Stop

Aquí estoy, espectante de normalizar mi rutina con el plan para la maratón de Buenos Aires.

Esta semana, corrí el lunes 11.6 km a ritmo “sensaciones”, salí sin crono, para no meterme presión. Y anduve bárbara. Ayer, nos juntamos con las chicas, e hicimos dos vueltas a lago, ¡no es un chiste! realmente hicimos 4 km de morondanga y para colmo, la terminamos con desayuno en la ypf. En fin, esperemos que este compás de espera haya dado sus frutos y no vuelva ningún dolor de nada… pero nada! Ya no tengo tiempo de sufrir dolores de ningún tipo.

Y los días se me pasan volando, me parece que en cualquier momento, me va a aplastar fin de año, con lo que odio las fiestas. Parece mentira pero estamos casi en primavera, es lo único bueno de esta vorágine, que se acercan los calorcitos y se van los días grises.

No se si a todo el mundo le pasa, pero a mi, cada vez siento que vivo menos. Antes, cuando era chica, los años eran eternos… hoy en día cierro los ojos y me despierto tres meses mas tarde, hay momentos que me gustaría detener el reloj, por lo menos unos segundos…
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1era Carrera de la Reconquista – 7.5km

(Corría el año 1806 y la ciudad de Buenos Aires está tomada por los británicos, luego de haber sido invadida…)
1º de Julio de 1806. En usa celda del convento de Santo Domingo, Santiago de Liniers mantiene una secreta conversación con el prior, Fray Gregorio Torres. Liniers acaba de llegar a Buenos Aires, después de solicitar y obtener de Beresford permiso para entrar en la ciudad, En las últimas jornadas, ha permanecido al frente de la batería de la Ensenada, distanciado de los combates que culminaron con la derrota de las fuerzas del Virreinato. Por lo mismo, está libre del compromiso, impuesto a los soldados españoles capturados, de no tomar nuevamente las armas contra los británicos.
(…)
12 de agosto de 1806. Por las calles que conducen a la Plaza Mayor, avanzan en tropel las fuerzas de la reconquista, envueltas en el humo de las explosiones y el retumbar de los disparos. Liniers, instalado con sus lugartenientes en el atrio de la iglesia de la Merced, ha perdido el control de las operaciones: sus soldados, mezclados con el pueblo que pelea a mano desnuda, no escuchan ya las voces de los oficiales, y se lanzan en un solo impulso a aniquilar al enemigo. Un diluvio de fuego se desata sobre las posiciones británicas en la plaza.. Allí, al pie del arco central de la Recova, está Beresford, con su espada desenvainada, rodeado de los escoceses del 71. Esta es la última resistencia.
(…)
A las 3 de la tarde del 12 de Agosto de 1806, el regimiento 71 desfila por última vez en la Plaza Mayor de Buenos Aires. Con sus banderas desplegadas los británicos marchan entre dos filas de soldados españoles que presentan armas, hasta el Cabildo, y allí arrojan sus fusiles al pie del jefe vencedor.
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Domingo lluvioso en Buenos Aires. La cita era en San Telmo, barrio hoy en día turístico, pero antaño era “la ciudad” de Buenos Aires. Y la invitación era del Club homónimo del barrio, para recordar la reconquista de la ciudad.
A pesar de la lluvia, del frío y de mi reciente “ñaña” en el pie, dí el presente. Me encontré con muchísimos foristas del km igual de valientes, que le pusieron el pecho al día. Asi que la previa la pasamos saludando y charlando. Como había que estar temprano, aprovechamos y precalentamos dando varias vueltas a la manzana, y fuimos “probando” el terreno, bastante resbaladizo bajo la insistente lluvia.
La salida fue medio bolonqui, porque había dos arcos, uno al lado del Club San Telmo (bajo la autopista) y otro por la Av. San Juan, nos habíamos puesto todos en el primero, que era el que tenía el reloj, pero estábamos la mitad mirando para un lado, y la otra mirando para el otro, o sea, enfrentados, ¡como si estuviéramos rememorando aquella reconquista de 1806!
Pero después la cosa se aclaró, y nos fuimos para el arco de San Juan, y mientras estábamos evaluando ritmos (Zanetti a 4:00; Laura 6:15; Fsanchez no lo tenía muy en claro, 4:30 quizás, Horona en principio a 4:40 —creo— pero ante el precalentamiento que hicimos, se plegó a mi 5:20/5:30 tranqui que iba a hacer) se largó!
Nos adecuamos entonces para tirar a 5:30… jaja, cuando bajamos por la Av. Brasil, no sé si el impulso que nos dió la “bajadita” o que, pero comenzamos a pasar kilómetros por debajo de los 5:00, los chicos decían “están mal marcados los km”, “¡no puede ser que ya estemos en el km 3!” Yo la verdad que no decía nada, pero pensaba “¡para mi que están bien, ¿tan hecha pelota estoy que estamos a 5:20 y yo siento que estamos masomenos rápido?!”.

