Y llegó el día que la conquisté

Conquista tu Cumbre “Malargüe”

27 al 29 de Octubre de 2011

Equipo Marmot - Ana Gallardo / Gustavo Berison

Lo que me suele pasar en este tipo de carreras es que llego hiper cansada. Entre el viaje, que siempre es el día anterior y que yo particularmente no duermo nunca en los viajes de bus, las miles de cosas que tengo que  hacer los días previos por los días que me ausento y los preparativos específicos para la carrera se hace un cúmulo de cansancio que no redunda en nada positivo. Pero en esta oportunidad no fue así —por suerte—. Asi que al momento de la largada estaba con mucha energía y con mas seguridad que otras veces por el entrenamiento que logré hacer bastante bien.

A las 9 de la mañana llegamos al predio de la largada, el camping “Castillos de Pincheira”, un valle de ensueños a 1750 msnm resguardado por unos cerros erosionados durante miles de años para dar lugar a unas caprichosas formaciones que emulan castillos. Coronaba esta mañana un sol increíble y un cielo celeste que a mi particularmente me inflaba el espíritu.

Un ratito antes de las diez nos llamaron para que nos acomodemos en el arco, ya estábamos a pocos minutos de la largada controlada y el clima que había era impresionante. Cuenta regresiva y ¡salimos!, nos habían dicho que no se podía correr hasta después de los mil metros que nos liberarían, pero todos estábamos que nos salíamos de las vainas y partimos desbocados a buscar nuestra cumbre.

Largada!

El próximo destino era el PC1 a 2150 msnm, 12 kms por camino de tierra, alternando trote y en las subidas caminata para no quemarnos en este primer contacto. El mapa decía que en un momento dado había un cruce, nosotros le erramos y lo tomamos antes de lo que era en realidad y nos fuimos para una quebrada que nos alejaba cada vez mas del pc. Cuando nos dimos cuenta, trepamos para arriba por el lomo que nos separaba de nuestro destino, pero ya habíamos perdido un montón de posiciones, marcamos casi 70 cuando habíamos salido entre los primeros 20. Una lástima, pero había que seguir. Yo lo estaba pasando bomba, no me molestaba demasiado el traspié, ya que mi objetivo de la carrera era terminarla completa.

Comenzó la carrera

En carrera

Ahora nos quedaba subir a la cumbre, miraba el macizo de fondo con sus laderas con machones de nieve y me parecía increíble que la idea era llegar a la cima, unos km mas adelante marcamos el CPO  “Vega Ressia” a 2250 msnm  y seguimos para tomar el filo de los Fósiles, en lo que sería el comienzo del filo propiamente dicho esperaba  una camioneta de la organización, imagino que para que todos vayamos por ese y no por otro filo que estaba un poco mas al norte.

Apenas pasamos esta camioneta, ya comenzamos a andar en los 2500/2600 msnm  y en varios se notaba que la altura les estaba pegando, mi very era uno de ellos que poco a poco se comenzó a sentir cada vez peor.  Yo me sentía en comunión con miles  y millones de años de historia de este pedacito de tierra, ya que transitábamos sobre lajas llenas de fósiles, inclusive había algunas de gran tamaño que parecían cinceladas a mano por la prolijidad del corte, que tenían estampadas decenas de diferentes especies milenarias, ¡era increíble!

Un descanso en la subida, sentados sobre milenarias piedras.

El que no estaba disfrutando nada era Gus, cada +/- 25 mts que ascendíamos en altura parábamos a descansar porque se agitaba mucho, yo aprovechaba e iba mandando tweets y apreciaba la vista que nos regalaban estas alturas que transitábamos. A lo lejos se veía el Volcán Payún Liso, que un año y medio atrás en la Conquista de la Payunia habíamos visitado su cumbre de 4150 msnm, imponente se recortaba en el horizonte.

