Cross Kende Ezeiza

Gran equipo “estebanana”
Me quedan recuerdo hermosos de la carrera, haberla compartido con mi amigo Estebita fue la mejor idea que tuve. No fueron 21km, la organización dice que fueron 18 y el gps nos arrojó 16.2kms. Juanse, de la organización, dice que entre los bosques se pierde un poco de señal.

Lo importante es que fue un recorrido espectacular, cruzamos arroyos, atravesamos lodazales (salpicando a los corredores que “no querían ensuciarse” correteamos por senderos que parecían salidos de algún bosque de Borneo y terminamos la carrera diciendo: ¡estuvo buenisimo!

Directo al post, con los amigos del foro, con picnic, asado hecho por mi flamante compañero y disfrutar de una tarde buenísima.

EL broche lo puse Ale (ACM en el foro) que debutó en la aventura haciendo frente a las adversidades de este tipo de carreras, y sailendo muy bien parado!
NO se que pasa que no puedo colgar fotos en el post, pero en la columnita hay algunas fotos

ACT: en la pagina de mi compañero estebita, hay una secuencia hermosa de fotos de nuestra llegada!

MARATONISTA

Crónica de “mi”
Maratón de Buenos Aires.

Viernes a la noche… vuelvo de la Expo BA, con mi chip sin saber si la corro o no, y Paula tiene el alta médica… ¡nos vamos a casa!

Venía de 15 días de casi no dormir y esa noche logré dormir casi seis horas seguidas, y después 3 más, medio entrecortadas, mas la siesta… no me alcanzó el día para dormir!

El día amaneció inusalmente frío para un noviembre bonaerense, es evidente que el “de arriba” estaba con nosotros… Cuando fuí en busca del micro que me llevaría a la largada, todavía no amanecía. Y en la oscuridad, vi en uno a Zanetti y a Fertz, emponchados y listos para comerse los 42km…
Me había llevado un buzo “descartable” para ponerme hasta la salida, pero el sol, ya cerca de la hora “D” había calentado el ambiente y dejé todo en el guardarropas.
El clima de la gente era alucinante, los olores a las diferentes cremas deportivas, la excitación de todos, la variedad de idiomas que se escuchaban…
Saludé a muchísimos conocidos de las carreras, del foro; conocí a otro tanto y no se como pero se hicieron casi las 7:30 asi que nos separamos con Fransisco José, yo para el “corral” de las cuatro horas y el para “seguir charlando con la gente al fondo”.

¿Estaba nerviosa? si, un poco, pero me sentía agradecida de poder estar ahí. Es como que no me lo creía todavía y sin darme cuenta, escucho el countdown y ¡largamos! De apoco me fui acomodando, me sentía rara saliendo así… despacito… Pero estaba feliz.
Al poco tiempo, se cruza Chuzito, nos saludamos y al ir charlando nos fuimos acomodando, y sin darnos cuenta, seguimos tirando juntos. El famoso tramo de la autopista, tan temido por todos, resultó de lo mas normal, está bien que íbamos a 5:40 promedio, pero lo disfruté un montón. Tomé agua en cada puesto y paré en cada puesto de gatorade a tomar del vasito. O sea, cada 2.5km me hidraté a conciencia.

Me asombró ver gente que antes del km 5 ya tenía que hacer paradas técnicas, es mas, hubo algunos que antes del 2!
El día se había convertido en un culto al maratonista, un sol radiante para que no haga frío, pero un leve “fescor” para que no pedeciéramos el clima común de cualquier 4 de noviembre acá. ¡Cuánta gente! ¡Cuantas historias! Ahi en la 25 de mayo, se iba mas en patota… Se escuchaban las conversaciones de los otros, como lo estaban viviendo, era re lindo…
Me sentía tan bien… Un par de veces hablamos con Chuzito de la tentación de meterle pata, pero el cagazo fue más fuerte y nos mantuvimos ahi. Al bajar para “la” 9 de julio, el empujón y el vientito, hizo que marcáramos un 5:33 si no recuerdo mal. Había una comparsa animando a los corredores. Mas adelante un bombero mojaba a los que quería, yo me dije gracias escapando para un costado (que tanto calor no tenía). Había grupos de familiares y amigos de corredores dando a su apoyo a todo el que pasaba.

Chuzito, yo y Miguel

Seguimos hasta Diagonal Norte (o era la SUR?) para agarrar la Plaza de Mayo y la Casa Rosada, escuchando un grupo de Tango que la organización había posicionado por ahi… se acercaba el km 17 y estaba entera! Ahí ya se nos había unido MGRIFFA, que salió de la nada diciéndome “¿no era que salias del corral de 4?” Siii le digo, salí de ahí… !!!!

Agarramos por Paseo Colón y de repente me pasa algo que no podía creer (me acordé de vos, Slowpepe) ¡se me desató la zapatilla! casi llegando a Parque Lezama me tuve que para a atarme los cordones… apuré el paso después para alcanzar a mis compañeros de ruta y seguimos camino para la cancha de Boca.

No iba mirando el tiempo, solo marcaba los parciales para ver el ritmo que iba, faltaba poco para la media y estaba bien, entera y con ganas de más. Se me ocurre parar en el baño en el 20, mala idea, tuve que esperar a que se desocupe y cuando salí no pude alcanzar mas a los chicos. El km 22 lo pasé a 5:22 por apurarme y por suerte había alguna neurona por ahi funcionando y bajé a mi 5:40. Andábamos por el puerto, y alguno de algún barco estaba tocando a full la bocina a cada rato, festejándonos el pasar.

Llegamos a la costanera. Había un retome, y ví varios foristas entre los que corrían y los que alentaban. ¡Era una fiesta! Veo a lo lejos el km 30, que tenía un arco y había promotoras que te daban un gel, me vino bárbaro porque era de la misma marca que habia comprado yo, que desconocía hasta el momento que la compré el día anterior, pero me había caido bien, IronGel, jaja, lo único Iron que puedo tener por ahora…

Al poco tiempo de pasar, aparece de la nada de nuevo Miguel (MGRIFFA) y de ahí, seguimos juntos. En esos momentos me estaba costando, el 31 lo pasé en 6:10, el 32 a 6:11, el 33 a 6:29, en el 34 me esforcé un poco, y salió en 6:13, no sirvió de nada, el 35 cayó en 6:24, el 36 en 6:34, el 38 fue la debacle, 6:42… pensaba que peor no podía estar, me dolían las piernas, las rodillas. Miguel me decía de que formabamos parte de una religión de la autoflagelación y yo casi ni tenía fuerzas para responder, veníamo divagando maaaaal. Se veían “cadaveres” a diestra y siniestra, pero la verdad, que no pasaba por mi cabeza dejar las cosas ahí…

Me ardían las axilas, como me iba a imaginar eso, nunca me había pasado, asi que vaselina no me había puesto, era el complemento que me faltaba…

En algún momento de los treintaypico, me dice… si querés tirar mas fuerte andá eh… (jaja pensaba yo, ¿¡mas fuerte?! ¿¿Como??) Pasando Ciudad Universitaria logré un ritmo que me permitió seguir, a veces Miguel se rezagaba y me alcanzaba, me daba vuelta y estaba ahí. Ya para el 41 no podía ni darme vuelta, lo veo a ESTEBITA que no me veía… VIV lo codeaba y me señalaba y el salame no me veía… hasta que me vió! Yo lo había buscado en el 35, pero no estaba, asi que me alegró un montón verlo ahí.

