Cross Adventure Days – 1ra fecha Circuito Kende

[ Equipo 313 Salta Misiones ]

La gurisa y el gaucho en acción.

La cita de la carrera, era en Carlos Keen, un pueblo cerca de Luján, Provincia de Buenos Aires, a 72 km de Capital Federal, o mejor dicho, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que es como se llama nuestra querida ciudad, desde hace algunos años. El camino mientras íbamos para allá, estaba helado, y no hablo de la sensación térmica, sino del paisaje, de la margen derecha del camino, donde todavía no había pegado el sol, estaba bañada por la escarcha matutina. Todo blanquito se veía, desde los pastos y arbustos, hasta los tejados de las casas. Hace mucho que no veía esto, hasta algunos charcos congelados se podía ver. ¡Me encantó! (sobre todo porque nosotros estábamos calentitos en el auto).

Aunque no parezca, ¡estoy en la foto!

Era mi primera experiencia corriendo en equipo, y me tenía un poco en ascuas ese tema ¿cómo sería? Sobre todo, porque me había cansado de ver diferentes equipos en otras carreras, donde el “mové las cachas” proveniente de uno de los participantes hacia el otro, era un clásico. Pero no creía que me fuera a pasar esto (¡que no pasó!) pero igual tenía un poco de nervios.

En la Sociedad de Fomento del Pueblo, se entregban los kit, ahí me encontré con mi co-equiper Hugo “El Gaucho” Díaz (que se corre todo, como para no sentir un poco de escozor de ir juntos) y en la larga espera, que fue la entrega del kit, fuí conociendo a muchos foristas que aún no tenía el gusto, como el hombre azul Mgriffa, Retosrace, SilvinaF, Macoco, la Mujeraraña, y y a viejos conocidos de otras carreras…

Yyy… ¡largamos! Salimos medio rapidón. Me pasó algo raro, me faltó un poco el aire, fueron unos segundos que sentí como si tuviera asma, pero por suerte pasó rapídismo. Lo que si, tenía los pies helados, era como que estaban dormidos por el frío. Creo que recién cerca del km 5 comenzaron a volver a la normalidad. Pero justo pasamos por un pequeño arroyito que había saltar, y antes de eso, había unos pequeños bañados y yo ¡metí la pata en el agua! Pero al poco tiempo, ya se me había secado, o, por lo menos no los sentía húmedos. Pasamos como 15 alambrados durante la carrera, Hugo en cada uno, pasaba primero, lo abría para que yo pase.

Uno de los alambrados

El recorrido fue muy interesantes, gran parte corrimos sobre vías del tren, caminos rurales, con las vaquitas al costado y casas de campo. Estábamos corriendo sobre la Pampa Argentina, así que desniveles, no había, era todo planito planito y estas cosas le dieron el condimento. Lástima, como dice mi amigo Estebita, que uno no se puede poner a ver el paisaje, aspirar el aire de campo y escuchar a los pajaritos cantar (¿eran caranchos?) porque vas tan exigido con el ritmo y mirando el piso, para no comerte un pozo, o algo que te haga tropezar, que te perdés de ver muchas cosas.

Pasamos dos puentes de ferrocarril, que eran solamente los fierritos y los durmientes, y había que caminar ahí, daba un poco de impresión, porque abajo se veía el arroyo a los lejos. Uno de los chicos del foro, Macoco, que tiene vértigo, tuvo que abrirse para pasar por el costado, porque era mas fuerte que él.

Uno de los puentecitos ferrocarrileros.

En un momento, veníamos “palo y palo” con el NERO, y de repente veo un caballo negro, parecía salido de un cuento de hadas, con la crin que volaba para un costado, y se paseaba buscando algo ¿habría perdido su jinete? ¿estaría haciéndole el aguante a su dueño que andaría tras su “china” por ahí? Yo en ese momento, andaba tras el agua, el primer puesto de hidratación había sido en el km 9.5 masomenos, y el segundo se estába haciendo desear, después, viendo el recorrido desde el forerruner de Estebita, ví que ahí, ya andabamos por el km 17, ¿habrá sido una alucinación por la sed este corcel? Creo que no, porque varios lo vieron también.

