La Misión 2009

Sobre el Co Belvedere, yendo hacia el Co Buol.

[Villa La Angostura – 25 al 28 de noviembre]

Cuando iba a la mitad de la carrera, pensaba en el lema que tiene “La Mision es llegar” y se me ocurría que también se podía agregar otros muchos… Es una carrera que vas dejando todo, sos vos y la naturaleza que te rodea, en comunión con ella y casi formando una unidad.

Hay momento en los que te sentís lo que realmente sos, algo muy pero muy chiquitito que al menor cambio de humor de esa entidad tan grande, quedás hecho un despojo.

Habíamos hablado bastante con Estebita de hacerla juntos, pero esta vez con la “cláusula” de que si alguno menguaba, el otro seguía. Pero no tenía muchas dudas que podíamos seguir hasta el final juntos. Me había preparado a conciencia, había podido entrenar muy bien y me sentía realmente fuerte.

El martes a la tarde fue la entrega de mapas, ya habíamos trazado entre todos durante los últimos meses un montón de opciones, y ahí estábamos.. .con el mapa en la mano pero no era claro el recorrido, ya que había varias opciones. Teníamos que esperar a que el Gurí nos explique bien.

Siempre la acreditación es divertida porque te vas encontrando con mas amigos, caras conocidas, gente que no vez salvo en estas oportunidades. ¡El clima festivo es contagioso!

La macana es que se hace tarde, y cuando llegás a la cabaña, no sabés que hacer primero: si cenar, ver el mapa, irte a dormir, controlar la mochila, … uff

Al final hicimos casi las dos primeras cosas al mismo tiempo… Gustavo hizo las mediciones y todos bien educadamente nos copiamos prolijamente.

Cuando nos dimos cuenta, casi ya eran como las 23hs y casi todos estaban en la cama. Hora de hacer lo mismo. No estaba particularmente nerviosa, había tenido un día con muchas complicaciones personales, con mucha angustia y dolor de cabeza que tampoco había estado pensando tanto en la carrera. Era hora de intentar dormir algo.

Amanecía en Villa La Angostura, y los ruidos en las habitaciones empezaron tempranito.Yo colaboré con esto porque me había olvidado de apagar el despertador de las 6:30 diario, asi que los madrugadores comenzaron a remolonear con ese primer ruido.

Había que ir a buscar todavía el chip (tarjeta magnética para pasar en cada pc), terminar de acomodar las cosas, vestirse, envaselinarse todo la plausible a lastimarse (sea ampolla o paspadura), comer bien. Y las horas iban pasando…

11:40 decidimos salir, estábamos a dos cuadras de la largada asi que llegar tarde no íbamos a llegar. Pero entre la fotito de grupo, los olvidos (yo había puesto dos guantes en la mochila: uno impermeable y de abrigo, y un liner; pero a último momento decidí agarrar unos de calibre medio, para largar con ellos puestos).

largada de la Mision, buscando a wally

Había sol, pero a lo lejos se veían las montañas a donde teníamos que adentrarnos, bajo unas nubes grises que asustaban un poquito. O mucho. Daban como clima de misterio…

Despedida de todos y a ubicarse en la largada. Gus, antes de separarnos, me dijo “tratá de entrar al sendero adelante, que es angosto y va a costar pasar gente”. Asi que después de la cuenta regresiva, empezamos a seguir el ritmo de los de adelante. Que era caminar un poco mas rápido, porque hasta que la camioneta de la organización no nos liberara el camino, había que seguir siempre detrás.

Igualmente, llegó un momento que íbamos trotando. ¡Me sentía super bien! Entramos en el sendero, y al poco tiempo, primer decisión: una bifurcación. Pero el sendero que iba para la izquierda bajaba, asi que seguimos para arriba. E hicimos bien, muchos siguieron el otro y terminaron yéndose a cualquier lado.

Valle del Cajón Negro,

Cajón Negro, Villa La Angostura

Entramos en el Cajón Negro, un valle nevado espectacular, nos empezó a granizar finito y después a nevar. Ahí, iríamos un par de horas de carrera.