Al doblar para el Parque de los Niños, sentía que me moría en cualquier momento, es una recta laaaarga, que en ese momento se me antojó interminable. En eso aparece IronGirl, se me pone a la par dándome ánimo y corriendo conmigo esos últimos 500 metros, ¡hasta creo que subí la velocidad a mi pesar!

Con Paula por la recta interminable

Me daba la sensación que iba en cámara lenta, en eso Paula me dice “cuando doblás, faltan 200 metros y ya ves la meta!” ¿Cuándo? ¿Dónde? Doblamos y veo el reloj difuso, la gente que gritaba !vamos! ¡ya llegás! ¡ya la tenés! y… LLEGUÉ!!!! miré de repente el reloj y vi un 4:16 o 4:17 pero no me importaba en ese momento, había cruzado la meta corriendo los 42km y me sentía exausta pero feliz.

Llegando

Un paramédico me agarra la mano y me dice “estás fría, te bajó la presión” pero no le dí bola, seguí caminando como pude, me fueron dando líquidos que acumulé en mis manos sin prestar demasiada atención, necesitaba descansar… Intenté buscar las cosas del guardarropas pero era un caos, y me dije “ni en pedo” vuelvo después, en otra vida…

Continué caminando, me encontré con amigos del foro, charlé un rato, pero necesitaba descansar en paz, cerrar los ojos y dormir todo lo que no había dormido en estos 15 días… Me fuí al pasto y mientras elongaba algo ¡me quedé dormida! No se cuánto tiempo fue, el suficiente para que haya casi terminado todo, fui a la carpa de masajes y ví llegar al último, en 6horas 2 minutos si mal no recuerdo, y al ratito, llegó el “Coche escoba” con los que no habían podido terminar, fue re triste ese momento… muchos lloraban o tenía cara de frustración.

La pobre masajista ya estaba harta, cuando terminó conmigo me dice “pensé que eras la última, no doy mas” y ya tenía otro esperando…

Lo tragicómico del asunto, es que cuando quise enfilar para casa, había que hacer mil cuadras hasta la avenida Libertador, me acompañó un amigo que me hacía de muleta en cada cordón para que pueda bajar porque las piernas eran una maraña de dolores. Y nunca conseguí un taxi, fuimos caminando y cuando finalmente vemos un taxi, quedaban 5 cuadras… Seguí caminando como si fuera discapacitada y al llegar a casa Lucio me tuvo que ayudar a subir las escaleras de casa…

Hoy me siento un poco mejor, aunque Santu me dijo en un momento : “Mami, voz necesiitás un palo pada caminar” mueriendose de risa… En fin.

Finalmente hoy me enteré que fueron 4hs12min48seg según la foto que me sacó Emilio de adorocorrer.com.ar. Pero importa que pude terminar, luego de mil peripecias para entrenar y todo lo que pasó…. ¡LLEGUÉ!

Podría contar mil anécdotas, pero la verdad… sigo cansadísima. Y con la dormida al sol, me insolé y estuve con un poco de fiebre a la tarde… Hoy me siento super satisfecha, en la próxima entrenaré bien, y buscaré marca, ahora estoy chocha con lo que hice!

(En el picasa hay fotitos del recorrido… )

2da Fecha Cross Adventure Days – Barker

¡Feliz!

La verdad que fue una carrera espectacular, no se si habrá sido el hecho que no me la tomaba como “competencia” o que. Ya desde el vamos, salimon con la banda de corredores desde atrás, cuando digo atrás, era al fondo, detrás nuestro no había nadie más.
Fue una carrera de un par de cientos de personas, supongo que la Media Maratón de Buenos Aires le sacó gente. Para nosotros fue mejor. Durante la noche del sábado estuvo lloviendo y se respiraba una humedad terrible. Me calcé el camel con menos de 1 litro agua, pero no quería sufrir mas la sed, por mas que había dos puestos de agua, prefería salir con el peso extra y no arriesgarme (menos mal que hice asi).
La salida fue desde la plaza de “la comarca de Barker”, un pueblitos de pocos habitantes en las sierras. Los primeros kilómetros fueron por caminos de tierra, acrcándonos hacia el cerro del Angelito.

Me acomodé con Mgriffa y el Cóndor y fuimos charleteando así hasta el primer puesto de hidratación un poco antes de los 10km, ahí Miguel tomó rápido agua y yo me quedé tomando tranquilamente la primera mitad del gel con agua. Seguimos con Florencio y ahí empezaron las subidas. Corrimos un poco más, pero cuando se hizo medio escarpado ya empezamos a caminar, sobre todo para apreciar el paisaje que era espectacular.

Subiendo hacia la cuchilla

Para ese momento, me había sacado la remera de la carrera porque no podía mas del calor. A cada rato tomaba agua y ofrecía al que quisiera ¡era un horno!
Cuando bajábamos corríamos y al subir caminábamos. En la subida a la cuchilla, era casi como escalar, en la punta estaba —formando parte de la organización— mi compañero de la fecha anterioro, Hugo Diaz, que sacaba fotos a diestra y siniestra… chiiinnnnn … ¡sonrisa para la foto!
¡Me sentía tan feliz! No podía creer estar corriendo por ahí, bueh… corriendo…
En la bajada de la cuchilla nos pasa un corredor que venía gritando “cuidado que voy sin freeeenos”, y pasó raudo hacia abajo.
Íbamos por la hora y media y ni siquiera estábamos en el km 15, yo pensé que estaría llegando el primero, y fue así, el ganador, Juan Pablo Saad le puso 1:34 si no me equivoco… ¡guau!
Ahí se nos sumó otro forista del Km, Guillote1. Subimos a una cantera y rodeamos haciendo una vuelta en “U”, la bajadita era a toda pelota, veníamos los tres en fila india y yo marcando el camino (JA). Acá el cóndor empieza a cansarse, él no había corrido mucho las últimas semanas por unas molestias en el isquiotibial, le pregunto si quería que paremos y caminemos un poco. Recién cuando llegamos al segundo puesto de hidratación para, se toma unos gelcitos que llevaba yo, mientras yo arrasaba con las naranjas y el gatorade. Seguimos caminando un poco, así hasta la meta, corriendo por partes y caminando de a ratos. Él estaba roto. Yo la verdad que estaba lo mas bien, no me sentía mal salvo el cansancio natural. Mientras corríamos lo hacíamos medio rápido, él tarado estaba preocupado de no ser los últimos, asi que cuando se nos acercaba un grupo me decía, ¡dale, corramos un poco!
Ya faltando un km, empezamos a correr, doblamos por algunas cuadras del puebloy la meta ya casi estaba, fuimos entrando a la plaza y en los costados estaban Estebita, Viv, Zanetti gritando ¡vamosss! unos metros mas, estaba Horacio sacando fotos y por el micrófono nos íban alentando, jaja, fue re lindo todo, una carrera dura pero que disfruté como una nena… 2:57 hs para 22.8 km