Pasando los 3200 msnm, aun en el filo de los Fósiles, el suelo se ponía cada vez peor por el acarreo que tenía, y el PC 2 que estaba a 3575 msnm justo cuando surgía el filo del Colorado de la unión del Fósiles y Ressia, parecía que no llegaba mas. Very cada vez estaba peor, no podía tomar agua y ya parábamos cada pocos metros para que él se recupere. Le dije que si quería dejábamos ahí, yo quería terminar la carrera pero no quedarme sin novio.  Pero me miró como si le estuviera hablando en chino y siguió..Por suerte llegamos al PC2 y descansamos unos minutos mientras nos abrigábamos para seguir a la cumbre.

Cruzando uno de los neveros hacia la cumbre.

Transitamos varios neveros y pequeñas cumbrecitas, y a poca distancia de llegar al PC3 (Cumbre Torrecillas) Very se detiene y le agarra como un ataque que no podía respirar y yo que tenía ganas de llorar sin saber que hacer, por suerte pasa rápido y me dice de seguir.

Un rato mas tarde , siendo las 18 hs (seis hs después de la largada) llegamos al PC de la cumbre a 3750 msnm, mientras Gus se recuperaba un poco y hablaba con la gente de  ahí yo subí a la cumbre en su, unos metros mas arriba. Había una palabra que había que decirpara que te marque el paso del pc que estaba escrita en la cruz, subí para poder leerla y de repente miro lo que me rodeaba y no lo podía creer, había una vista de 360° que te dejaba sin palabras, me quedé un ratito sacando fotos y filmando con el telefonito y bajé para seguir.

Nos dieron las indicaciones para bajar, esperando que al descender en altura Gus se sintiera mejor, pero no fue tan asi, la taquicardia un poco se fue pero seguía mareado y nauseoso, y lo peor de todo es que no podía pasar agua ni alimentos. Asi todo seguía navegando y pensando coherentemente.

Desde la cumbre, se ve a lo lejos la próxima, el Co Yana.

Ahora teníamos que llegar al PC “Col de los Mallines”, situado a 3150 msnm y a unos 4 km de la cumbre.  Comenzamos a bajar por unos neveros pero de una ladera que no había sol, el frio se empezaba a hacer notar cada vez mas y el sol estaba bajando de una manera acelerada. A lo lejos se veían corredores subiendo a PC5 “Co Yana” y otros que caminaban por un vallecito en esa dirección, asi que le dije a Gus de bajar por ahí, en eso sentimos un grito y nos hacen señas para que subamos para donde estaba esa persona, ya  que habíamos perdido un poco de altura. Yo pensé que sería el PC, pero era Ramón Choconi, el médico de la carrera, gran andinista y escalador, con varias cumbres en montañas del  Himalaya y Argentina.  También ahí nos encontramos con el amigo Zanetti, que siguió con nosotros

Cruzamos un colcito y llegamos al mallin, marcamos el PC4 y yo miré por donde cargar agua porque  hace varias horas que no tenía. Pero el agua era muy sucia, y desistí. Gus todavía tenía agua y hasta un poco de Gatorade en la caramagnola, asi que de a ratos le pedía, pero no quería sacarle demasiado porque él la necesitaba mas que yo.

Comenzamos la subida al Co Yana de 3300msnm, eran 150 metros nada mas, solo quedaba la claridad de la ante noche y el viento arreciaba, lo convecimos con Sergio de que se ponga los cubrepantalones para que le pare un poco el viento porque venía tiritando, yo también hice lo mismo ya que teníamos un largo trecho por delante. Llegamos al PC5 Cumbre del Co Yana” justo a las 20 hs., minutos antes de que caiga la noche. El viento era terrible ahí, salimos rápido por el filo, me tenía que proteger la cara con la mano libre (la otra tenía un bastón) porque se me comenzaba a congelar la cara y la nariz, mas adelante veo que Gus con otros dos corredores bajan a un resguardo en la ladera, era para ver por donde seguir, ya la oscuridad era absoluta, de la luna lo único que se veía era una sonrisa finísima que nos hacía burla desde el cielo. El filo donde estábamos no era el que nos llevaba al campamento, teníamos que buscar el col que unía el filo “Robert” que era el correcto. Gus dice que lo ve asi que enfilamos para allá, los dos chicos que nos encontramos ahí nos preguntan si pueden seguir con nosotros asi que ahora eramos cinco.

