Sin cuenta … 50!

Estoy mas que contenta, porque sin quererl (bueno, un poquito si…) hice 50 minutos de trote.
Salí de casa con la idea de hacer un buen trabajo, y como estaba mas bien fresco estaba esperanzada con lograrlo.

Luego de una breve elongación, comencé a correr… puse el cronómetro de mi celu pero lo guardé en la riñonera, no sé porque lo hice pero fue así. Dije, vamos a disfrutar, nada de presiones.
Y la verdad que salvo los dos primeros minutos que las piernas parecían piedras me sentí espectacular. Una vez que pasé la calle Pampa, seguí bordeando la Av. Figueroa Alcorta pero por el césped, acordando de lo que me dicen de cuidar las articulaciones, también tuve presente las brazadas, la espalda recta y el hilito que supuestamente nos sostiene lacabez, ja! me olvidaba, la cadera para adelante, pero si con tanta postura voy a salir hecha una Top Model!!! El suelo estaba bastante barroso, asi que parecía que andaba en una carrera de aventura, me metí bien por los bosques y cuando llegaba a uno de los tantos monumentos paré unos segundos, ojo! no porque estuviera cansada, sino para sacar unas fotitos, que lamentablemente nos las puedo poner porque mi hermana Poty-se-olvidó-de-mandarme-el cable-para-bajarla-a-la-compu!!!!

Luego de este breve corte, que fue a los 15 minutillos (porque me dió curiosidad y pispié el crono) seguí corriendo como si nada, llegué a una calle que rezaba en su cartel Agustín no-se-cuanto algún anónimo ser que este país generoso que es La Argentina le dió su callecita), seguí por esa calle bordeando el parque y llegué al borde sur del laguito, la verdad que pensando en las sensaciones, como nos dijo Flopy que pensemos, estaban espectaculares, las sensaciones digo. Todavía no estaba cansada y aunque no sabía bien cuanto iba estaba segura que era bastante.

Para mi sorpresa, cuando iba llegando nuevamente a river, mas allá de que ahora si sentía el trabajo en mis piernas me dije, sigamos un poquito más… y lo estiré hasta la puerta del CENARD (Centro Nacional de Alto REndimiento Deportivo) y ahí mismo saqué el telefonito y marcaba el asombroso número de 50 minutos! aplausos por favor!!!! seguí caminando un poco mas para bajar el ritmo y elongué bastante, porque me veía que mis piernecitas me iban a quedar como garrote.

Igual después de la ducha cuando me embadurnaba en dermaglós le di unos masajitos a mis gemelos, no serán como los que le dieron Quimosabi… pero agradecidos mis musculitos…!!!