1era Carrera de la Reconquista – 7.5km

(Corría el año 1806 y la ciudad de Buenos Aires está tomada por los británicos, luego de haber sido invadida…)
1º de Julio de 1806. En usa celda del convento de Santo Domingo, Santiago de Liniers mantiene una secreta conversación con el prior, Fray Gregorio Torres. Liniers acaba de llegar a Buenos Aires, después de solicitar y obtener de Beresford permiso para entrar en la ciudad, En las últimas jornadas, ha permanecido al frente de la batería de la Ensenada, distanciado de los combates que culminaron con la derrota de las fuerzas del Virreinato. Por lo mismo, está libre del compromiso, impuesto a los soldados españoles capturados, de no tomar nuevamente las armas contra los británicos.
(…)
12 de agosto de 1806. Por las calles que conducen a la Plaza Mayor, avanzan en tropel las fuerzas de la reconquista, envueltas en el humo de las explosiones y el retumbar de los disparos. Liniers, instalado con sus lugartenientes en el atrio de la iglesia de la Merced, ha perdido el control de las operaciones: sus soldados, mezclados con el pueblo que pelea a mano desnuda, no escuchan ya las voces de los oficiales, y se lanzan en un solo impulso a aniquilar al enemigo. Un diluvio de fuego se desata sobre las posiciones británicas en la plaza.. Allí, al pie del arco central de la Recova, está Beresford, con su espada desenvainada, rodeado de los escoceses del 71. Esta es la última resistencia.
(…)
A las 3 de la tarde del 12 de Agosto de 1806, el regimiento 71 desfila por última vez en la Plaza Mayor de Buenos Aires. Con sus banderas desplegadas los británicos marchan entre dos filas de soldados españoles que presentan armas, hasta el Cabildo, y allí arrojan sus fusiles al pie del jefe vencedor.
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Domingo lluvioso en Buenos Aires. La cita era en San Telmo, barrio hoy en día turístico, pero antaño era “la ciudad” de Buenos Aires. Y la invitación era del Club homónimo del barrio, para recordar la reconquista de la ciudad.
A pesar de la lluvia, del frío y de mi reciente “ñaña” en el pie, dí el presente. Me encontré con muchísimos foristas del km igual de valientes, que le pusieron el pecho al día. Asi que la previa la pasamos saludando y charlando. Como había que estar temprano, aprovechamos y precalentamos dando varias vueltas a la manzana, y fuimos “probando” el terreno, bastante resbaladizo bajo la insistente lluvia.
La salida fue medio bolonqui, porque había dos arcos, uno al lado del Club San Telmo (bajo la autopista) y otro por la Av. San Juan, nos habíamos puesto todos en el primero, que era el que tenía el reloj, pero estábamos la mitad mirando para un lado, y la otra mirando para el otro, o sea, enfrentados, ¡como si estuviéramos rememorando aquella reconquista de 1806!
Pero después la cosa se aclaró, y nos fuimos para el arco de San Juan, y mientras estábamos evaluando ritmos (Zanetti a 4:00; Laura 6:15; Fsanchez no lo tenía muy en claro, 4:30 quizás, Horona en principio a 4:40 —creo— pero ante el precalentamiento que hicimos, se plegó a mi 5:20/5:30 tranqui que iba a hacer) se largó!
Nos adecuamos entonces para tirar a 5:30… jaja, cuando bajamos por la Av. Brasil, no sé si el impulso que nos dió la “bajadita” o que, pero comenzamos a pasar kilómetros por debajo de los 5:00, los chicos decían “están mal marcados los km”, “¡no puede ser que ya estemos en el km 3!” Yo la verdad que no decía nada, pero pensaba “¡para mi que están bien, ¿tan hecha pelota estoy que estamos a 5:20 y yo siento que estamos masomenos rápido?!”.

Pero al final, bajo una lluvia que no paró en ningún momento, atravezando charcos gigantes llegamos a meta en 36′ 37” para 7.55km.

Mi pata bien y después de cambiarnos con ropa SECAAA, nos fuimos para seguir la velada en lo de Estebita, con picada, empanadas, pizzas, cerveza made in “home perez” y tortas hechas por Lady Laura y Iron Girl (yo silbo y miro para otro lado que lo único que hice fue comer, nada de cocinar ni llevar tortas…)

Y en medio de risas y buen ambiente, también ligamos una mini clase de Navegación terrestre para ir acomodando la cabeza para el año que viene emprender “la Misión“.

En el filo de la navaja

10 km Homenaje a Antonio Silio

Hasta la mañana de la carrera, no iba a correrla, una mezcla de circunstancias hicieron que los planes se me fueran al bombo. Me iba a ir con los enanitos por lo menos a disfrutar desde afuera la carrera. Pero arreglado el asunto de los chicos, me encaminé hacia el circulo Trovador.

Fresquete a full, sobre todo, teniendo en cuenta que era en la costanera de Vicente Lopez, y el vientito se hacía sentir. Yo me había hecho la guapa, y a pesar de la baja sensación térmica imperante, me puse unas calzas cortas y una musculosa por todo concepto, y las zapas obviamente.

Ya casi faltando 15 minutitos para la largada, me fuí para el arco, y calenté un poco para ver que onda con mi pata, pero claro, cuando corro no me duele. Asi que dije, “massí”, me tiro a ver que sale de todo esto, me metí entre el tumulto y a tratar de divisar a Rolo y al pelotón que iba a buscar 45/45:30.

Ya faltaba nada, y seguía sin ver a nadie. Por fin, veo al percherón (en el foro su avatar es un caballo) y sin darme cuenta largamos… Atravesamos una lluvia de papelitos amarillos que me hizo sentir en las olimpíadas, y yo hice lío con mi crono y quedé desfasadas unos segundos, bueno, varios, porque el km 1 según mi crono lo había pasado a 3:47 (¡se escuchan risas en el ambiente!).

Rolo y yo en el km 2

Por suerte Rolo y me iba cantando los parciales:

km1 4:26:59 Salimos medio rápido

km2 4:27:15

km3 4:37:26 Me pregunta como estoy Rolo, bien le digo.

km4 4:39:06 Me comenta sus cálculos de como íbamos para la “hora de llegada” yo apenas podía correr, el iba haciendo cálculos mentales…

km5 4:30:00 Pasamos la primera vuelta, aliento del público.

km6 4:37:98 Me quedé atrás. Veníamos por la costanera con el viento y al doblar para ir hacia Libertador, repentinamente desparece el viento y aparece la calma chicha, y a mi se me vino el mundo abajo, no se si el cambio de aire o que, pero mi compañero de “emociones” agarra mejor la curva y se me adelanta unos pasos, y no lo pude alcanzar más (es mas, no estoy segura que el km seis lo pasé con él).