Para abajo se veía luces, se ve que muchos no se había dado cuenta y habían seguido el filo equivocada hasta el rio, encajonándose ahí. Después escuchamos los cuentos de los que fueron por el rio, incluso el médico fue por ahí y cayó al agua dos veces, sin nada de ropa de cambio y en medio de esa fría noche, por suerte tuvo la cabeza de seguir y no parar ya que de esa forma le esperaba una hipotermia segura….

Fue difícil y muy áspero bajar por el Roberts, varias veces perdimos el filo porque había pequeñas cumbres que no se dibujaban en el mapa que era escala 1:50.000 y que confundían a Gus (que era el navegador, yo solo caminaba). Como Zanetti tenía cargado en su Gps la imagen del mapa de la carrera, mientras Gus controlaba el rumbo con su Gps, Sergio controlaba que no nos bajáramos del filo, era un poco lento, pero era lo mas seguro.

De repente, a lo lejos, vemos las luces del PC “Puesto Basalto” Capamento a 2150 msnm, eran mínimas pero para mi eran suficientes para darme mas energía para llegar. Seguimos caminando, bajando ese filo como se podía porque estaba lleno de piedras sueltas, y mis rodillas a esa altura pedían cambio. Las lucecitas del PC Camp parecía que se alejaban en vez de acercarse, como una broma de mal gusto. Yo no podía ya tragar mas, tenía una bola en la garganta que me impedía hacerlo.

En la distancia se empezó a distinguir la carpa del campamento y el movimiento de linternas, no podía creerlo, siendo las 23:25 habíamos llegado. El campamento consitía en una carpa sin puertas adosada a una casa de adobe de la Comunidad Mapuche Malal Picheira donde funcionaba una cantina, y un corral de animales.

Ahora teníamos que decidir que hacer, teníamos dos horas de stop obligatorio, exitía la posibilidad de quedarse solo veinte minutos y salir a buscar un bonus para no pagar la hora 40 excedente, pero entre ir y volver lo que ganabas eran ¿20 minutos? Todo eso si lo encontraba, porque sino, aparte del tiempo que habías invertido te penalizaban con 1:40 mas. No era negocio. Es mas, también estaba el PC7 que lo podías penalizar con cuatro horas mas de stop si elegías no hacerlo.  Ni lo pensamos, como estábamos de cansados, decidimos hacer las seis horas de stop entre el obligatorio mas el pago del PC7. Comimos algo y nos fuimos  al corral al resguardo del viento a dormir, el techo eran millones de estrellas que nos acunaron en esa fría noche.

Mucho no descansamos, porque seguían llegando corredores, y se iban despertando otros, el ruido constante sumado al piso duro e irregular conformaban una rara ecuación, pero por lo menos el cuerpo descansaba de la paliza que le habíamos pegado durante el día.

A las 5:25 AM estábamos listos para salir, tomé un mate cocido caliente y un turrón y salimos al camino que nos llevaría a nuestro próximo objetivo: el Co Coco, a 2325  msnm. A medida que avanzábamos por el camino la luz del amanecer dejaba ver resplandores agazapados tras las montañas.

Cuando llegamos al “puente” (era un decir lo de puente, en realidad eran unos troncos unidos con unas chapas arriba asi nomás) el alba iluminaba el valle en todo su esplendor.

Es una hora mágica, donde parece todo posible. El cerro de  al lado, el “Morro” imponía por su extraña forma y comentamos la  suerte haber safado de tener que subirlo. Vimos a unos corredores que se metían por el vallecito entre los dos cerros pero nosotros decidimos atacarlo por el lado del camino. Cuando promediábamos la subida Gus me comenta que le parecía raro no ver a otros corredores subiendo el Coco, pero seguimos subiendo.

