Nike ¿Cross? Escobar 2007

Carrera aburrida…?

No, pero porque hubo un antes y un después.


Fue una completa desilusión esta Nike, iba con espectativas demasiado altas me parece, me imaginé cruzando el rio luján, o luchando con los leones de Temaikén, no se.. no sé. Ya la niebla de la mañana pintaba bien, aventuras en la niebla. Te recibían un cafecito caliente, la entrega del chip fue rapidísima. Pero a la hora de la carrera… mmmhhh, no me quedó claro si era una cross o qué.

La previa fue con mucha gente linda, mis compañeras de running, gente del foro el km, y un montón que vas conociendo en cada carrera.

Tenía decidido salir bastante adelante, no de primera fila como una araña agarrada del reloj, pero tampoco tan atrás. Salí rápido, y a medida que pasaban los metros me preguntaba cuando corno iba a empezar el cross, porque estábamos por calles de cemento que bordeaban algunas quintas, mucho helicóptero sobrevolando con filmadora en mano, pero del cross ni noticias. En un momento, cuando llegamos a una cuestita de morondanga para subir a la tierra pensé, ya está, ¡acá empieza lo lindo! Pero no, seguíamos por mas calles. Para colmo, una mujer con un bebé en brazos, nos miraba pasar con una cara que estaba para la foto, ¡que banda de enajenados ¿corriendo tras de qué?! Fue un momento de los más surrealista…

Me habían lavado el bocho desde que llegué para que no lleve el camel, porque era una carrera rápida y bla bla bla, y ya que, cargadito de gatorade como estaba, había quedado en el baúl del auto, dependía de los puestos de hidratación. Km 5, primer puesto, unos vasitos de plásticos que se rompían si los apretabas muy fuerte, casi no tomé agua, por lo menos, justo después nos metimos en unos senderos que nos pusieron un poco de «aventura», en algunos momentos había que hacer fila india, ya que los arbustos y pastizales de los costados no permitían otra forma de avanzar, y cuando se abría el camino, había barro para tuti-li-fiori. Pasé el km 8 en 40’41’’ (sí, la marca estaba, ¡colgada en un árbol!) seguimos el sendero barroso y «cae» el km10 en51 min.
Venía muerta de sed y acordándome de la madre del corredor que tenía adelante porque me largaba todas las ramas sin avisar, me comí un chicotazo en la frente que me dejó un siete sangrante y al costado de la boca otro.
Salimos de nuevo a calles de tierra aprisonada, bordeando quintas y casuchas diversas y por suerte vino el km15 y su puesto de hidratación, agarré una botella, un poco de naranja y banana y seguí por una calle bordeando la cancha de futbol desde donde largamos, mucho aliento de los familiares. Ligué un ¡vamos las mujeres! de alguna señora que andaba por ahí, y un nenito me gritó algo simpático y le tiré un beso…

A lo lejos veo unos pastizales, pensé que venía algún tipo de pantano, pero no, fueron unos metros nada mas de «machine», pero al correr en estos pastos me empezó a marear, tenía que ver para abajo para no pisar en cualquier lado, pero si lo hacía era como hipnótico, todos los pastos pisados para la misma dirección y con la velocidad …. ayssss me terminé mareando y me caíiiiii de rodillas al piso, lo peor de todo… que Estebita aprovechó la ocasión y me pasó raudamente por al lado, y lo que después me enteré, que cuando él se da vuelta para mirarme… ¡se cayó también él…! Los dos tirados en los yuyos… si pareciera que estuviera narrando un cuento hot!!!! Pero el se levantó y siguió SU carrera, y yo que venía en franca caída de ritmo no lo alcancé más…

Me levanté rápido antes que me sigan haciendo caricitas en la cabeza los corredores que pasaban como si fuera un perro, y levantando mi orgullo del suelo, seguí corriendo. Al poco tiempo nos metimos en zona de «machine» otra vez, y ahí, mas allá de que era todo suelo con agua, que las zapatillas estaban todas embarradas y con un cm de agua adentro, se podía correr porque el pasto hacía de frenos con el barro.

Ya faltaban pocos kilómetro y a lo lejos veo algo raro, ¿es un espejismo? nooo, en medio de la nada una canterita barrosa con agua heladísima que no había forma de no pasarla, porque había gente controlando del CdC que justo por el medio era el paso obligado. Junté valor y a pasarla… cuando iba por la mitad, el agua llegaba a la mitad del muslo, ya no sentía los pies, me dolían de lo congelados que lo tenía. Y lo peor venía después.

Correr con la mitad de las piernas conjeladas, ayyy que dolor que fue, en realidad no me pude recuperar hasta llegar, tuve que apretar los diente —literalmente— para poder correr un poco. Ahí me cruza Ariel, uno de los chicos del foro y me grita que falta poco. Pero ¡lo veía lejos! Seguí… seguí …. y seguí hasta que por fin entro al césped y veo la llegada. Miro el reloj, y estaba en 1:49:10 y me propuse llegar antes de que cambie al 50 así que como pude empecé a correr mas fuerte y controlaba el reloj… ¡1:49:24!

Si, la foto dice que llegué :21, mi crono decía :24…

Lo conseguí… aunque apenas cruzo la meta, lo veo a Perez —el infiel que me hizo la zancadilla psicológica— y me dice que habían sido 20km 100 mts, bueno, tampoco es tan grave. Y lo mejor, que quedamos a mano con él, en la merrel había llegado yo tres minutos antes que él, y él se tomó la revancha y llegó tres minutos antes ahora.

Me comí todas los cuartos de naranjas que había por la zona mientras esperábamos a los demás que llegaran, junto con dos vasos de líquido, estaba medio deshidratada me parece.

Rocío, Ale, Marina y Viv hicieron su primera carrera de 21km, ¡mis felicitaciones para ellas!

El tercer tiempo

Después de la carrera, le tomamos por asalto la casa de Estebita, y junto a unas riquísimas pizzas a la parrilla y a las excelentes cervezas caseras del dueño de casa, pasamos una tarde de lo mas entretenida. Pude probar clases de cerveza que ni sabía que existían, Stout, Milk no se cuanto, una con aroma a miel que era un espectáculo… La guiness, pasó a la historia…

ACTUALIZACIÓN 5 jul:

el Dr. Z escribió:
Ana
Hoy leí la crónica de la carrera en tu blog, ya que estamos en tren de correcciones, el pastito con agua abajo es «mallín» y no «machine«.

Según el RAE:

mallín. (Del mapuche malliñ, lago).

1. m. Arg. Pradera cenagosa propia de la región semidesértica de la Patagonia

Aunque, un especializado en la materia, acota:

«estos chicos de la rae serán unos fenómenos en cuanto a la lengua española, pero de Mapuzugun no saben mucho…
Lafken es lago»

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