Comiéndome los codos

Así estoy, en el compás de espera, que si fuera contorsionista de seguro que me los comería, asi que menos mal que no lo soy, no vaya a ser cosa que después ande con problemas de infecciones como algun bloguero madrileño….

Quiero que llegue YA el sábado, así por lo menos me subo al colectivo y recorro los casi 400 km que me separan de Rosario. Me busqué un hotel que me queda a pocas cuadras de la salida/llegada, asi no tengo problemas de movilidad y gano en tranquilidad.
Nunca me anoté en una carrera por internet, y el hecho de que no tengo ni el dorsal ni nada me tiene … ¡angustiada! … así que el día de la carrera voy a estar clavada como una estaca a las 7:45 para retirarlo, total después puedo volver al hotel y esperar un rato más, no digo a dormir, no vaya a ser cosa que me atrape Morfeo… (¿se imaginan?).

Hoy entrené, muuuucho frío por acá, se vienen los guantes, el buff, las calzas largas a morir y por qué no un gorrito. Llegué a pensar en algún momento que se me caían las manos, las tenía tan congeladas que no las sentía.