La cima se hizo rogar u poco pero finalmente llegamos, en el PC había una chica y un chico, que nos dicen que primero tendríamos que haber hecho el Co Morro y no nos podían dar por válido este PC (que era el 10) sin haber hecho el 8 (Co Morro) y el 9 que estaba atrás del morro en un cruce de aguas. Nos miramos con Very sin poder creerlo, no sabíamos que hacer. Me plantea que, o seguíamos sin hacer estos tres PCs, con lo cual quedaríamos fuera de la claisificación, o teníamos que encarar la subida al PC8 y posterior bajada al PC9, para luego volver a venir al PC10 donde estábamos, pero por unos lomos que no serían tan escarpados como la subida que habíamos hecho recién. En ese momento eran apenas pasada las 8:30 de la mañana, y toda esa vuelta nos iba a a llevar por lo menos 5 horas.

Había que sacarle una foto a esto para comprobar que habíamos estado en la cumbre del Coco!

Teníamos que decidir y ya, el tiempo pasaba.  Me dice “si querés hacerlo, yo te banco”, él hubiera elegido terminar la carrera ahí, pero  tenía que decidir  yo si estaba en condiciones de hacerlo. Si lo hacíamos,  íbamos a estar terminando la carrera con suerte tipo 19:00 hs. ¡No sabía que hacer! Era extremadamente desmoralizante pensar en tener que subir de nuevo y todo el rollo, pero no lo pensé mas y le dije “¡Vamos!”.

Bajamos hasta el arroyo y una vez que lo cruzamos descansamos un ratito mientras Gus trazaba la ruta de subida. Mientras tanto, yo  miraba el gigante que teníamos por delante y no lo podía creer, me concentré en otra cosa para no pensar mas y emprendimos la subida. Caminaba un pequeño tramo y me apoyaba en el bastón para descansar. Quedamos en descansar un ratito cada vez que el altímetro marque 50mts subidos. Teníamos por delante 9 pequeños stop que eran mi zanahoria para seguir, a medida que nos acercábamos se empinaba mas hasta que ya se veía la pared que dibujaba el morro propiamente dicho. Era imponente.

El PC en la Cumbre del Co Morro era virtual, marcado con unas cintas naranjas y un sellito para estampar en el pasaporte. Una vez hecho esto, comenzamos a descender, tarea que para mis rodillas  era un tanto engorrosa, pero por suerte la hicimos rápido, y dimos directo con el PC9 embuido en un pequeño vallecito de postal turística, ¡daban ganas de quedarse y dejarse acunar por ese sol que bañaba todo!, pero seguimos para hacer una suerte de dejavu yendo al Co Coco nuevamente, ganamos altura para enganchar los lomos que nos llevarían ahí. Seguimos con el plan de descanso cada 50 mts. Indispensables a esa altura sobre todo para la psiquis.

Equipo Very-gurisa (alias Marmot)

Arribamos al PC10 nuevamente a las 12:30, la vuelta nos había llevado 4 horas y media, media menos de lo que  habíamos calculado. Ahora teníamos que buscar el PC12, originalmente estaba en un Puesto llamado Altamirano, y ahora lo habían bajado al camino (el PC11 estaba suspendido).

Ese camino hacia el Pc fue un infierno, bajo un sol abrazador de mediodía, nos iba consumiendo, no había un árbol que nos hiciera sombra, el tedio y la monotonía  rompían hasta la cabeza mas dura y la mía se me estaba achicharrando. Me iba rezagando cada vez mas y Gus tenía que esperarme, hasta que me dijo de engancharme  y  asi acelerar un poco el paso. NO me llevaba, pero me servía para no rezagarme, ya que si bajaba el ritmo le daba un tirón a él y me daba cargo de conciencia.

Por fin podíamos avanzar mas rápido y llegamos al PC12, que estaba virtual, marcamos con el sellito y por las dudas le escribí la hora en el pasaporte.

Era increíble, pero íbamos derribando obstáculos y ahora por delante teníamos 3 PCs  nada mas y llegábamos. De pensar en eso me llenaba de energía, pero el calor abrumante de ese camino me traía a  la realidad pasmosamente, y mas cuando desde hace unas horas me había quedado sin agua de nuevo.

