Lunes por la madrugada

Bueno, fue un poco mas tarde, en realidad fue el martes por la mañana. Reunión con las chicas en JFK y el Rosedal, como todos los martes desde hace (pienso) nueve meses. Chusmerío de la carrera del domingo —parloteo— y entrada en calor hasta el óvalo. O sea, cambios de ritmo a la vista. ¿Cómo están chicas del domingo? Bieeeen —dijeron algunas—Un poco de elongación y a la carga.

6 x 3min x R1.

¿Wath?

Si chicas, háganlos al 60/70 % y sin hablar!

Crono en cero, y a brillar mi amor….

En realidad, me parece que estábamos haciéndolos al 30% porque vino Flopy y nos preguntó si estábamos en el minuto de recuperación. Esteeee … no, —le dijimos—, estamos en los tres minutos fuertes …

Y nos llamó al orden, o mejor dicho, al silencio. Así que los último 3 cambios que quedaban fueron «a conciencia». Vuelta a la calma, fotitos con la remera de la carrera con medalla incluida y a volaaar mi amorrr (al laburo).

Hoy, GYM (perdón Speedy, gim-na-sio). Rutina de pesas con sus debidas abominables. La siesta es el mejor momento para ir, está tranquilo, entra solcito por las paredes vidriadas y la música es de primera. No como a la noche, que encima de estar lleno de patovicas que se miran entre ellos para ver si ya le creció medio milímetro el biceps, la música es pésima, te da ganas de salir volando.

El videito, es un extrabonus track, que pasaron hoy mientras estaba en el gym, Los Abuelos de la Nada…