Desde el armario

Llegó el momento que tomemos la palabra, nosotras somos dos, pero representamos a las que están en la misma situación que nosotras. Desde este rincón oscuro del placard, decidimos ir con la posta.

Nuestra dueña hace caso omiso de nosotras. Nos tiene abandonadas y estamos muertas de aburrimiento. Recordamos esos días de entrenamientos por Palermo, carreras por las arenas, sus sueños que procesaba mientras nos usaba… sus proyectos, sus divagues mentales ¡ay, qué nostalgia! Si alguien nos viera ahora, no diría que hicimos una maratón hace menos de siete meses. Si nosotras hablásemos…
Y si, la conocemos bastante, hemos recorrido juntas cientos y cientos de kilómetros, asi que no nos puede engrupir. Ya nos dimos cuenta que el problema no es únicamente el de las rodillas, hay algo más, y no es precisamente por las latitudes de la rodilla. A ciencia cierta dónde, no lo sabemos, somos zapatillas y nuestro horizonte es bastante limitado, pero mas arriba es seguro. Cada mañana nos ve, mientras decide que se va a poner para ir a trabajar, con una mirada rara, mezcla de añoranza y andá a saber que… ¿miedo? no, miedo es lo que aparece en su mirada cuando reojea ese paquete que tiene arrinconado contra la pared y no se decide a abrir; ¿cansancio? imposible, no está haciendo ni siquiera los ejercicios que le dió el kinesiólogo; ¿frustración? y… un poco de eso por ahí hay.

No queremos ni pensar que corramos el mismo destino que esas sandalias gris-plata-con-un-taco-altísimo que juntan polvo hace mas de ocho años en la esquina derecha del armario. Dicen las malas lenguas, que una noche, después de una fiesta en la que le hicieron ver las estrellas, las puso enojada ahí y no las volvió a usar más (nosotras no queremos echar leña al fuego, pero esos tacos no son compatibles con su vida de corredora actual, ya “fueron”, pero no vamos a pincharles el globito, que sigan soñando con pistas de baile y esas yerbas.). Temblamos de sólo pensar en ese destino.
Como decía, somos un par de Asics baqueteadas, pero le tenemos fe. A ver si se desembroya y nos da una alegría uno de estos días. Igual, por las dudas, estamos planeando medidas de fuerza, hacer un corte de pasillo o de escalera, sino revierte esta situación.
Las zapas.