La cabeza me traicionaba y pensaba en largar todo, pero seguí, me propuse llegar al km 8 que sabía donde estaba y de ahí, aguantar hasta al final. Veo la meta y el reloj (venía a ciegas con lo del crono) apenas pasados los 46:00, me gritan un ¡vamos Anita! y tiro palante entrando en 46:10. Rolo estaba ahí, que hizo PB con 45:25!! Será la próxima para mi…

En la clasificación:

Nº 326 de la general (de 925 inscriptos)

Nº 40 en general damas (de 229)

Nº 8 en mi categoría (Damas 35-39 años)

Por suerte, después de emponcharme como Dios manda, pasamos un lindo post con mates, cafeces (cualquier cosa que sea caliente, venía bien) y buena compañía.

ACTUALIZCIÓN: Hoy a la mañana, un amigo me preguntó por la carrera, y cuando le dije lo del tiempo, me mando un sms que decía “40seg, un drama!”, que me hizo mucha gracia, por mi exageración. Y no, que hay cosas mas importantes en la vida que hacerse drama por unos segundos… lo sé perfectamente.

Yo andaba buscando una foto de la carrera, en la que se me viera completa… (gracias Pichula!)

Cross Adventure Days – 1ra fecha Circuito Kende

[ Equipo 313 Salta Misiones ]

La gurisa y el gaucho en acción.

La cita de la carrera, era en Carlos Keen, un pueblo cerca de Luján, Provincia de Buenos Aires, a 72 km de Capital Federal, o mejor dicho, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que es como se llama nuestra querida ciudad, desde hace algunos años. El camino mientras íbamos para allá, estaba helado, y no hablo de la sensación térmica, sino del paisaje, de la margen derecha del camino, donde todavía no había pegado el sol, estaba bañada por la escarcha matutina. Todo blanquito se veía, desde los pastos y arbustos, hasta los tejados de las casas. Hace mucho que no veía esto, hasta algunos charcos congelados se podía ver. ¡Me encantó! (sobre todo porque nosotros estábamos calentitos en el auto).

Aunque no parezca, ¡estoy en la foto!

Era mi primera experiencia corriendo en equipo, y me tenía un poco en ascuas ese tema ¿cómo sería? Sobre todo, porque me había cansado de ver diferentes equipos en otras carreras, donde el “mové las cachas” proveniente de uno de los participantes hacia el otro, era un clásico. Pero no creía que me fuera a pasar esto (¡que no pasó!) pero igual tenía un poco de nervios.

En la Sociedad de Fomento del Pueblo, se entregban los kit, ahí me encontré con mi co-equiper Hugo “El Gaucho” Díaz (que se corre todo, como para no sentir un poco de escozor de ir juntos) y en la larga espera, que fue la entrega del kit, fuí conociendo a muchos foristas que aún no tenía el gusto, como el hombre azul Mgriffa, Retosrace, SilvinaF, Macoco, la Mujeraraña, y y a viejos conocidos de otras carreras…

Yyy… ¡largamos! Salimos medio rapidón. Me pasó algo raro, me faltó un poco el aire, fueron unos segundos que sentí como si tuviera asma, pero por suerte pasó rapídismo. Lo que si, tenía los pies helados, era como que estaban dormidos por el frío. Creo que recién cerca del km 5 comenzaron a volver a la normalidad. Pero justo pasamos por un pequeño arroyito que había saltar, y antes de eso, había unos pequeños bañados y yo ¡metí la pata en el agua! Pero al poco tiempo, ya se me había secado, o, por lo menos no los sentía húmedos. Pasamos como 15 alambrados durante la carrera, Hugo en cada uno, pasaba primero, lo abría para que yo pase.

Uno de los alambrados

El recorrido fue muy interesantes, gran parte corrimos sobre vías del tren, caminos rurales, con las vaquitas al costado y casas de campo. Estábamos corriendo sobre la Pampa Argentina, así que desniveles, no había, era todo planito planito y estas cosas le dieron el condimento. Lástima, como dice mi amigo Estebita, que uno no se puede poner a ver el paisaje, aspirar el aire de campo y escuchar a los pajaritos cantar (¿eran caranchos?) porque vas tan exigido con el ritmo y mirando el piso, para no comerte un pozo, o algo que te haga tropezar, que te perdés de ver muchas cosas.

Pasamos dos puentes de ferrocarril, que eran solamente los fierritos y los durmientes, y había que caminar ahí, daba un poco de impresión, porque abajo se veía el arroyo a los lejos. Uno de los chicos del foro, Macoco, que tiene vértigo, tuvo que abrirse para pasar por el costado, porque era mas fuerte que él.

Uno de los puentecitos ferrocarrileros.

En un momento, veníamos “palo y palo” con el NERO, y de repente veo un caballo negro, parecía salido de un cuento de hadas, con la crin que volaba para un costado, y se paseaba buscando algo ¿habría perdido su jinete? ¿estaría haciéndole el aguante a su dueño que andaría tras su “china” por ahí? Yo en ese momento, andaba tras el agua, el primer puesto de hidratación había sido en el km 9.5 masomenos, y el segundo se estába haciendo desear, después, viendo el recorrido desde el forerruner de Estebita, ví que ahí, ya andabamos por el km 17, ¿habrá sido una alucinación por la sed este corcel? Creo que no, porque varios lo vieron también.

Llegamos al puesto de hidratación, y me tomé casi tres vasos de aguas y algunos cuartos de naranjas. Seguimos por un campo de “maillin” seco, pisoteado por animales, que era dificil correr, un alambrado más, y un terreno sembrado. Me dió un poco de penita pisotear los brotes, pero mas adelante se había hecho un caminito, y todos ibamos por lo que ya otros habían pisado. llegamos a otro alambrado, y acá te ayudaba un chico que ya había abandonado, Hugo le dijo “¡dalé, seguí que ya casi termina!”, pero el flaco ya no daba más. Seguimos un tramo más, y eran los últimos metros, se corría por otro tramo de vías, y al final se veía la estación de Tren de Carlos Keen, que a metros nomás, estaba la llegada. Yo ya no daba más. Y el Nero me decía, “¡dale Anita que ya llegamos!” y era así.

Llegamos, y el reloj maracaba dos horas con un par de minutos para los 22.7 km que finalmente tuvo el recorrido (no recuerdo si eran 2 o 3 minutos, hoy a las noche está la clasificación) Quedamos 5tos en la categoría “equipos mixtos”. Al rato de llegar, me fuí para el baño, y me bajó la presión, me empecé a sentir mal.