Llegamos al puesto de hidratación, y me tomé casi tres vasos de aguas y algunos cuartos de naranjas. Seguimos por un campo de “maillin” seco, pisoteado por animales, que era dificil correr, un alambrado más, y un terreno sembrado. Me dió un poco de penita pisotear los brotes, pero mas adelante se había hecho un caminito, y todos ibamos por lo que ya otros habían pisado. llegamos a otro alambrado, y acá te ayudaba un chico que ya había abandonado, Hugo le dijo “¡dalé, seguí que ya casi termina!”, pero el flaco ya no daba más. Seguimos un tramo más, y eran los últimos metros, se corría por otro tramo de vías, y al final se veía la estación de Tren de Carlos Keen, que a metros nomás, estaba la llegada. Yo ya no daba más. Y el Nero me decía, “¡dale Anita que ya llegamos!” y era así.

Llegamos, y el reloj maracaba dos horas con un par de minutos para los 22.7 km que finalmente tuvo el recorrido (no recuerdo si eran 2 o 3 minutos, hoy a las noche está la clasificación) Quedamos 5tos en la categoría “equipos mixtos”. Al rato de llegar, me fuí para el baño, y me bajó la presión, me empecé a sentir mal.

En realidad todo el día estuve como una cita bíblica…. “y salieron de ella todo tipo de cosas”, se que suena medio feo, pero entre la canilla que tuve toda la carrera en la nariz, mas… bueno, mejor no aclaremos que oscurece.

Mas fotos en la ventanita del picassa.

Me había olvidado de contar algo, que a mi me gustó mucho. Íbamos por un cruce de caminos de tierra, y estaban unos lugareños apostados ahí, rompiendo la monotonía del día con estos locos que éramos los participantes de la carrera, cuando uno me pregunta —¿de Corrientes son?No, le digo, —¡Posadeña! —Vamos la posadeña! me gritó. En un paraje remoto de la pampa, que se encuentren dos mesopotámicos es bastante coincidencia, no? A mi alegró.

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Disfruta el día

Aprovecha el día. No dejes que termine sin haber crecido un poco. Sin haber sido feliz, sin haber alimentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y las poesías pueden cambiar el mundo. Porque pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres humanos llenos de pasión. La vida es desierto y es oasis. Nos derriva, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sopla en contra, la poderosa obra continúa, tu puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque solo en sueños puede ser libre el hombre. No caigas en el peor de los errores, el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso. No te resignes. Huye. “Emito mi alarido por los techos de este mundo” dice el poeta. Valora la belleza de las cosas simples, se puede hacer poesía bella sobre las pequeñas cosas. No traiciones tus creencias. Todos necesitamos adaptación, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno. Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante. Vívela intensamente sin mediocridades. Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo. Aprende de quienes pueden enseñarte. Las experiencias de quienes nos presedieron, de nuestros “Poetas Muertos” te ayudan a caminar por la vida. La sociedad que hoy somos nosotros, los “Poetas Vivos”. No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas…

WALT WHITMAN
Ampliamente conocidas éstas palabras, tenía ganas de recordarlas…
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Y asi ando, aprovechando los días. Ayer lunes, 11 km. Día espectacular, mucho sol para aprovechar la mañanita, salí tipo mediodía (si mal no recuerdo ¡qué cabeza la mía!). Redondeé casi una hora, exactamente 57 minutos. Y si no me equivoco, o mejor dicho, si la página en la que controlo el paso del kilómetro, no me dice mentiras, lo hice a un ritmo de 5:11 x km.
Ahora bien, los primeros 3 km, los hice como una tromba, metí el acelerador a fondo y los pasé a 5 min el km, y ahí aflojé un poco porque sino no llegaba ni a la YPF de Alcorta. Asi que habría que tomar con pinzas esa “media”. Aparte que me tocaron un par de semáforos… en fin. Nada certero el asunto.
Pero, buenísimas sensaciones. Terminé y me metí en el GYM para mi sesión de series de pesas (ufaaa) Y luego de estiramientos varios, para casa.
Lo que si, usé nuevamente mis salomon que están prestas para ser usadas en domingo en la cross, son comodísimas, las siento prefectas. Un chiche.
Hoy martes, bueno, supongo que ya el “hoy” es miércoles, pero no importa, que todavía no me acosté y es martes para mi circadiano. Como decía, hoy como no fui al RT, tenía que hacer algo por esta corredora que convive en mi interior, asi que, habiendo caído la noche, enfilé para el GYM. Gratas sorpresas me esperaban ahí. Si. Increíble, yo que siempre lo defenestro al pobre gimanasio, me dió una alegría. Corrí en la cinta (ésta, evidentemente no es la alegría) y me dí cuenta que va marcando el ritmo.
OK, ok, reconozco que no me había dado cuenta hasta ahora. Tampoco es que me la paso en la cinta. NO, en mi Kit de supervivencia de la corredora novata, dice: “Úsese en caso de emergencia”. Y yo que soy muy aplicada, hago caso.
Bueno, el tema es que pude entonces, hacer un calentamiento de 10 min a ritmo de 6xkm, y luego pasé a hacer 10 min a 5:50xkm (acá fue que hice el click) y los últimos 25 min, feliz de la vida a 5:20xkm.
Ni me pregunten como corría antes en la cinta, lo hacía por sensaciones mas que nada ¿ok?
Bueno, después aproveché y complementé con la rutina de pesas otra vez. Y vualá.

