Esbozos en el tiempo

Soy fanática del café. Un buen café recién molido y hecho, es algo que me resulta irresistible, pero como se me dificulta estando en el trabajo, opto por conformarme con un poco del soluble. Giro rítmicamente la cuchara en la taza, batiendo el café con el azúcar hasta obtener la consistencia perfecta. De a poco y con paciencia, obtengo la mezcla adecuada, le agrego agua caliente y comienza a envolverme el delicioso aroma, tan evocativo…

Me acuerdo de mi bisabuela Juana, en realidad, el recuerdo es de mi abuela batiéndole el café a ella, ya que no nunca la veíamos. Ella vivía en un departamento pegado a la casa de los abuelos, que se comunicaba por la cocina con la casa grande, siempre oscuro, con las ventanas corridas tapando toda luz externa,. No se bien la historia de la bisabuela, pero si sé que había sufrido mucho. Tampoco sé bien el momento en que murió, cuando se es chico la vida gira por otros niveles.
Cuando uno de mis tíos se casó, se fue a vivir a ese departamentito, y en ese momento recordé que ahí había vivido la “abuela Juana”. Hoy es el estudio de ese tío, y cuando viajo a Posadas, a visitar a mi abuela, y veo la otra puerta, intento recordarla pero no puedo. Solo recuerdo eso, como le batían el café y la puerta que daba a su mundo.

Desde hace dos semanas que comencé —finalmente— a hacer los ejercicios de fortalecimiento para las rodillas, tengo que poner de toda mi paciencia disponible ya que es algo que me resulta aburrido y tedioso, pero el médico me dijo hace tiempo “si vos querés volver a correr, lo vas a tener que hacer”, y como yo quiero volver a correr, me decidí a empezar. Es lo único que me va a salvar de dejar tirado por ahí el cartílago de mi rodilla. Asi que mientras estoy 1, 2, 3, 4, 5, …20 … evoco mis épocas de pseudo-corredora.

Actualización del 19 de junio:
No suelo retocar o agregar cosas a las entradas ya publicadas, salvo que vea un error realmente «grosso» de ortografía (que también tengo correctores anónimos y me dicen cosas como: ¡anita, escribiste decidí con sssss!).
Leyendo ahora el texto, veo que omití algo que para mi fue y es muy importante en el desarrollo de los acontecimientos, y es la ayuda de los seres queridos, el apoyo y hasta la obsesiva locura por que uno esté bien.
Y a lo largo de estos meses, estuvieron muy cerca mío «rompiéndome» para que «haga», mi querida Mily y mi querido SHP. Claro que no solo ellos estuvieron, pero ellos se llevan el trofeo. (que conste en actas).