En realidad todo el día estuve como una cita bíblica…. “y salieron de ella todo tipo de cosas”, se que suena medio feo, pero entre la canilla que tuve toda la carrera en la nariz, mas… bueno, mejor no aclaremos que oscurece.

Mas fotos en la ventanita del picassa.

Me había olvidado de contar algo, que a mi me gustó mucho. Íbamos por un cruce de caminos de tierra, y estaban unos lugareños apostados ahí, rompiendo la monotonía del día con estos locos que éramos los participantes de la carrera, cuando uno me pregunta —¿de Corrientes son?No, le digo, —¡Posadeña! —Vamos la posadeña! me gritó. En un paraje remoto de la pampa, que se encuentren dos mesopotámicos es bastante coincidencia, no? A mi alegró.

Nike ¿Cross? Escobar 2007

Carrera aburrida…?

No, pero porque hubo un antes y un después.


Fue una completa desilusión esta Nike, iba con espectativas demasiado altas me parece, me imaginé cruzando el rio luján, o luchando con los leones de Temaikén, no se.. no sé. Ya la niebla de la mañana pintaba bien, aventuras en la niebla. Te recibían un cafecito caliente, la entrega del chip fue rapidísima. Pero a la hora de la carrera… mmmhhh, no me quedó claro si era una cross o qué.

La previa fue con mucha gente linda, mis compañeras de running, gente del foro el km, y un montón que vas conociendo en cada carrera.

Tenía decidido salir bastante adelante, no de primera fila como una araña agarrada del reloj, pero tampoco tan atrás. Salí rápido, y a medida que pasaban los metros me preguntaba cuando corno iba a empezar el cross, porque estábamos por calles de cemento que bordeaban algunas quintas, mucho helicóptero sobrevolando con filmadora en mano, pero del cross ni noticias. En un momento, cuando llegamos a una cuestita de morondanga para subir a la tierra pensé, ya está, ¡acá empieza lo lindo! Pero no, seguíamos por mas calles. Para colmo, una mujer con un bebé en brazos, nos miraba pasar con una cara que estaba para la foto, ¡que banda de enajenados ¿corriendo tras de qué?! Fue un momento de los más surrealista…

Me habían lavado el bocho desde que llegué para que no lleve el camel, porque era una carrera rápida y bla bla bla, y ya que, cargadito de gatorade como estaba, había quedado en el baúl del auto, dependía de los puestos de hidratación. Km 5, primer puesto, unos vasitos de plásticos que se rompían si los apretabas muy fuerte, casi no tomé agua, por lo menos, justo después nos metimos en unos senderos que nos pusieron un poco de “aventura”, en algunos momentos había que hacer fila india, ya que los arbustos y pastizales de los costados no permitían otra forma de avanzar, y cuando se abría el camino, había barro para tuti-li-fiori. Pasé el km 8 en 40’41’’ (sí, la marca estaba, ¡colgada en un árbol!) seguimos el sendero barroso y “cae” el km10 en51 min.
Venía muerta de sed y acordándome de la madre del corredor que tenía adelante porque me largaba todas las ramas sin avisar, me comí un chicotazo en la frente que me dejó un siete sangrante y al costado de la boca otro.
Salimos de nuevo a calles de tierra aprisonada, bordeando quintas y casuchas diversas y por suerte vino el km15 y su puesto de hidratación, agarré una botella, un poco de naranja y banana y seguí por una calle bordeando la cancha de futbol desde donde largamos, mucho aliento de los familiares. Ligué un ¡vamos las mujeres! de alguna señora que andaba por ahí, y un nenito me gritó algo simpático y le tiré un beso…

A lo lejos veo unos pastizales, pensé que venía algún tipo de pantano, pero no, fueron unos metros nada mas de “machine”, pero al correr en estos pastos me empezó a marear, tenía que ver para abajo para no pisar en cualquier lado, pero si lo hacía era como hipnótico, todos los pastos pisados para la misma dirección y con la velocidad …. ayssss me terminé mareando y me caíiiiii de rodillas al piso, lo peor de todo… que Estebita aprovechó la ocasión y me pasó raudamente por al lado, y lo que después me enteré, que cuando él se da vuelta para mirarme… ¡se cayó también él…! Los dos tirados en los yuyos… si pareciera que estuviera narrando un cuento hot!!!! Pero el se levantó y siguió SU carrera, y yo que venía en franca caída de ritmo no lo alcancé más…

Me levanté rápido antes que me sigan haciendo caricitas en la cabeza los corredores que pasaban como si fuera un perro, y levantando mi orgullo del suelo, seguí corriendo. Al poco tiempo nos metimos en zona de “machine” otra vez, y ahí, mas allá de que era todo suelo con agua, que las zapatillas estaban todas embarradas y con un cm de agua adentro, se podía correr porque el pasto hacía de frenos con el barro.

Ya faltaban pocos kilómetro y a lo lejos veo algo raro, ¿es un espejismo? nooo, en medio de la nada una canterita barrosa con agua heladísima que no había forma de no pasarla, porque había gente controlando del CdC que justo por el medio era el paso obligado. Junté valor y a pasarla… cuando iba por la mitad, el agua llegaba a la mitad del muslo, ya no sentía los pies, me dolían de lo congelados que lo tenía. Y lo peor venía después.

Correr con la mitad de las piernas conjeladas, ayyy que dolor que fue, en realidad no me pude recuperar hasta llegar, tuve que apretar los diente —literalmente— para poder correr un poco. Ahí me cruza Ariel, uno de los chicos del foro y me grita que falta poco. Pero ¡lo veía lejos! Seguí… seguí …. y seguí hasta que por fin entro al césped y veo la llegada. Miro el reloj, y estaba en 1:49:10 y me propuse llegar antes de que cambie al 50 así que como pude empecé a correr mas fuerte y controlaba el reloj… ¡1:49:24!

Si, la foto dice que llegué :21, mi crono decía :24…

Lo conseguí… aunque apenas cruzo la meta, lo veo a Perez —el infiel que me hizo la zancadilla psicológica— y me dice que habían sido 20km 100 mts, bueno, tampoco es tan grave. Y lo mejor, que quedamos a mano con él, en la merrel había llegado yo tres minutos antes que él, y él se tomó la revancha y llegó tres minutos antes ahora.

Me comí todas los cuartos de naranjas que había por la zona mientras esperábamos a los demás que llegaran, junto con dos vasos de líquido, estaba medio deshidratada me parece.

Rocío, Ale, Marina y Viv hicieron su primera carrera de 21km, ¡mis felicitaciones para ellas!

El tercer tiempo

Después de la carrera, le tomamos por asalto la casa de Estebita, y junto a unas riquísimas pizzas a la parrilla y a las excelentes cervezas caseras del dueño de casa, pasamos una tarde de lo mas entretenida. Pude probar clases de cerveza que ni sabía que existían, Stout, Milk no se cuanto, una con aroma a miel que era un espectáculo… La guiness, pasó a la historia…

ACTUALIZACIÓN 5 jul:

el Dr. Z escribió:
Ana
Hoy leí la crónica de la carrera en tu blog, ya que estamos en tren de correcciones, el pastito con agua abajo es “mallín” y no “machine“.

