Sabores y sentidos

El otro día iba en el auto para el trabajo (me llevaba Diego, que yo no se ni manejar…) y se escuchaba en la radio un tema “down on my knees” que me llamó la atención porque me parecía horrible la voz de la cantante y la letra patética. Pero lo recodé este finde por mi dolorzuelo de rodillas, ya me veía yo down on my knees en medio de mi fondo del domingo. Pero, graziadio, no fue así.

Fueron 18 km a puro sol y fresco. Hasta tuve la suerte de encontrarme con el Tiburón de Pileta y rodamos juntos un par de km, que, para los fonditos largos, siempre son bienvenidas las charlas para matizar el tiempo. Si, en un momento sentí la rodilla, no es que estaba muda, pero después, se dejó llevar.

Durante el trayecto me tomé un gel, y ya cuando iba por 1:15hs me dije de tomarme otro, pero en realidad lo que tenía era un muestrario de mini-gelcitos, y me sentí como en esas series del año del ñaupa, que te mostraban como el gran avance, el elegir una pastillita y que se tranformara en la comida elegida. Porque en menos de un minuto, me tomé un “delicioso” licuado de bananas, una barra de chocolate “estupenda” y un postre de cerezas acompañado por un coulis de guaraná “para chuparse los dedos”. Me sentía una de los supersónicos!
————————————————