Leccion 1

Ayer a la noche tuve la prueba de lo instintiva que pueden ser algunas cosas. Me pasé cuatro años quemándome las pestañas estudiando a Frascara, Paul Rand, William Morris, Warhol y tantos otros para que mi hija de cinco años en dos minutos me resuma en un pequeño gráfico su descontento hacia un reto mio.

En la cena empezó la trifulca y marchó a su cuarto con la consigna de “lavarse los dientes y ponerse el pijama para dormir” (sin terminar de cenar, obviamente) y siguió cuando a la hora de apagar la luz, la niña estaba igual que cuando se había levantado de la cena: vestida y con su mejor cara de traste. Apagué la luz, saludé y me fui. Al rato siento que me llam, me da un cuaderno abierto en una hoja  y se da vuelta. La enana me había hecho un dibujo:

hija de diseñadora

Por mas que la intención de Paula fue dejar bien en claro que estaba tan enojada que ni siquiera quería hablarme,  a mi me derritió el corazón, y mas cuando esta mañana lo primero que hizo en cuanto logró despabilarse fue decirme “perdón mamá por lo de ayer”. Son esas cosas que te hacen amar mas a tus hijos (aunque parezca que eso no es posible).

Y siguiendo con el tema primaveral, para festejar el comienzo de estación me hice una maratón de spining que había en el gimnasio, por lo cual estuve en la bici por tres horas delequedele al ritmo de los mas variados ritmos, me bajé y me temblaban las patitas. ¡Qué mejor manera de empezar, ¿no?!