Según el RAE:

mallín. (Del mapuche malliñ, lago).

1. m. Arg. Pradera cenagosa propia de la región semidesértica de la Patagonia

Aunque, un especializado en la materia, acota:

“estos chicos de la rae serán unos fenómenos en cuanto a la lengua española, pero de Mapuzugun no saben mucho…
Lafken es lago”

.

Merrel Adventure Race Pinamar 2007

Distancia: 27 km
Lugar: Pinamar, Provincia de Buenos Aires, Argentina.

Mi cara inmediatamente después de haber terminado, según los chicos, parecía que había terminado una maratón por el Sahara, jaja.

Fue un fin de semana de “descontracturación cerebral”, o lo que sería lo mismo, de desenchufe total.

Llegamos a Pinamar el sábado a la tarde, en un día frio, húmedo y neblinoso (para variar). Y después de “desensillar” y tomar un café caliente nos fuimos para la charla técnica, caminando por una ruta a oscuras y casi a ciegas por la neblina, un frío terrible y encima, no encontrábamos el Polideportivo (yo quería carreras aventuras, no?) Me parece que los cuatro maldecíamos no haber ido en auto, pero ya era tarde para cambios de pareceres, igual, después nos acordábamos con cariño de ésta caminata nocturna.

En la charla —porque finalmente llegamos, luego de preguntar en la comisaría— Sebastián Tagle, el director de la carrera, nos explicó el recorrido: salida de Av. Bunge y el mar, primeros 5km por la playa, luego, 2km de bosques de pinos antes de meterse en los médanos hasta el km 19/20, de ahí bosques nuevamente y los últimos km por la playa.

Durante la cena con Estebita, Viv y Sergio, fui cayendo en la carrera, y ni que hablar cuando me fuí a dormir. Al despertar por lo menos tuvimos la sorpresa que el sol asomaba por un cielo límpido increíble, daba igual, los nervios ya se iban apoderando de mi. Tenía decidido salir tranqui, pero no tenía la menos idea como iba a terminar.

Cuando llegamos a la largada, fuimos directo para llenar los camelbaks, aunque Estebita me aconsejó que no le pusiera mas de un litro, a mi me dió miedo, y preferí poner 1.5 lts, aunque eso significara tener más peso sobre mi espalda. Me enseñó que no había que dejarle aire, para no sufrir el contínuo ruido del líquido bamboleándose, podría nombrarlo como “mi padrino”, ¿no?

Hacía frío, y los tres, que nos habíamos hecho los valientes cambiándonos las calzas largas por las cortas a último momento (bueno, yo no fuí tan valiente, me puse las “intermedias”) decidimos ponernos una remera técnica más, abajo de la Merrel de la carrera, yo tenía puesto un top largo y podría haber sido demasiado, pero no me arrepentí de esta decisión de último momento, lástima no haberlo pensado antes, para evitar el cambiarme en el medio de la calle con el frío que hacía.

Ya faltaba poco para la hora cero, y en medio de la muchedumbre, comenzé a gritar la cuenta reresiva. Salí tranquila, esos primeros kilómetros a orillas del mar, jugueteando con las olas que venías y se iban, estuvo buenísimo. Sergio nos había acosnsejado meterle pata ahí, para ganar buenos lugares en los médanos, mas adelante iba a entender a que se refería con esto, pero en ese momento, tenía por delante 27 km de incertidumbre y no me animé a arriesgar.

Minuto 30, entrada a los bosques, primer relevo de los que corrían “en posta”, escuché un grito de aliento de Horacio que esperaba su co-equiper y me metí por lo pinares. Ahí empezó mi lucha por tomar del Camel, es que nunca había practicado, y no tenía la menor idea como hacer, y evidentemente algo hacía mal, porque podía ponerme bordó que no salía una triste gota. Ya estaba con el primer gel abierto y no tenía como tomar nada, el primer puesto de hidratación nos habían dicho repetidas veces, que era en el km 13, por eso, habían recalcado tanto el llevar líquido encima. O sea, estaba en problemas.

Por suerte un rayo de luz me iluminó y me dí cuenta a tiempo, asi que me terminé de mandar el gel endurance de ananá —con un momento hot incluido—, y ya nos metíamos en los médanos. Había arena por donde mirase, al poco tiempo empezamos a ir por los filos de los médanos, y me acordé de lo que decía Sergio, porque se había formado una fila india que era casi imposible de adelantar, unicamente cuando se ampliaba un poco, y como los que iban alrededor mio estaban caminando, me era muy difícil avanzar.

Para cada lado, bajaba una pendiente infernal, que de sólo imaginarme rodando hasta abajo se me ponía la piel de gallina. Llegamos a un lugar que había que subir en cuatro patas por la arena, pensé que no lo terminaba, fue mortal.

Llegando a la segunda posta, había que bajar una pendiente de casi 90º y ¿25/30mts? que me dije, acá dejo las rodillas, y así fue.

Primer puesto de hidratación, me tomé el segundo gel, esta vez de Cherry, que no le tenía mucha confianza, por el sabor, pero estaba bien, lo único el color naranja que le pusieron que manchaba todo, asi que con lo último de agua del vaso me traté de limpiar algo, no se porqué no lo dejaron blanco y de paso tenía otra visión hot como la anterior…

Ya para el segundo puesto de hidratación estaba jodida, iba por las casi dos horas y me molestaban mucho las rodillas. Tercer gel, mas agua y a seguir. Bosques de nuevo, pero los senderos eran de arena, mejor dicho, arena ondulante, parecía cargada, era todo un recorrido de mini cuestitas equidistantes unas de otras, todas muy jodiditas, con perdón de “todas”. Cuando había alguna bajada grosa, la sufría muchísimo. Én un momento un corredor grita ¡qué bueno que es correr sin arena en las zapatillas! y me hizo la psicológica, había ido acumulando miles de granitos, y dije basta, paré, me saqué las zapas y las vacié por completo, me pasó un montón de gente, pero estaba harta de esa pequeña molestia constante.

Llegamos a la ruta y podría haber aprovechado para meterle pata, si las hubiera tenido, porque estaba cansada. En eso me lo cruzo a Huguito, y me dice que faltaban 5 km , él me lo decía como ¡qué bueno, faltan nada más que cinco! y yo pensé Diossss, ¿cinco más?

Cuando llegamos a la playa, busqué el edificio del Hotel Terrazas del Mar, porque la meta estaba unos metros mas allá, pero estaba taaaan lejos.

Fue increíble cuando por fin subí ese muellecito derruido, y entré en meta, estaba que no daba más… Pero, ¡me sentía feliz! Tres horas dos minutos marcaba el reloj. Me colgaron la medalla y agarré una botella de agua y otra de gatorade porque estaba con sed.

