1era Carrera de la Reconquista – 7.5km

(Corría el año 1806 y la ciudad de Buenos Aires está tomada por los británicos, luego de haber sido invadida…)
1º de Julio de 1806. En usa celda del convento de Santo Domingo, Santiago de Liniers mantiene una secreta conversación con el prior, Fray Gregorio Torres. Liniers acaba de llegar a Buenos Aires, después de solicitar y obtener de Beresford permiso para entrar en la ciudad, En las últimas jornadas, ha permanecido al frente de la batería de la Ensenada, distanciado de los combates que culminaron con la derrota de las fuerzas del Virreinato. Por lo mismo, está libre del compromiso, impuesto a los soldados españoles capturados, de no tomar nuevamente las armas contra los británicos.
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12 de agosto de 1806. Por las calles que conducen a la Plaza Mayor, avanzan en tropel las fuerzas de la reconquista, envueltas en el humo de las explosiones y el retumbar de los disparos. Liniers, instalado con sus lugartenientes en el atrio de la iglesia de la Merced, ha perdido el control de las operaciones: sus soldados, mezclados con el pueblo que pelea a mano desnuda, no escuchan ya las voces de los oficiales, y se lanzan en un solo impulso a aniquilar al enemigo. Un diluvio de fuego se desata sobre las posiciones británicas en la plaza.. Allí, al pie del arco central de la Recova, está Beresford, con su espada desenvainada, rodeado de los escoceses del 71. Esta es la última resistencia.
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A las 3 de la tarde del 12 de Agosto de 1806, el regimiento 71 desfila por última vez en la Plaza Mayor de Buenos Aires. Con sus banderas desplegadas los británicos marchan entre dos filas de soldados españoles que presentan armas, hasta el Cabildo, y allí arrojan sus fusiles al pie del jefe vencedor.
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Domingo lluvioso en Buenos Aires. La cita era en San Telmo, barrio hoy en día turístico, pero antaño era “la ciudad” de Buenos Aires. Y la invitación era del Club homónimo del barrio, para recordar la reconquista de la ciudad.
A pesar de la lluvia, del frío y de mi reciente “ñaña” en el pie, dí el presente. Me encontré con muchísimos foristas del km igual de valientes, que le pusieron el pecho al día. Asi que la previa la pasamos saludando y charlando. Como había que estar temprano, aprovechamos y precalentamos dando varias vueltas a la manzana, y fuimos “probando” el terreno, bastante resbaladizo bajo la insistente lluvia.
La salida fue medio bolonqui, porque había dos arcos, uno al lado del Club San Telmo (bajo la autopista) y otro por la Av. San Juan, nos habíamos puesto todos en el primero, que era el que tenía el reloj, pero estábamos la mitad mirando para un lado, y la otra mirando para el otro, o sea, enfrentados, ¡como si estuviéramos rememorando aquella reconquista de 1806!
Pero después la cosa se aclaró, y nos fuimos para el arco de San Juan, y mientras estábamos evaluando ritmos (Zanetti a 4:00; Laura 6:15; Fsanchez no lo tenía muy en claro, 4:30 quizás, Horona en principio a 4:40 —creo— pero ante el precalentamiento que hicimos, se plegó a mi 5:20/5:30 tranqui que iba a hacer) se largó!
Nos adecuamos entonces para tirar a 5:30… jaja, cuando bajamos por la Av. Brasil, no sé si el impulso que nos dió la “bajadita” o que, pero comenzamos a pasar kilómetros por debajo de los 5:00, los chicos decían “están mal marcados los km”, “¡no puede ser que ya estemos en el km 3!” Yo la verdad que no decía nada, pero pensaba “¡para mi que están bien, ¿tan hecha pelota estoy que estamos a 5:20 y yo siento que estamos masomenos rápido?!”.

Pero al final, bajo una lluvia que no paró en ningún momento, atravezando charcos gigantes llegamos a meta en 36′ 37” para 7.55km.

Mi pata bien y después de cambiarnos con ropa SECAAA, nos fuimos para seguir la velada en lo de Estebita, con picada, empanadas, pizzas, cerveza made in “home perez” y tortas hechas por Lady Laura y Iron Girl (yo silbo y miro para otro lado que lo único que hice fue comer, nada de cocinar ni llevar tortas…)

Y en medio de risas y buen ambiente, también ligamos una mini clase de Navegación terrestre para ir acomodando la cabeza para el año que viene emprender “la Misión“.