Metales preciosos

No se si alguien se dió cuenta, pero no vengo contando nada de mis entrenamientos. Esta semana estuve de licencia en el laburo y se ve que me disgregué demasiado. Bueno, toda la culpa no es mía, pero se me fueron complicando los días. El martes salí con las chicas, hicimos cambios de ritmos, Flopy nos dejo la tarea y se fue porque estaba hecha pelota. Pero nosotras, no se si por verla tan mal o que, hicimos religiosamente los 10x2min con 1min de recuperación. Más 18 min de entrada en calor y 20 min de VC (fue lo que tardamos en ir desde la punta del lago grande contraria hasta JFK y Libertador). Hice GYM esa tarde y al ritmo de Miranda pensaba ¡como estoy! su sigo asi, derecho a un Ironman… ¡Anita de Hierro! guau.

Pero, sin repetir y sin soplar, fuí decayendo en la semana, el jueves amanecí sintiendome mal, así que no fuí al RT, menos mal que un ángel me salvo y me invitó a correr a la noche. De esta forma, no tuve escusas, y bajo un clima casi veraniego, salí tipo siete de la tarde rumbo al Club del Golf. Son casi 3.5 km, que los hice pachangueros, no vamos a decir una cosa por otra ¿no?
La ventaja que tenía esta salida, era que mi compañero de aventuras tenía un GPS, un Garmin ultima generación. Así que después de correr los 11.3km, me pudo mostrar que fuimos a un ritmo ultrarecontraespectacularderápido entre 6 y 6.15 el km (plop!) Es que hay que guardar la “sin hueso” para poder hacer algo de velocidad, y nosotros fuimos hablando desde que salimos hasta que terminamos. Tendríamos que pensar en ir a una maratón de “chat”, ahí seguro que tendríamos posiblidades hasta de hacer podio… ejemmm.
Finalmente, los 3.5km + los 11.3 dieron un buen número. Tarea concluída, hora de pizzas y cerveza.
Hoy domingo, casi casi que no salgo. Venía con solo dos días esta semana, y si no salía, la verdad que la decadencia iba a ser atroz. Por suerte, tipo 11 se alinearon los planetas y salí para los bosques. El día, no demasiado frío, pero amenazadoramente nublado, no melló en mi la valentía y fui con shorts, y una camperita rompeviento finita. Se sentía agradable.
Apenas había hecho 500 mts ¿a quién me cruzo? a Marcelo, fue un hola rapidito, pero le puse cara a un bloguero y coforista. Después me la crucé a Adriana Clavo ¿se me transimitirá un poco de su forma de correr por verla? nmmm no creo…
Ya estaba empezando a garuar y me encuentro con mi amiga Rocío, ¡lo mejor de la mañana! Porque la verdad que el día daba mas para una cama calentita que para corretear por Palermo, pero asi, juntas, nos la bancamos piola. Al final hicimos 15 km, por momentos un viento bastante heladito y lluvioso nos mataba, pero seguimos igual.
Llegué helada y empapada, pero feliz. Mis Salomon se portaron como unas diosas, asi que el finde que viene las llevo a la Cross sin dudarlo. ¡Y bien que las probé hoy! barro, charcos, senderitos de palermo y demases.