Fue un trekking espectacular, pasamos de estar bajo el sol del mediodía a sentir los copos de nieve en la cara. Pero al estar en movimiento, asi como estaba vestida, venía super bien. Una camisetita térmica de mangas cortas y una de mangas largas arriba, pero como no había viento al estar en”Cajonados” se estaba bien.

Desbordaba de energía y lo estaba pasando genial, teníamos por delante la subida hacia el cerro Buol, donde estaba el primer PCV (puesto de control virtual, o sea, que había un palo con un cartel y una pinza para marcar en el pasaporte el paso, de no marcarlo, cualquier corredor queda afuera de la carrera).

Seguíamos una huella en la nieve, y hacia adelante la hilera de gente subía, venía pasando gente, me sentía bárbara. Esteban venía un poco retrasado, asi que cada tanto paraba un poco y veía que se adelantara un poco.


Creo que no lo aclaré todavía, pero en los meses previos habíamos estado hablando con mi amigo Estebita para volver a hacer la carrera juntos, pero con la salvedad de que si alguno no aguantaba el ritmo del otro, o quería ir mas adelante, que nos separábamos y seguíamos siendo amigos. No se bien porque, pero él no tenía mucha confianza en que lo pueda hacer bien, por mas que tres meses antes había empezado un plan que me había hecho mi entrenadora, y que lo había podido seguir bastante bien, él me había dicho lo de la “cláusula” mas que nada por esta falta de confianza hacia mi.

Pero como a mi también me pasaba lo mismo, que sentía que no se estaba preparando bien, ya que tenía un plan con demasiados pocos momentos de descanso, con mucha sobrecarga y me daba la sensación de que estaba siempre cansado.

Como dice un refrán, cuentas claras conservan la amistad, allá fuimos con nuestro acuerdo.


Había llegado arriba, Esteban estaba muy atrás, no se si 200 o 300 metros para abajo, y teníamos que seguir hasta el PCV por ese filo. Estaba en medio de una nube, y al haber perdido las paredes del cajón que nos protegían, soplaba el viento y estaba empezando a enfriarme mucho ahí parada. Me puse a un costado, y saqué la campera de la mochila, cometí el error de sacarme los guantes para hacerlo mas rápido, pero se me empezaron a congelar las manos. Le metí pata y me puse al abrigo de la campera. Justo llegó Esteban y pudimos seguir hacia adelante.

Marcamos el PC y me vino con exreabonus, Very se había equivocado el camino en un cruce y se había ido a cualquiero lado -él y casi todos los corredores de punta!- asi que andaba hecho una tromba para poder recuperar todo lo que había perdido, asi que sin pensarlo me ligué un besito ahí en el medio de la nada.

Para la bajada se había hecho un tobogán y todos bajaban con el clásico “culipatín”, asi que fuimos a ello. Fue un momento divertídisimo, que nos tomó a todos por sorpresa pero lo disfrtamos al máximo.

Seguimos otra vez por la huella de nieve, ahora era mas profunda, llegaba por momentos por arriba de la rodilla, y ahí Esteban me dijo por primera vez que siguiera sola, que él no me podía seguir el ritmo. Me lo dijo con tristeza, o con pesar por ahi es la palabra, pero lo peor fue que me lo dijo con los ojos llenos de lágrimas. Yo la lectura que hice, fue que era un pedido para que me quede con él, a pesar de que él no estaba pudiendo seguirme. O mejor dicho, que le estaba costando demasiado, y en una carrera de 150 km, si sentís eso a los 12 kilómetros, no es buen signo.


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Si! llevaba dos horas de carrera, fueron 71… falta un poco del cuento. Dejo las fotos, unos videos… ¿qué mas podría dejar? mmm …

Bueno, dejo el relato de mi compañero, Estebita. Él hizo los deberes: http://www.cronicasdecarreras.com.ar/?p=1060

2009_La Mision

Videos varios:

Este lo pasaron al principio, sin el final y al final, muy bueno.

Estos los filmó Estebita:

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