Chocolate para el alma

No hay nada mejor para endulzar el espíritu que un rico bombon de chocolate, sentir como se va derritiendo en la boca y disfrutar de ese fugaz pero intenso instante de placer.
Hoy me tocaban 12 km, y de mi sesión de ayer de “técnicas de carreras” tenía agujetas hasta en el culo (con perdón de la palabra agujetas) pero mas allá de estas dolencias y que estaba muerta, salí a correr a la tardecita mas que nada como descargue del día. Cuando empezé a estirar vi las estrellas, literalmente, como en los dibujitos, pero puse en cero el crono y a comerme los kilómetros.
Al final fue una buena decisión el salir, volví renovada. Con la pilas cargadas. Una hora y 9 minutos para 11.6 km. Completamente dentro del rango que los tenía que hacer.
Los disfruté tanto o mas que el bombon de la mañana… bueno, mas no…