Cuando llegamos a la ruta teníamos  1500 metros  hasta el puesto donde estaba el PC, quedaba del otro lado del río, pero no veíamos ni el PC ni el puente, dimos unas vueltas hasta que por fin lo visualizamos y fuimos hacia allá. Mientras very marcaba el pasaporte me puse a cargar agua, pero cual fue mi sorpresa al ver que tenía pinchada la boquilla de la bolsa de agua… Me agarró una desazón, ¿qué iba  a hacer? Teníamos que llegar hasta al próximo pc que estaba como a 10 km y después subir a los castillos, otra hora mas.

Gustavo ya estaba harto de todo y le restó importancia, pero a mi se vino el alma al suelo, yo tomo agua como una esponja en carrera…

Podíamos elegir ir por la ruta o por el camino original que era al lado del rio. Nosotros elegimos el río porque la ruta nos había quemado la cabeza, pero al final le erramos por donde tenía que ser y nos pegamos mucho al rio, perdiendo un montón de tiempo porque el suelo estaba en pésimo estado: piedras grandes, chicas, redondas, tipo laja, mallines, pantanitos ¡toda el abánico que se nos pudiera ocurrir para emporar el transitar estaba ahí1, me daba hasta risa de pensarlo (¡a very no!).

Quedaba poco, pero no llegábamos mas. Me moría de sed,  cuando no daba mas le pedía un poco de agua a Gustavo pero a él tampoco no le quedaba mucho.

Cuando cruzamos el río por unos pseudo puentes, agarramos  la ruta y ahí nos cruzamos con uno de los organizadores, nos avisó que se había cerrado el PC de los Castillos de Pincheira  y  no teníamos que subirlo, nos sumarían  una hora de penalización pero a  esa altura de las circunstancias, para mi fue un alivio ya que no me quedaba mucho mas resto.

De fondo, los castillos de Pincheira. Acabábamos de cruzar el puente, de frente teníamos la ansiada meta.

Quedaba vadear el arroyo y llegar a la meta. Seguimos la ruta hasta el Vado, lugar por donde era obligatorio cruzar el río. Cruzamos juntos, very atrás mío me sostenía, la corriente venía frente nuestro y al promediar el río se hacía mas fuerte. A lo lejos se veía el camping, y poco a poco nos fuimos acercando al puente que nos llevaba a la meta. Llegamos a las 18:45, todavía brillaba el sol y me dije “Terminamos”.

LLegamos

Le agradezco infinitamente a Gustavo, por acompañarme en esta aventura de principio a fin.  Ya se, te debo una.

Acá está la clasificación: http://www.conquistatucumbre.com.ar/ranking/Ranking100km-Malargue2011.html

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En camino hacia la cumbre

El tiempo para esta carrera ya me tiene medio mareada, pasamos de temperaturas de bajo cero en el pueblo de Malargüe (vamos a andar por filos, asi que hay que calcular un poquito menos). Ahora parece que va a haber buen clima, pero acá en Buenos Aires amanecimos con un atípico fresquete para mediados de primavera.

Igualmente, ni el frio ni nada me va a poder parar (je), hasta lo tengo amenazado a mi compañero que asi seamos los últimos en cruzar la meta tenemos que llegar. No se bien como nos irá, la verdad que vengo entrenando muy bien, como hace mucho no lo hacía y me venía sintiendo bárbara; y no se si será por los nervios o que pero desde hace diez días siento mi pierna mala pesada y ando muy cansada. .. Juro que no son escusas.

Estoy viualizándome … en la llegada, en la llegada, en la llegada… ommmmmmmm

Acá estamos: http://www.conquistatucumbre.com.ar/equiposMalargue2011.html

Ah, me olvidaba. Como ando con la insensata idea de hacer el Ultra Trail Mont Blanc, me puse a ver que corno necesitaba para poder anotarme (después me tienen que aprobar, o sino entrar en sorteo… etc., etc., y mas etecéteras) pero de movida hay que llevar cinco puntos recolectados en no mas de 2 carreras :

La inscripción a cada carrera solo será posible para los corredores que hayan realizado las carreras puntuables previas: pulse aquí para leer el reglamento de las carreras puntuables al Ultra-Trail® 2012

UTMB®: 5 puntos adquiridos en 2010 o 2011 (en 2 carreras máximo)
CCC®: 1 punto adquirido en 2010 o 2011
TDS: 2 puntos adquiridos en 2010 o 2011

Si el número de pre-inscritos en una carrera es superior al número máximo de corredores permitidos, se organizara un sorteo el 20 de enero de 2012.

