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Las distancias, que cosa tan intangible y tan relativa. Podés estar tan cerca de alguien y a la vez estar tan lejos.

Hoy salí a correr bajo la filosofía de la campaña publicitaria “Run Easy”, y eso que me parece nefasta. Es que salí sin planes y a disfrutar a pleno. Por fin pude salir de día, con sol, y no demasiado frio. Puse el crono en cero y arranqué, sin caminos premeditados ni distancias arregladas. Como al principio era masomenos el mismo camino que hago habitualmente, fuí chequeando el ritmo cada tanto y andaba por los 5:40 por km. Me sentía totalmente tranquila y sin ninguna gana de jugar a la velocidad ni nada, simplemente corretear por ahí.

Me iba fijando nada más, de elegir lugares con pasto o tierra, dí la vuelta por la Av. Sarmiento y llegué al Hipódromo, 39 min para 7 km (esto lo supe después) Seguí por Dorrego y me metí por unos “bosquecitos” que están por Figueroa Alcorta hata llegar al lago, estaba con sed así que en cuanto ví un puestito que vendía jugo, paré y le pedí un vaso mediano, paré el crono y andaba por 55 min. Me puse a charlar con el vendedor mientras veía como artesanalmente cortaba las naranjas para mi juguito, me charlaba de las elecciones de mañana y del viento terrible que había en ese momento, un capo el hombre, muy divertido… Seguí con mi paso “Run Easy” y sin darme cuenta había llegado a mi punto de partida. 1:25:01 para 15.1 km.

Un paseo. Así lo viví.