Apenas terminé estaba molida, me dolía todo. Hoy lunes, me duelen también algo las piernas, pero siento que fue una aventura increíble.

Un fin de semana redondo.

Cuando llegué a la noche a casa, vacié el camel y medí el líquido excedente, había 800 cc, o sea que no había tomado demasiado, eso pudo ser un factor de desgaste, la hidratación es fundamental. Y para mi que con un gel más (tomé tres) hubiera estado mejor. Pero a lo último no quería ni tomarme el trabajo de abrilo.

Según la clasificación:

General Individual: nº 233 (de 479) , salí dentro del 1er 48%,

General damas (individual): Nº 23 (de 90), dentro del 1er 25%,

y en mi categoría, Damas hasta 40 años: Nº 18 (de 57) dentro del 31%.

Los parciales:
0:31:05
0:51:47
0:47:13
0:52:09

Para ver mas fotos, acá! y videos acá(voy a ver si consigo algunas de los médanos, porque es indescriptible)

25 de mayo ¡Viva la Patria! (Cross Las Tejas)

Que mejor manera de festejar la Revolución de Mayo que corriendo. Teníamos hasta para elegir, las tradicionales Fiestas Mayas, de 10k sobre azfalto, o bien, un Cross en Zárate organizado por la Cadena de Farmacias Vantage. Al final, me tiré por lo segundo, nos fuimos con una amiga para pasar el día a orillas del río Paraná.

El Paraná, cruzando el río está por donde corrimos

Y la verdad que fue una buena elección. Cuando llegamos al lugar nos esperaba un clásico chocolate caliente con churros bien patriótico, pero solamente me tomé el chocolate, que ahí me había encontrado con Huguito Diaz y luego de contarme de su desayuno con tostadas y queso blanco me sentí un poco culpable y opté por unas ricas manzanitas y bananas que tambien había por ahí. Retiramos el kit, una remera de manga larga muy linda y dos bolsas con regalos varios, siendo una farmacia la que organizaba, había muestras de remedios de venta libre para tirar para arriba, pero también galletitas, un budín y a cada rato había mas promotoras que te iban dando bolsitas de ibuevanol y ese tipo cosas…

Fuimos a cambiar, y como en el baño no había luz, nos hicimos las valientes y nos cambiamos al aire libre, eso si, rapidito que estaba fresco…. vaselina en los pies, y listo.

Nos juntamos con la gente del foro, que al final, había varios, yo pensé que iba a estar Hugo nada más, pero coincidimos con Horacio Molino, Helen, Lady Laura, FSanches y Reynosecuanto (no es así el nik, es que no me acuerdo como era…)

El día estaba espectacular, sol radiante y el frío no se hacía sentir demasiado. Charlamos un rato con Flopy y nos sacamos unas fotitos con la “teacher”que andaba por ahí y ya era casi la hora de la carrera. Ahí mismo se empezó a sentir la batucada de una comparsa que bajaba por uno de los costados, nos pusimos a calentar pero ya era casi la hora de la largada, al arco de salida y cuenta regresiva…

Comparsa ambientando la carrera (Foto “robada” del blog de luis)

Salí muy rápido, tendría que haber escuchado la voz en off que se escuchaba cuando esperábamos para salir: …al ser un cross se recomienda bajar la velocidad usada habitualmente en calle… (o algo así…) porque en la primera vuelta ya quería largar todo, tuve que hacer uso de mi cabeza para seguir. Cuando estába bordeando uno de los brazitos del Paraná, vienen unas corredoras a toda pelota pero ¡en contra! menos mal que antes de lanzar el grito de ¡guardaaaa! ví que eran demasiado peludas para ser humanas, asi que dejé pasar a las tiernas ovejitas que huían despavoridas del malón de energúmenos que conformábamos los “corredores”.

Terminé la primera vuelta, agarré agua, 25:45 marcaba el crono, y me metí en lo que llamaban, la vuelta “más técnica”.

chocolate para todos!

Tenían razón, fue por las zonas de bañados, con barriales por todos lados, puentecitos de maderas (algunos medios podridos… ¡viva el cross! ¡qué divertido que es!) Cuando iba agarrándome de las cañas de los costados para no caer en el medio del barro, iba con varios chicos alrededor, y para cortar un poco el clima, mandé un chiste en voz alta y los muy guachos no solo me dejaron pagando sino que aprovecharon que medio me empatané en el “chocolate patrio” para pasarme y seguir corriendo. Pero bueno, yo estaba tratando de pasarla bien, ¡allá ellos!

A esta altura mis zapatillas pesaban el doble del barro que tenían pegado. Bordeamos por un sendero desde el cual se veía el Río, hermoso vista, lástima que había que seguir la carrera.

En esta vuelta, como si o si había que bajar el ritmo, pude “descansar” un poquito, y la terminé en casi 56, agarré de nuevo agua y los últimos 5km a la vista.

Fue el mismo recorrido que la primera vuelta y en un momento iba quejándome internamente de que me dolía todo y dije basta, vi tres chicas a lo lejos y me dije ¡allá voy! y fui nomás, pasé una, pasé otra, y pasé a las tres, jeje, que bien que me sentí. Seguí embalada, ya me daba cuenta que faltaba poco, se sentía la voz en off (me hizo acordar a los mupetts, cuando hablaba la voz y todos miraban para todos lados buscándola) así que seguí pasando a algunos más y ya no faltaba nada…

De lejos veo el arco, cuando lo paso, paro el crono y marcaba 1hs 19min 57seg, estaba Luis Migueles, que me soltó un bien flaquita y a lo lejos veo a Huguito Diaz (que obvio ya había terminado, 1:08 hizo él) y estaba repartiendo agua, fui desesperada a buscar una botella.

Finishers

Al final la sensación que me quedó es muy buena, salvo esos primeros 5km que me costaron un huevo (y la yema del otro).

Él circuito según el forerunner del “nero”, tenía 15.5km.

Salí 9na en mi categría (damas hasta 45 años) y en la general 80!

Estaba muerta de hambre, siempre me miran con cara rara cuando digo que apenas termino de entrenar o correr me muero de hambre, pero es así, que le voy a hacer. Asi que ya estando todos nos pusimos en la cola para agarrar nuestras hamburguesas y armamos un picnic sobre una lona que hizo aparecer Horacio, obvio que al solcito porque estaba medio picante el frio.

Después caminamos un poco hacia la playita y mateamos un rato en la arena (calentita), charla va charla viene se hicieron las cuatro y pico, asi que levantamos campamento y enfilamos para volver a Buenos Aires.

Estaba muertísima, el aire libre cansa mucho, pero llegué a casa y los dos enanos se me pegaron como lapas, asi que segunda carrera del día, esta vez para bañarlos, darles de comer y acostarlos!