Y con La Mision 2010 tengo 4, me quedaría encontrar en algún lado unito mas,  viendo la lista de carreras que puntuaban y habiendo corrido tan poco en lo que va del año, obviamente que no racaba ni medio, asi que tomé papél y lápiz y les escribí a los muchachos de la UTMB para que tomen en cuenta Conquista tu Cumbre y ¡oh, sorpresa! la aceptaron y le dieron 3 puntos, asi que si quiero puedo hacerme casi una y media mas de la carrerta europea, je!

Claro, está el detalle que tienen que ser carreras terminadas y ahí está la cuestión… TERMINARLA. Y yo con tres conquista sin terminar como que tengo “acojonamiento” (para decirlo y ponerme a tono con Europa)

A poco menos de dos semanas

No se que pasa, pero estoy entrenando casi religiosamente como dice mi plan de entrenamiento, casi porque es ilógico que pueda hacer todo con lo complejo que es mi schedule, pero vengo bien, y lo positivo de esto es que es un “circulo vicioso incresendo“.  La semana pasada hice los tres estímulos de runing y los tres de spining (fue semana de descarga) y esta ya estamos subiendo nuevamente para lograr éstas últimas semanas previas a la carrera el volumen y la calidad adecuados (ésto último es lo mas difícil).

Este fin de semana entrené como hace muuuucho que no lo hacía, claro… ahora tengo las piernas que lo notan, pero parece que está haciendo efecto el recuperador muscular que comencé a tomar. También incorporé un complejo vitamínico desde hace un par de meses, esta última semana lo cambié por otro, por nada en particular, como para variar.

Salimos con mi compañero de equipo, e hicimos una hora y media de cuestas, lo terrible del caso es que a mitad de camino yo ya no podía mas de sed. Evidentemente no tengo dotes de camello y casi no podía tragar de lo seca que tenía la garganta, cada vez que llegaba arriba me fijaba si había una canilla en alguna casa (de las que usan para limpiar la vereda) pero no tenía suerte…. En un momento estaba tan deseperada que ví unos tipos que vendían lombrices que a mi pregunta de si conocían una canilla me ofrecieron un trago de agua de una botella que tenían ahí.. lo pensé un poco y me mandé un trago porque ya no podía ni salivar. Ahí Very me dice ” ahora vamos hasta el auto antes de seguir a la próxima cuesta”, ya que el trabajo que estábamos haciendo había sido entrar en calor para alejarnos y empezar en la última calle y hacer series de entre 6/4/5/8/6/6. Las cuadras van variando en distancia y grados de pendiente, pero la peor fue —por suerte— la que vino después de tener agua.

El día estuvo espléndido y después de la corrida salimos a remar, Very tiene que entrenar remo en Kayak sit on top porque en febrero hace Tierra Viva y los 130 km de kayak son en estas palanganas. Fue como hacer kayak en una cinta, no lográbamos avanzar nada entre el viento que teníamos de frente y que la embarcación tiene muy poca aerodinamia, no logro imaginarme hacer esa cantidad de distancia arriba de esa cosa!

Hoy supuestamente mandan el mapa de la zona de la carrera, ya estamos casi en la fecha.

Ya está la lista de inscriptos, somos el equipo MARMOT ——> http://www.conquistatucumbre.com.ar/inscriptos.htm

Tres son suficientes

7 días desde que empezó el 2011 y van 3 de entrenamiento. Si seguimos así, no me para nadie. Ja. Tendría que aclarar que fueron tres días al mejor estilo hipopotámo-en-estampida o babosa-super-temeraria, pero esos… son detalles.