Pero al final, bajo una lluvia que no paró en ningún momento, atravezando charcos gigantes llegamos a meta en 36′ 37” para 7.55km.

Mi pata bien y después de cambiarnos con ropa SECAAA, nos fuimos para seguir la velada en lo de Estebita, con picada, empanadas, pizzas, cerveza made in “home perez” y tortas hechas por Lady Laura y Iron Girl (yo silbo y miro para otro lado que lo único que hice fue comer, nada de cocinar ni llevar tortas…)

Y en medio de risas y buen ambiente, también ligamos una mini clase de Navegación terrestre para ir acomodando la cabeza para el año que viene emprender “la Misión“.

Primer aprouch

10 días de abstinencia, pueden generar demasiados trastornos en una persona.

Es que ya andaba alucinando. De repente, veía la hora en la compu, 4:30 y pensaba “esa era la velocidad que tendría que haber tenido en la Silio”, o iba en el colectivo y por el banner de publicidades ví un 3:45 (ni se de que) e imaginaba que sería mi tiempo en la Maratón de Buenos Aires. Y así andaba. Menos mal que hoy viernes, 19 días después que empezó el dolor del pie, 10 días después que decidí parar las rotativas para evitar males mayores y 4 días sin sentir molestias en el pie ¡Me puse las zapas para hacer mi prueba piloto! Sí, salí a rodar unos 6km.

La pucha que tenía cagaso… corría como si la vereda fuera de cristal de azúcar.

Poco a poco fuí perdiendo el miedo y me fuí soltando. Llegué a Pampa y Alcorta, primeros 3km, paré y comencé a ver si notaba algún tipo de señal de alarma. Pero no, como diría Jack Palance “increíble pero real”, se mantenía sin decir ni mu el pie.

Pegué la vuelta feliz y con la cabeza que comenzaba a trabajar a mil, ahora si, con derecho a soñar en las carreras venideras.

Eso si, me sentía como un mamut en plena huída. El parón hizo mella en estado ¡qué horror! A pesar de la bici (esta semana había hecho dos días de 45’ y 50’) me costó sentirme cómoda. Culminé la salida con la rutina de pesas, que hoy encima, tocó cambio de plan.

¿Será tema cerrado?

Sobre lunas, estrellas y flores

La pequeña niña vivía envuelta en su melaconlía y sus ensoñaciones. Tiempo atrás, había estado conversado con la luna, pero ella, hermosa y radiante, rubia y perfecta, no había sabido apreciar su dulzura, su dedicación, su ilusión de amar y ser amada.

Estando así, sumida en un letargo de soledad, surcó el cielo una solitaria estrella fugaz. Desde el primer momento que la vió, supo que sería “su” estrella. La llamó a gritos y sin darse cuenta, ella vino con su fragante cola a posarse a su lado diciéndole, “hace mucho tiempo que te veo, esperaba ansiosa el momento que me descubras”, y la llevó a conocer lugares lejanos, músicas desconocidas, poesías etéreas ¡qué felicidad! Era como haber conocido a su alma gemela. Asi pasaron los días y llegaron a ser meses, y la felicidad que embargaba a ambos era inmensa, a tal punto de sentir que estaban hechos el uno para el otro.

Pero la realidad se posó en medio de ellos como un cachetazo, y los dejó mudos y tristes. La estrella no pertenecía a su mundo, y no podían seguir prolongando un final inevitable, tenía que seguir su viaje. Llegó un día, que mientras dormía la niña en su regazo, la dejó caer suavemente, mirándola con ojos tristes, anhelando los días de felicidad que habían compartido. Ella no pudo hacer nada, dormida como estaba, simplemente cayó dulcemente.