Conclusión, no habrá sido una semana de Anita de Hierro, pero algo es algo, yo diría que con lo que hice, estoy lista para un “Maderaman”…
La foto es de photo.net

Mozo! dos cafés

Roberto decía que quería tener un millón de amigos. Yo no se si tantos, pero me gusta tener amigos. Mi amiga más antigua es María, la conozco desde tercer año de la secundaria, o sea, desde los 14 años, o sea, hace… mas de 20 años, o sea, un montonazo. Ella es el tipo de amiga que sabe vida y obra mía, y yo de ella. Hemos tenido épocas malas y buenas, nos hemos perdonado infinidad de veces y nos hemos ayudado otras tantas. Pero en definitva, pasan los años, y seguimos siendo tan amigas como siempre. Se que ella no me juzga en lo absoluto, está para escucharme, para alentarme, para alegrarme, en las buenas y en las malas. Y yo para ella estoy cien por cien con ella. Nos separa un telefonazo y listo.

Mañana viernes, es el día del amigo, creo que a nivel internacional. Por suerte esta semana, pude ir viendo (y queda mañana todavía!) a casi todos mis amigos. Decirles que los quiero mucho, que siempre pueden contar conmigo.

No todos, obviamente, saben como María, hasta el mas pequeño detalle de mi vida. Pero he compartido diferentes tipos de cosas que hacen que los considere así, y ellos a mi también. Por ejemplo, durante 7 años trabajé en una oficina (hasta hace un mes y pico) en la que conocí gente maravillosa, que me apoyaron en mis malos días, me alentaron con problemas, compartimos infinidad de mates y confesionarios. Mañana por suerte, me escapo a verlos un ratito, y les voy a dar un besito a cada uno.

No digo que haya grados de amistad, pero tengo diferentes tipos de relaciones, a las que me gusta decirles “amigos”. Compartir infinidad de cosas… estar, reir, llorar, compartir, sostener, emocionarse, aconsejar. La verdad que se me ocurren un montón de verbos para poner…

Para mi sería mejor, decir, “día del amor fraternal”.

En todo caso ¡feliz día para todos! porque mañana, todos festejamos, todos tenemos amigos, todos somos amigos…

3112 YESSSSSS (último momento)

3+1+1+2

o

3+11+2

o

1+1+2… Segual

Se cuadraron los planetas, las estrellas, las hormigas, (¿qué tienen que ver las hormigas?) todo…
En éstos últimos días recibí —por fin—la confirmación de mi inscricpión a MBA y mi plan, THE PLAN (Con mayúsculas). Venía medio sin “punch” estos últimos días, y esta nocticia fue como un golpe de energía, a pesar de que en si no significa demasiado, porque claro, hay entrenarse y después bancarse los 42.195 mts… Asi que mas que energía, podría decirse que vértigo, o mariposas en la panza, o cosquillitas…
Este 4 de noviembre vamos a ser bastantes, los que desde varios puntos del planeta, recorreremos el camino de Filípides, New York, Buenos Aires, Villa la Angostura ¿moveremos el mundo? Cómo ese día, hace poco, que todos teníamos que saltar para cambiar la rotación de la tierra, no lo sé, pero para mi va a ser un antes y un después.
Hace poco me decribían los kilómetros que vienen después del 30, como una gelatina, y yo me los imagino como cuando en un walkman, las pilas empezaban a perder potencia, ¿se escuchará asi a la gente que tenés al lado? VaaAaaAmMMMmoOooossss ¿Como una mezcla de sonido de ultratumba y lejanía?

No lo se, pero bajo ninguna cisrcunstancia me lo pierdo. Lo firmo.

(afiche promocional de la Maratón de Buenos Aires)

glosario:

segual: igual..

Chapita

Al final el jueves se me complicó el salir a correr, recién salí el viernes. Llegué del laburo y luego de hacer “unas cosas muy importantes” en la compu, me piré para Palermo. Salí sin crono ni naa e naa, quedaron bajo mis zapas 11.6km en alrededor de 1 hora. Buenísimas sensaciones. Cuando estaba saliendo, estaba creidísima que no había hecho mucho en la semana, pero el lunes, había estado casi una hora en la cinta, el martes las cuestas que cuestan, y bueno, el viernes fue mi tercer día, asi que taaan mal no había estado. Lo que pasa que como había sido feriado, mi cabeza lo contabilizó como semana anterior.