Después  de La Mision me tomé 30 días clavados que no corrí ni el colectivo, bueno… creo recordar que uno perseguí con un poco de  onda… asi que ya era hora de que comienze a mover la maquinaria, mis músculos ya descansaron luego de esos 160 km que le eché encima hace un mes (está en imprenta todavía la crónica, casi casi que sale…).

Creo que lo próximo que haré va  a ser Conquista tu Cumbre “Volcán Copahue, Caviahue” (acá hay un lindo flyer de presentación de la carrera) Que como en todas las ediciones de CTC, hay que hacer cumbre en el Volcán y transitar los 100km planímétricos que propone como desafío la carrera:

Se viene un nuevo desafío…
un nuevo reto de autosuficiencia en lo más íntimo de la cordillera.

Conquista Tu Cumbre 2011
Volcán Copahue – Neuquén
del 24 al 27 de marzo
100 kilómetros

Cumbres de Córdoba y Mendoza fueron hasta ahora el desafío de esta competencia única.
Ahora es la provincia de Neuquén quien nos espera con una de sus cumbres más importantes… el VOLCÁN COPAHUE.
En las faldas de este impresionante volcán de casi 3000mts, se encuentra la villa de Caviahue enmarcada en uno de los paisajes más bellos de la Argentina y del mundo!. Bosques de araucarias, lagos, cascadas, ríos y montañas serán el escenario de esta carrera de expedición y autosuficiencia elegida por los que buscan algo distinto… algo especial…

100% trekking… de día y de noche… mapa, brújula y GPS… PREPARATE!

El desafío no será ganar…
El reto será superar tu límite… llegar alto…
El objetivo… LA CONQUISTA DE TU CUMBRE
…una expedición hasta tu propia cima.

 

allá vamos...!

Voy a ver si puedo organizar para ir, porque creo que voy a estar medio complicada para ir, pero por las dudas, entreno. Y lo que es mas importante, comienzo a vizalizarme llegando, esta va a ser la tercer conquista, y espero poder completar el recorrido. La primera que fui, la de la Payunia, por mi caída llegando a la cumbre del Payun Liso, tuve que abandonar faltando menos de 20 km en llano. La segunda, la de Mina Clavero, me mató el clima. Dicen que la tercera es la vencida.

Vengo tarareando hace días a Los tipitos…

Tras los Gigantes (tiempo de revancha)

“Hasta los gigantes más temibles tienen corazón, y hasta los corazones más duros se pueden ablandar.”

Mi próxima aventura, consiste masomenos en eso,  ir tras Los Gigantes.

El jueves salgo para Mina Clavero, una pequeña localidad de la Provincia de Córdoba, para formar parte de la segunda edición de “Conquista tu Cumbre 2010 – De Mina Clavero a los Gigantes”.

Esta vez serán 120km, y tendremos no solamente una cumbre, sino CUATRO:

“Respecto a la cumbre, en esta carrera habrá cuatro. Una será PC BONUS y otras tres parte del recorrido obligatorios. La cumbre máxima será el cerro de LOS GIGANTES que con casi 2400msnm son una serie de impresionantes afloraciones rocosas que en su mayoría se deben subir mediante técnicas de escalada con cuerdas. En esta carrera hemos elegido DOS CUMBRES en Los Gigantes que serán parte del desafío. Ellos serán dos de “Los Mogotes” que son las máximas elevaciones de la zona.

Estas dos cumbres solo podrán ser ascendidas por un único paso (bastante expuesto) que será demarcado y habrá personal de la organización para brindar ayuda, ya que si no se sube EXACTAMENTE por ese lugar será MUY PELIGROSO el ascenso.

Por razones de SEGURIDAD, la organización se reservará la opción de anular o suspender alguna de las cumbres en caso de lluvias, tormentas, nevadas, fuertes vientos, etc.”

Corro sola, mi compañero se me esguinzó, así que esta vez seré Very-Gurisa. Pero bueno, también tiene su encanto.