Al despertar, un aroma increíble la envolvió. Estaba acostada en una cama natural de flores, jazmines y nardos impregnaban su pequeña nariz. Pero estaba sola. Buscó desperada a su estrella favorita, y no la vió por ningún lado. Las lágrimas comenzaron a rodar irremediablemente, y la tristeza envolvió su alma.

Así quedó largo rato, sin sentir, que el sol asomaba por el horizonte y comenzaba a calentar el aire. Miró las flores que la rodeaban, y se dió cuenta que la estaban acariciando sutilmente, tratando de alguna manera, de contener su dolor.

Pasó el tiempo, y como todo, comenzó a cicatrizar la herida que sentía. Cada vez que miraba el cielo, desde su nuevo lugar favorito, junto a los jazmines y los nardos, recordaba a su vieja amiga y hasta alguna vez, le pareció escuchar un susurro en su oído: “siempre estaré con vos, mi niña” que tranquilizaba su alma.

© la gurisa

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Si si, algo tengo que hacer mientras no corro….

Aun con ilusión

Había una película de los años ochenta, que se titulaba “el primer año del resto de nuestras vidas”, un peliculón del que salieron cantidad de excelentes actores. Esta semana, para mi, es la primera semana del resto de mi plan para la Maratón de Buenos Aires. Y, arranqué mal.

Sigo con molestias en el pie.

El martes, hice los 60 min del primer día, pero a la tarde de ese día no podía apoyar la parte de atrás del pie. Ayer no hice nada, y hoy aproveché que las chicas se están preparando para correr una combinada y pedaleaban (la TMX Challenge), asi que bici a full, el pie ni chistó —por suerte— y finalmente parece que se me hizo la luz con los cambios. Flopita explicó el tema como para bebes… si no entendía, era cuestión de dar un paso al costado y seguir mi vida por otro rumbo.

Y, hasta que logre definir que pasa con mi pie, me tendré que contentar con hacer bici y nadar. Menos mal, que aunque estoy medio bajoneada por el tema, recibo constantemente por todos lados, muestras de apoyo, aliento y cariño ¡hasta consejitos! Mil gracias, me hace mucho pero mucho bien.

El otro día me enteré de la modalidad de “largada” que van a usar en la MBA, y la verdad ¡no me gustó! pongo el grito en el cielo desde este lugar, si alguien “me escucha” digo: que salir por un lado las mujeres, y 15/20 minutos después los hombres, está mal. ¿Si alguien quiere hacerla con un amigo/novio/esposo/compañero? ¿qué? Este domingo que pasó, en la carrera, no me dí cuenta que Silio es el “organizador” o por lo menos la cara visible, sinó lo agarraba y le hacía mi planteo.

Hoy mientras pedaleábamos alrededor del lago grande, veo una camioneta con el logo de la Maratón (como el que tengo acá mismo al costadito) y se bajan un grupo de hombres, pero no tenía la certeza de que estaba Silio, recién cuando Flopy se acercó al “cuida-coches” que estaba hablando con él, me dí cuenta que había perdido mi segunda oportunidad (lo digo como si decirle algo, cambiaría en algo la situación, ilusa de mi) pero ya era tarde, porque para variar, estaba llegando tarde al laburo.

Seguiremos informando…

En el filo de la navaja

10 km Homenaje a Antonio Silio

Hasta la mañana de la carrera, no iba a correrla, una mezcla de circunstancias hicieron que los planes se me fueran al bombo. Me iba a ir con los enanitos por lo menos a disfrutar desde afuera la carrera. Pero arreglado el asunto de los chicos, me encaminé hacia el circulo Trovador.

Fresquete a full, sobre todo, teniendo en cuenta que era en la costanera de Vicente Lopez, y el vientito se hacía sentir. Yo me había hecho la guapa, y a pesar de la baja sensación térmica imperante, me puse unas calzas cortas y una musculosa por todo concepto, y las zapas obviamente.

Ya casi faltando 15 minutitos para la largada, me fuí para el arco, y calenté un poco para ver que onda con mi pata, pero claro, cuando corro no me duele. Asi que dije, “massí”, me tiro a ver que sale de todo esto, me metí entre el tumulto y a tratar de divisar a Rolo y al pelotón que iba a buscar 45/45:30.