Sábado de joda total, cumple de mi little sister (26 añitos, la peke de la flia) y, salvo disfrutar con los chicos…. naa e naa

Domingo, DIA DE FONDO (tradicionalmente), ¡ja! Fui a la carrera Kleenex para sociabilizar mas que nada, porque llegué tarde. No estaba anotada, pero me iba a meter de colada… (shhhhhhh) Igual, un fracaso total, lo único productivo fue el mate con los chicos y la charla a pesar de la fresca que hacía. Porque ni siquiera al fondo post carrera me pude plegar.

Asi que andaba con la cabeza gacha por la vida, ya dando por perdido mi entrenamiento de la fecha. Pero, haciendo uso de mi faceta de “corredora chapita”, cuando fuí a dejar a mi sobri a la casa de mi hermana, me ví vestida de run ana run (¿se acuerdan?) y me dije, ¡ésta es la mía! Asi que salí, caminé unas cuadras mientras me orientaba para donde surulo agarrar, y me volví corriendo a mi casa. Arranqué en Palestina y Córdoba, seguí por Av. Córdoba hasta Scalabrini Ortiz y derecho por ahí hasta Av. Santa Fé, doble bordeando el Jardín Botánico, después el Zoo y ya ahí estaba en plena Recoleta, asi que tomé mi camino habitual de correrías y seguí para casa. ¡Fue un flash! Pero estuvo buenísimo.

Cuando llegué a casa, me fijé cuánto había hecho. Apenas un poco mas de 10k en 58 min, mucho semáforo y gente en la primera parte, pero fue divertido (el recorrido en el mapa está al revés). Mi hermana cuando le dije que me volvía corriendo me miró con un cara de “¿te sentís bien?… jaja
La imágen que corona el post, es porque en la carrera anduvimos cazando cóndores…

Caserita

Hoy estamos de reinas de la casa con Paulita. Juana no vino, aduciendo estado de fiebre y mal estar general, cosa creíble, por los climas que vienen habiendo por acá. Asi que, hoy estoy desde casa. Una ama de casa total. No pude ir a entrenar ni a laburar. Es mas, estuve de bata y pantuflas hasta casi las 9:30 de la mañana, si si, Anita se quedó sin alas.

Estoy recordando viejas épocas, donde lo único que hacía era estar en “la casa” y cuidar a Lucio (cuando era chiquito). Bueno, tampoco exageremos, que como ayer, sí vino Juana, tampoco es que me maté fregando. Pero viene bien, de vez en cuando volver a las raíces… Aunque no creo que mi jefe piense lo mismo.

Lástima que hace frío, sino hasta la podría haber llevado a la plaza a Paula, pero de salir al chino de la vuelta nada más, me hizo cambiar de parecer y decidí que mejor nos quedamos en casa. Eso si, cuando venga Diego, me calzo las zapas y salgo a entrenar. (si, ya las tengo puestas en realidad, que cuando finalmente me cambié, obvio que me puse el disfraz de Anita la corredora).

Bla bla bla

Ayer tocaron cuestas que cuestan. Bajo un frío glacial, luego de masomenos 2km de entrada en calor, nos fuimos atrás del Museo Sivori para hacer 3 series de 5 + 1 pique de 200 mts. O sea.

1ra serie, subir con velocidad, llano recuperando, bajar con velocidad, llano recuperando. 5 veces. Al finalizar, ir hasta la marca de 500 y hacer pique de 200 mts. Volver recuperando.

2da serie, subir usando fuerza, llano con velocidad, bajar con fuerza, llano velocidad. 5 veces. Pique de 200 mts.

3ra serie, subir la mitad con fuerza y el resto con velocidad. Así los cautro lados del “rectángulo” que forman esta pendiente. 5 veces mas el pique de 200 mts.

Ésta última me costó un montón, sobre todo, porque ya tenías las manitas heladas, y para colmo, nos dispararon un golpe a traición, nosotras pensábamos que ya habíamos terminado y faltaban 5 subidas con velocidad (solo subir y bajar, no todo el circuito, pero iguaaaal, me había mentalizado para terminar)

Obvio que a la noche no hubo pesas, porque mis piernas ya habían tenido para que tengan y repartan.

Todo esto, igual, parece que va a tener pronto lugar donde demostrar si sirve o no. A fines de julio, puede que haya una cross. Espero que no se me enoje el asfalto que lo tengo medio abandonado. Igual para compensar, ya tengo dorsal para el 12 de agosto correr “Antonio Silio”. ¡Serían mis primeros 10k! Corro con el 468

¿Fue así?