28/5: me acaba de pasar esta fotito Horacio, y no quería dejar de ponerla…

Rocío, Yo, El “nero” Huguito Diaz, Horacio y Helen (que encabezó podio en su categoría)

Mi Primera Media Maratón – Rosario 2007

Si algo sentí está, mi primera media maratón, es compañía. Era como estar en un calidoscopio, multiplicada por mil.

Cada zancada que dí, me dió feclicidad. Fue una maravillosa experiencia.

Cuando estaba paradita esperando los minutos finales de la cuenta regresiva, sentí algo nuevo, diferente a lo que me había sucedido hasta el momento en las carreras que había vivido hasta hasta el momento.

Supongo que debe ser la sensación que tienen los actores, luego de haber ensayado la obra una y mil veces, y finalmente llega el día esperado del estreno. Se abre el telón, el cronómetro en cero, la largada…

El domingo amanecí en Rosario. Sonó el despertador del hotel a las siete (por suerte, porque como no me había dado mucha seguridad, me había puesto el celu por las dudas, pero con el detalle, que a las 10 de la mañana ¡!, sin comentarios) .

Comencé a tomarme una de las botellas de gatorade mientras me fui vistiendo. No tenía opción de que ponerme porque me había olvidado los shorts, asi que fui de calzas largas. Cuando me iba a poner las medias, me doy cuenta que no tenia vaselina ¡diosss, qué cabeza! Menos mal que en Baires me había dado cuenta a tiempo de que estaba guardando dos zapatillas de diferente par, y lo solucioné rápido, sino, hubiera tenido que correr con zapas diferentes, porque, que corría, corría como sea.

En el desayuno tenía el estómago cerrado, pero me obligué a comer y charlando con Carra (forista del km) y su novia me fui tranquilizando y terminé con casi todo.
Cuando llegó el momento de retirar el dorsal —momento archi temido por mi—, se cumplió mi mas nefasta fantasía, era un lío. Por suerte luego de esperar un montón, yo tuve la suerte que me lo dieron sin problemas, y huí despavorida de ahí.
El día estaba frio y nublado, pero tenía la firme esperanza de que iba a salir el sol. Y así fue, al rato las nubes dejaron pasar a un radiante y hermoso día. Asi que me animé a sacarme la camperita y quedé en remer, dejé todo en el guardaropas y justo anuncian que la largada se retrazaba hasta las 9:30 hs. Pero no me volvñi a abrigar, me quedé así, a lo guapa.
Calenté un poco pero cuando me di cuenta ya se estaba juntando gente en el cajón de salida, asi que marché para allá. Con el tumulto de gente ya no hacía frio y luego de darnos las respectivas “suertes” con los chicos del foro que andaban por ahi, veo que faltan TRES minutos, asi que me avoqué a mi. Pensé en mi familia, en mis seres queridos, en mis amigos y compañeros, en todos los que me ayudaron y apoyaron, en mi estrella de la suerte… 3… 2… 1…

¡Comenzó la fiesta!

La salida fue prolija, y me sentía bárbara de piernas. El km 1 lo pasé a 4:50, ahí justo empezó un poco de empedrado y casi todos nos subimos a la vereda hasta que terminó unos ¿200? mts después. Seguimos por la costanera, pasamos por el Monumento a la Bandera, —hermoso el recorrido, muy, muy lindo—. En 27 de abril había que doblar y volver por la otra calle del boulevard, era el km 6 y lo marqué en 27:57, me sentía bárbara. Al acercarme al km 8, vi el segundo puesto de hidratación, asi que abrí el primer gel y me lo mandé, cuando agarré el sachecito de agua fui intercalando hasta que lo terminé. Km 10, el crono da las 47:07 campanadas, seguía regia, no lo podía creer!

Por el km 11 un último puesto de agua antes de meternos en el viaducto, agarré una bolsita por más que no tenia ganas de tomar. En el tunel algunos gritaban y el eco se multiplicaba por mil, estuvo buenísimo, aparte que era como correr de noche…

Al pasar cerca de la largada, se sintió el aliento de la gente, sentí un ¡vamos ana! de Noforista (forista del kilómetro) y varios que me decían, vamos “chica”, vamos!

El km 16 los pasé en 1 hs 16 min, ahí agarré el otro gel que tenía guardado en el porta-celular, porque Diego me había dicho que me lo tome a la media hora del primero para evitar algín pico de hipo-glucemia, pero como no había agua a la vista, fui de a poquito poniendo en la boca, pero no debo haber tomado ni la tercera parte. Ya estábamos en el km17 (1hs 21) y se olía la meta. A pesar que justo era una zona descampada y había mucho viento, y para colmo estaba la subidita del puente, traté de no quedarme, ya sentía que me faltaba un poco de fuerza en las piernas, no estaba cansada, no, sentía que las gambitas chillaban un poquito.

Faltando menos de dos kilómetros —creo yo, porque no ví la marca del km— comencé a tratar de pasar gente, y así lo hice ¡qué placer! sobre todo porque la mayoría eran hombres, que miraban como diciendo… ¿y ésta, qué le pasa?
Doblé, y se veía a lo lejos la llegada, Felicísima de la vida crucé la meta. Tiempo oficial: 1 hs 42 min 20 seg. 8va en la categoría damas 35-39 años. Nº 448 en la general.

Lo que más rescato es que me sentí muy bien durante toda la carrera, disfruté cada segundo, cada zancada…

Llegando a meta, la cara de sufrimiento no estal, estaba dando el último esfuerzo para llegar.

Con los chicos del foro, Storm, Carra, Yo. Abajo: Paola, Aldito y Gretymay (Menos mal que no sacamos fotos de la comilona del “pasta party” de la noche anterior!!!)

Después de la carrera nos quedamos disfrutando de toda la post carrera, con fotos, podio de Storm, y charlas amenas.

Estaba “plena”, es la única palabra que se me ocurre para describir mi estado de ánimo. Después de una ducha caliente en el hotel, nos fuimos a comer por ahí con Lucio, estaba antojadísima de milanesas con puré. Luego de caminar una hora y media (sin darnos cuenta) finalmente entramos a un lugar a comer y ya se ve que el estado de exaltación había pasado y estaba realmente cansada, muerta es poco. Pero fue un fin de semana magnífico, disfruté de estar con mi bebote mayor paseando por todos lados y diviertiéndonos a lo loco.

Corolario:

Me costó mucho la última semana que hice descarga y carga de hidratos, de lunes a miércoles en la descarga sentí mucho la falta de ciertos alimentos, ahora entiendo a las personas que tienen que hacer dietas para adelgazar y se privan de cosas, porque fue algo que realmente sufrí mucho. Pero supongo que valió la pena, porque estaba con energía a full el día de la carrera.

El tomar los geles me ayudó un montón, en ningún momento sentí que menguaba mi energía. No lo viví como un boom de energia extra, sino como el mantenerme en iguales condiciones.

Algunas fotos mas acá.