Ya faltaba nada, y seguía sin ver a nadie. Por fin, veo al percherón (en el foro su avatar es un caballo) y sin darme cuenta largamos… Atravesamos una lluvia de papelitos amarillos que me hizo sentir en las olimpíadas, y yo hice lío con mi crono y quedé desfasadas unos segundos, bueno, varios, porque el km 1 según mi crono lo había pasado a 3:47 (¡se escuchan risas en el ambiente!).

Rolo y yo en el km 2

Por suerte Rolo y me iba cantando los parciales:

km1 4:26:59 Salimos medio rápido

km2 4:27:15

km3 4:37:26 Me pregunta como estoy Rolo, bien le digo.

km4 4:39:06 Me comenta sus cálculos de como íbamos para la “hora de llegada” yo apenas podía correr, el iba haciendo cálculos mentales…

km5 4:30:00 Pasamos la primera vuelta, aliento del público.

km6 4:37:98 Me quedé atrás. Veníamos por la costanera con el viento y al doblar para ir hacia Libertador, repentinamente desparece el viento y aparece la calma chicha, y a mi se me vino el mundo abajo, no se si el cambio de aire o que, pero mi compañero de “emociones” agarra mejor la curva y se me adelanta unos pasos, y no lo pude alcanzar más (es mas, no estoy segura que el km seis lo pasé con él).

La cabeza me traicionaba y pensaba en largar todo, pero seguí, me propuse llegar al km 8 que sabía donde estaba y de ahí, aguantar hasta al final. Veo la meta y el reloj (venía a ciegas con lo del crono) apenas pasados los 46:00, me gritan un ¡vamos Anita! y tiro palante entrando en 46:10. Rolo estaba ahí, que hizo PB con 45:25!! Será la próxima para mi…

En la clasificación:

Nº 326 de la general (de 925 inscriptos)

Nº 40 en general damas (de 229)

Nº 8 en mi categoría (Damas 35-39 años)

Por suerte, después de emponcharme como Dios manda, pasamos un lindo post con mates, cafeces (cualquier cosa que sea caliente, venía bien) y buena compañía.

ACTUALIZCIÓN: Hoy a la mañana, un amigo me preguntó por la carrera, y cuando le dije lo del tiempo, me mando un sms que decía “40seg, un drama!”, que me hizo mucha gracia, por mi exageración. Y no, que hay cosas mas importantes en la vida que hacerse drama por unos segundos… lo sé perfectamente.

Yo andaba buscando una foto de la carrera, en la que se me viera completa… (gracias Pichula!)

Averiada

Hoy puedo decir, sin temor a estar cometiendo una falacia, que “estoy con un pie” en la carrera del domingo. Porque sigo teniendo molestias en la parte exterior de la planta del pie derecho.

Ayer pude descartar, algo que se llama “fascitis plantar”, que siempre la escuchaba nombrar, y por dentro me decía ¿será eso lo que tengo? ¡chau!, pero no, nada que ver. Supongo que la teoría de las zapas puede andar, que de alguna manera estoy compensando por alguna razón que desconozco, con el gemelo derecho y su correspondiente pie. En fin, de igual modo, ayer corriendo no me molestó, si cuando paré (¡y como!).
¿Qué voy a hacer? No lo se todavía. El gemelo de vez en cuando discute, habla bajito, chisporrotea. Me parece que estoy mas para tejer a crochet que para ir a correr.

En general, los viernes suelo poner un post “light”, de “mambo abierto”, pero ando poco inspirada. Hay congestión cerebral y no logro que fluyan las ideas.

La fotos pertenece a Eolo Perfido, de photo.net.

Gemelos en acción

Este domingo, tengo los 10km de “Antonio Silio”, carrera para la cual me anoté hace pila, creo que cuando recién abrió la inscripción. El tema de anotarse con tanta anticipación, es que uno no sabe como va a estar en el momento en cuestión.

Tengo ilusión de acercarme a los 45 min. En la media de Rosario, pasé los 10 en 47 minutos, y se supone que venía cuidándome porque tenía 11 km por delante, entonces pienso, que sería factible ponerme eso como objetivo.
En fin, el tema, es que el sábado jugando con los chicos, hice un mal movimiento y mi gemelo derecho volvió a la carga. Igual, no creo que sea grave, desde la fatídica carrera del Hipódromo, donde se me acalambró mal el gemelo, siempre me quedó un residuito ahí, pero nada grave, alguna vez en que ando que se me vuelan las chapas, lo siento un par de segundos.