El día amaneció frío, muy frío. Rumores de que en algunas zonas estaba nevando, no hicieron que se debilite mi idea de ir a probar mis nuevos “patucos”, unas SALOMON XA PRO 3D, color celeste, de mujercita valiente. Me abrigué bien y salí a recorrer la montaña.
Los primero senderos no tenían casi inclinación, iba por una llanura con vegetación alta, cañas secas y ramas caídas, tenía que ir moviendo la maleza para poder avanzar. El viento soplaba un poco, pero no molestaba. Menos mal que me había puesto los guantes, porque en la cara, donde no tenía ningún tipo de protección, comenzaba a sentir que se me congelaban algunas partes, los ojos me lagrimeaban por el aire frio. Pensé seriamente en pegar la vuelta, pero ¡lo estaba disfrutando tanto! El olor de los arrayanes y las lengas impregnaba mi nariz, algún eucalipto me parece que también sumaba en el bouquet del bosque.
De repente, llegué al pie de la montaña. Se abrió ante mi un sendero que me invitaba a subir hacia la cima, y otro a mi derecha, que la rodeaba, con una inclinación mas leve. Me decidí por este último, que mis piernas todavía no están acostumbradas a subir tanta cuesta. Era raro, pero había un cartelito que te decía que la subida era 3 grados, cosa-e-mandinga.
De repente, sin previo aviso, comenzaron a caer unos suaves copos de nieve. ¡Dios, que hermosura! Recordé esos versos de Haiku, tan dulces. ¿Qué mas se puede pedir? sentía que volaba, que la naturaleza estaba de mi lado, que las fuerzas de lo sobrenatural se habían confluido en esta maravillosa salida.

55 minutos luego de empezar, apagué la cinta y seguí viendo caer la nieve que pegaba contra los ventanales del gimnasio. Completé la rutina de pesas, ya que estaba ahí, y me fuí para casa, bajo una suave nevada, totalmente inexplicable, en esta ciudad loca que es Buenos Aires.

AH! Las zapas… cuando salga realmente por algún sendero, lo cuento, que en la cinta anduvieron lo más bien!

La adolescencia nunca termina

¿Es posible desdoblarse en múltiples actividades sin caer en un “caso de divan” de con múltiple personalidades? No es que me haya anotado en algún test ni nada que se le paresca, pero es que esta semana fue terrible. Si hoy no estoy en el Moyano, es de suerte nomás.

Menos mal que dos veces por semana, de manera fija me reuno con las chicas. Es como mi terapia, mi catarsis. Uno de estos días me voy a ir con la camarita, porque llega un momento que es un descontrol total. El jueves íbamos corriendo desde el lago chico hacia el grande y no había camión, auto o colectivo que nos dejara de tocar bocina ¿estamos en primavera y yo no me enteré? ¿qué son todas esas hormonas masculinas en pleno invierno siberiano? AH! cierto, que ayer hiz un poco de calor. Debe ser eso, que se soltaron porciones de testosterona que estaba “por las dudas”.

Finalmente llegamos al lago y la sentencia fue: cambios de ritmo, 18 x 1minx 1min. ¿Lo queeee? Pensé que se me iba a hacer eterno. Pero no. En el minuto de recuperación metíamos charla pareja para matizar. Nos pusimos a dar vueltas en el lago hasta completar los 36 min. A pedido de Marcelo, temas: hijos, salida de la noche anterior del grupo, hombres, hombres, culos de hombres, piernas de hombres, depilación, carreras pasadas, carreras futuras, hombres que justo pasaban, ejem ejem…, mujeres redículas que pasaban, sacada de cuero de mujeres ridículas que pasaban, fueron 18 mini charlitas de 1 minuto, había para hablar…

Vuelta a la calma yendo para el laguito y besitos varios que el fin de semana es largo…

El viernes, tocó GYM. Una tranquilidad ahí, se ve que todo el mundo escapó de Buenos Aires para disfrutar de estos tres dias por otros lados, mejor para mi, porque fui en la hora crítica. Igual, tuve que hacer la entrada en calor en bici porque las quiticientas cintas que hay estaban todas ocupadas. Cuando pasé para los vestuario estaban en plena clase de spinning …. ayyyy que me tiento la próxima vez ¡y me meto seguro!

Y como es un post de lo mas hormonal, un video al tema. (Nota: padres de adolescentes abstenerse de verlo)