Merrel Adventure Race Pinamar 2007

Distancia: 27 km
Lugar: Pinamar, Provincia de Buenos Aires, Argentina.

Mi cara inmediatamente después de haber terminado, según los chicos, parecía que había terminado una maratón por el Sahara, jaja.

Fue un fin de semana de “descontracturación cerebral”, o lo que sería lo mismo, de desenchufe total.

Llegamos a Pinamar el sábado a la tarde, en un día frio, húmedo y neblinoso (para variar). Y después de “desensillar” y tomar un café caliente nos fuimos para la charla técnica, caminando por una ruta a oscuras y casi a ciegas por la neblina, un frío terrible y encima, no encontrábamos el Polideportivo (yo quería carreras aventuras, no?) Me parece que los cuatro maldecíamos no haber ido en auto, pero ya era tarde para cambios de pareceres, igual, después nos acordábamos con cariño de ésta caminata nocturna.

En la charla —porque finalmente llegamos, luego de preguntar en la comisaría— Sebastián Tagle, el director de la carrera, nos explicó el recorrido: salida de Av. Bunge y el mar, primeros 5km por la playa, luego, 2km de bosques de pinos antes de meterse en los médanos hasta el km 19/20, de ahí bosques nuevamente y los últimos km por la playa.

Durante la cena con Estebita, Viv y Sergio, fui cayendo en la carrera, y ni que hablar cuando me fuí a dormir. Al despertar por lo menos tuvimos la sorpresa que el sol asomaba por un cielo límpido increíble, daba igual, los nervios ya se iban apoderando de mi. Tenía decidido salir tranqui, pero no tenía la menos idea como iba a terminar.

Cuando llegamos a la largada, fuimos directo para llenar los camelbaks, aunque Estebita me aconsejó que no le pusiera mas de un litro, a mi me dió miedo, y preferí poner 1.5 lts, aunque eso significara tener más peso sobre mi espalda. Me enseñó que no había que dejarle aire, para no sufrir el contínuo ruido del líquido bamboleándose, podría nombrarlo como “mi padrino”, ¿no?

Hacía frío, y los tres, que nos habíamos hecho los valientes cambiándonos las calzas largas por las cortas a último momento (bueno, yo no fuí tan valiente, me puse las “intermedias”) decidimos ponernos una remera técnica más, abajo de la Merrel de la carrera, yo tenía puesto un top largo y podría haber sido demasiado, pero no me arrepentí de esta decisión de último momento, lástima no haberlo pensado antes, para evitar el cambiarme en el medio de la calle con el frío que hacía.

Ya faltaba poco para la hora cero, y en medio de la muchedumbre, comenzé a gritar la cuenta reresiva. Salí tranquila, esos primeros kilómetros a orillas del mar, jugueteando con las olas que venías y se iban, estuvo buenísimo. Sergio nos había acosnsejado meterle pata ahí, para ganar buenos lugares en los médanos, mas adelante iba a entender a que se refería con esto, pero en ese momento, tenía por delante 27 km de incertidumbre y no me animé a arriesgar.

Minuto 30, entrada a los bosques, primer relevo de los que corrían “en posta”, escuché un grito de aliento de Horacio que esperaba su co-equiper y me metí por lo pinares. Ahí empezó mi lucha por tomar del Camel, es que nunca había practicado, y no tenía la menor idea como hacer, y evidentemente algo hacía mal, porque podía ponerme bordó que no salía una triste gota. Ya estaba con el primer gel abierto y no tenía como tomar nada, el primer puesto de hidratación nos habían dicho repetidas veces, que era en el km 13, por eso, habían recalcado tanto el llevar líquido encima. O sea, estaba en problemas.

Por suerte un rayo de luz me iluminó y me dí cuenta a tiempo, asi que me terminé de mandar el gel endurance de ananá —con un momento hot incluido—, y ya nos metíamos en los médanos. Había arena por donde mirase, al poco tiempo empezamos a ir por los filos de los médanos, y me acordé de lo que decía Sergio, porque se había formado una fila india que era casi imposible de adelantar, unicamente cuando se ampliaba un poco, y como los que iban alrededor mio estaban caminando, me era muy difícil avanzar.

Para cada lado, bajaba una pendiente infernal, que de sólo imaginarme rodando hasta abajo se me ponía la piel de gallina. Llegamos a un lugar que había que subir en cuatro patas por la arena, pensé que no lo terminaba, fue mortal.

Llegando a la segunda posta, había que bajar una pendiente de casi 90º y ¿25/30mts? que me dije, acá dejo las rodillas, y así fue.

Primer puesto de hidratación, me tomé el segundo gel, esta vez de Cherry, que no le tenía mucha confianza, por el sabor, pero estaba bien, lo único el color naranja que le pusieron que manchaba todo, asi que con lo último de agua del vaso me traté de limpiar algo, no se porqué no lo dejaron blanco y de paso tenía otra visión hot como la anterior…

Ya para el segundo puesto de hidratación estaba jodida, iba por las casi dos horas y me molestaban mucho las rodillas. Tercer gel, mas agua y a seguir. Bosques de nuevo, pero los senderos eran de arena, mejor dicho, arena ondulante, parecía cargada, era todo un recorrido de mini cuestitas equidistantes unas de otras, todas muy jodiditas, con perdón de “todas”. Cuando había alguna bajada grosa, la sufría muchísimo. Én un momento un corredor grita ¡qué bueno que es correr sin arena en las zapatillas! y me hizo la psicológica, había ido acumulando miles de granitos, y dije basta, paré, me saqué las zapas y las vacié por completo, me pasó un montón de gente, pero estaba harta de esa pequeña molestia constante.

Llegamos a la ruta y podría haber aprovechado para meterle pata, si las hubiera tenido, porque estaba cansada. En eso me lo cruzo a Huguito, y me dice que faltaban 5 km , él me lo decía como ¡qué bueno, faltan nada más que cinco! y yo pensé Diossss, ¿cinco más?

Cuando llegamos a la playa, busqué el edificio del Hotel Terrazas del Mar, porque la meta estaba unos metros mas allá, pero estaba taaaan lejos.

Fue increíble cuando por fin subí ese muellecito derruido, y entré en meta, estaba que no daba más… Pero, ¡me sentía feliz! Tres horas dos minutos marcaba el reloj. Me colgaron la medalla y agarré una botella de agua y otra de gatorade porque estaba con sed.

Apenas terminé estaba molida, me dolía todo. Hoy lunes, me duelen también algo las piernas, pero siento que fue una aventura increíble.

Un fin de semana redondo.

Cuando llegué a la noche a casa, vacié el camel y medí el líquido excedente, había 800 cc, o sea que no había tomado demasiado, eso pudo ser un factor de desgaste, la hidratación es fundamental. Y para mi que con un gel más (tomé tres) hubiera estado mejor. Pero a lo último no quería ni tomarme el trabajo de abrilo.

Según la clasificación:

General Individual: nº 233 (de 479) , salí dentro del 1er 48%,

General damas (individual): Nº 23 (de 90), dentro del 1er 25%,

y en mi categoría, Damas hasta 40 años: Nº 18 (de 57) dentro del 31%.

Los parciales:
0:31:05
0:51:47
0:47:13
0:52:09

Para ver mas fotos, acá! y videos acá(voy a ver si consigo algunas de los médanos, porque es indescriptible)