Ayer, después de los 10k de RBK (que fuí a ver, no a correr) nos fuimos para la reserva para hacer un fondito, debo reconocer, que ni a mini mini fondo llegó porque no llegamos ni 10 km. Pero bueno, eso no es lo importante, lo que quería contar, es que en algunos momentos, me hablaba, me saludaba el gemelo en cuestión. Poquito, casi un susurro.
Voy a prender una vela para que me deje en paz.

Hoy amanecí bien, bah, él amaneció bien, que es el que importa. Pero me encantaría poder correr bien el domingo ¿podré?
Eso si, me acabo de dar cuenta hace un par horas, que es una carrera de dos vueltas ¡me quiero matar! con lo que odio pasar dos veces por el mismo lugar… Pero bueno, no queda otra.

La suerte es que, si logramos encontrarnos en la largada, voy a ir con varios chicos del foro que buscan el mismo objetivo que yo, asi que por ahí, hacemos valer aquella frase de “La unión hace la fuerza”… veremos.

(Esto no forma parte de una escusa del “Corredor Zanatero” eh? que si no puedo hacerlo, soy entermente responsable porque no pude y ¡punto!)

Dejame

Dejame encontrarte en una calle de cualquier ciudad. A cualquier hora estaría bien. Puedo deambular el mundo, si me decís que vas a estar. Mirar cada rincón sin ningún problema.
Si el premio es verte medio segundo, robarte una mirada y envolverte en un suspiro.

Mercenaria del tiempo

Diosss, qué día. Pero ¡qué día! Creo que el único momento que pude estar relajada, fue cuando esperaba, hoy temprano a la mañana, que llegaran mis compis de Running. Y que ni siquiera pude disfrutar demasiado, porque mamitaquerida que frío que hacía.

Fuimos entrando en calor hacia el lago grande, me puse al día, porque hace rato que no las veía, “al día” con el chusmerío, obvio.

La consigna fue hacer tres vueltas al lago (2km) a ritmo de carrera suave, e ir incrementando. Yo, por suerte, tenía las piernitas mejor. Ayer había ido al gym para hacer 45 min de bici y terminar de descargarlas, elongué bastante, y como nueva.

No había excusas, puse el acelerador y cayó la primera vuelta en 9:57, R2’ y a buscar la segunda, 9:37, ¡bien! R2’ y por la última, que cayó mellizita de la anterior, 9:37 justo. Un frío de la hostia. Enfilamos para volver, y cuando llegamos, veo la hora…. ¡las 10:15! Fuck fuck fuck, llegaba tardísimo al laburo, estiré a las apuradas y una de las chicas me acercó hasta Luis María Campos y Dorrego, eran las 10:28 cuando me bajé del auto de Silvia. Pasada de 100 mts hasta Cabildo a toda vela, doblo la esquina, recuperación hasta el edificio, escaleras a mil, recuperación en la puerta giratoria, “Buen día” “Buen Día” a los de seguridad ¡Asensor porelamordediosbajárápido! 4, 3, 2 , 1… adentro.

Me empezé a sacar la campera, a abrir el buzo. Llegué al piso del vesturario, entré como tromba y ni tiempo siquiera de lavarme la cara, empezé a vestirme a toda velocidad y cuando había terminado, empiezo a guardar a las apuradas la ropa que me había sacado y veo una media negra en el bolso… fuck por enésima vez en el día. ¡Me había cambiado una sola de las medias! fueron dos segundos que pensé que hacer, pero ya no había tiempo, me tenía que sacar la bota, con el lío que es, el cierre… noooo, otra vez será. Salí, me miré al espejo (otro impropelio, no podía tener la cara que tenía!!) y salí hacia el ascensor suplicando que venga rápido. Yessss, estaba en mi piso. Cuando se abre la puerta y salgo hacia mi oficina, veo la hora: 10:37, increíble pero real, habían pasado 9 minutos desde que había bajado del auto de Silvia. Crucé la puerta con cara de poker a full…. Bueennn Diaaaaaa… y a laburar!

(Pensar que hasta la noche mi día no varió en nada)