Y se hizo la luz!

Por fin, luego de casi veinte días me reintegro al laburo, que podría haber seguido asi (sin laburar) y sin sentir pena por ello, pero eso significa que por fin me recuperé. Por momentos realmente me asusté, la vista lo es casi todo y mas allá de que me gano la vida con ellos (con mis ojos) también estaba imposibilitada de ver los rostros de mis seres queridos, entre otras cosas.

En el peor momento pasé a depender totalmente de personas extrañas, si iba por la calle, tenía que estar preguntado a cada rato a los transeúntes.

Una vez, tenía que cargar crédito a mi celu, y no leía el código, busqué a alguien por la zona y me acerqué a una chica (era plena plaza Constitución) y le dije si me podía ayudar… yo notaba que ponía buena voluntad y hasta me sonreía, pero su atención no la podía desplazar del entorno, le agradecí cuando terminé y después caí en cuenta que era una prostituta y yo le estaba alejando los clientes!!!

Por suerte seguí entrenando y bastante en serio, si, en serio, si hasta un plan tengo! Y en menos de dos semanas estamos viajando, cargada como siempre con todas mis ilusiones, mis sueños y las ganas de pasarla super bien. Me tengo fe, se que es una carrera dura, pero espero poder llegar a meta y sentirme orgullosa con mi remera de «Misión Cumplida» puesta…

Hay algo que siento que me olvido de poner, pero no logro acordarme… mmm… cabecita…