C’est la vie

Ya van dos semanas de entrenamiento, de esta nueva era. Fueron casi tres meses sin actividad (digo casi, pero me parece que es mas un autoengaño, ni quiero sacar números, pero lo último que hice fue Conquista tu Cumbre Copahue para mi cumpleaños).

Ayer domingo hice un pequeño fondo por la AU del Oeste, salimos con Very desde su casa y cuando llegamos a la autopista, muy educadamente me propuso que nos separemos, él seguía mas allá del primer puente y yo en el primero cruzaba y volvía. A mi me pareció lógico, es díficil permanecer al lado de la tortuga aunque sea el amor de tu vida (je). Para mi fué bárbaro porque seguí sin presiones, ya el miércoles pasado habíamos salido juntos también y ¡por poco pido un pulmotor!  pero ahí también, cuando llegamos al lago, él se hizo dos vueltas y yo pachorramente una ( y adecuadamente).

Me encontró casi llegando al punto de encuento previamente acordado, pero yo ni lo tuve que esperar, él venía todo transpirado de haber corrido a full y yo venía trotando tranquilamente. Si estaba transpirada, era únicamente por el calor que me daban las calzas y la remera que se me ocurrió llevar en ese domingo invernal cuasi primaveral.

Tengo una listita mental para poder correr mejor que dice: bajar dos kilos, hacer ejercicios de fortalecimiento de cuádriceps y abdominales. ¿Tendrán su check al lado en algún momento?