La carrera, como todas las ediciones de CTC pinta dura. En la pag. dice:

Partiendo desde la maravillosa ciudad de Mina Clavero, el recorrido de esta carrera de expedición te llevará hasta estas Altas Cumbres avanzando campo traviesa, por senderos poco caminados y laderas casi inexploradas, para luego atravesar arroyos serpenteantes, abruptas quebradas y llegar hasta grandes pampas de altura que te acercarán al máximo objetivo

La carrera tiene una página en vivo donde entre el Twitter y publicaciones aleatorias (dependerá de la señal) se irá informando a los familiares, amigos y seguidores:

www.conquistatucumbre.com.ar

Y nada, a por ella!

Conquista tu Cumbre (Video de Juan Manuel y Melina)

A casi un mes de la carrera unos amigos han hecho un video es-pec-ta-cu-lar de la carrera, donde se puede comprender bien la carrera, ellos hicieron un recorrido alternativo al no poder llegar a hacer la Cumbre, pero como siempre pusieron todo de ellos para llegar… y lo hicieron…!

Melina y Juan Manuel Conquista tu Cumbre Payunia 2010 from Juan Manuel Rodriguez on Vimeo.

Siempre hay un después

El sábado andaba con unas ideas en la cabeza para escribir acá, porque ya habiendo pasado casi un mes de Conquista tu Cumbre, pensaba en las conclusiones de la carrera…

La noche que llegué de Mendoza, luego de sacarme las zapas, me dí cuenta que tenía ampollas abajo de 8 dedos de los pies. Claro, ni bien terminé la carrera y me pude dar una ducha, me enfundé en ojotas hasta que comenzamos el viaje.

Y la compresión natural de las zapas hizo que se vayan explotando las ampollas con el resultado que tenía toda la punta de las medias empapadas. ¡Aghjjj… que asco! —pensé— pero mucho no podía hacer. Al otro día me fui a trabajar con sandalias y realmente mis pies eran eso: un asco. Llegué y me hice curaciones, me reventé las que no habían seguido ese curso, y para completar, me pinté las uñas de rojo pasión. Me dije para mis adentro que las iba a perder… justo que ya había logrado que me crezcan dos que se me habían caído la última vez. Pero bueno, a llorar la iglesia y sino cambiar de hobbie.

Pero con el correr de los días se me fueron normalizando mis piesecitos. Me aboqué también a mi rodilla, que había golpeado arriba del Payún, fui al trauma y me dijo que no veía nada raro salvo el gran golpe. Me mandó a hacer kinesiología y tomar antinflamatorios. Y entre todo eso, mi rodilla resurgió de las cenizas de la lesión y anda lista para empezar a entrenar.

Hoy salgo a correr por primera vez desde CTC, pero sin tres de mis uñas. Las muy guachas el domingo dijeron basta, y las perdí como hojitas de otoño. Menos mal que ya las sandalias quedaron atrás como el verano…

Sobre la carrera también pensé bastante. Y sigo agradeciendo haber estado con amigos en esos tramos finales. Me doy cuenta que después de pasar por el PC8 mi cabeza dejó de funcionar, yo estaba creída que avanzamos por una zona verde, o sea de las que estaba prohibido transitar fuera de caminos, pero no, era el trayecto que había entre estas dos zonas, recién lo comprendí este sábado a la noche hablando con unos amigos…

Sección del Mapa entre el PC8 y el camino que había que seguir cuando se pasaba por la zona verde.

Mapa entero: http://www.conquistatucumbre.com.ar/mapas/MAPA_PARA_WEB.jpg

Mientras atravezábamos ese desierto, se veían a lo lejos las luces de los corredores que habían elegido ir por el camino (el naranja que seguía al norte) y creo que eso, mas mi estado pestilente hicieron que me confunda…

Hoy no se que haré en mi futuro cercano, ando viendo con ganas la Short de La MIsion, que son 40 km por San Luis, pero no se todavía…. No hay demasiado y lo que hay no me tienta tampoco.

Conquistadores y conquistados

Conquista tu Cumbre, edición “La Payunia” fue  una carrera que me sorprendió en su extrema dureza. Con solo mirar a mi alrededor, uno quedaba sin habla. El paisaje era hermosamente áspero, con un arcoiris de rojos, negros y amarillos. El Payún Liso dominaba la zona, con una majestuosidad que no dejaba duda de lo que sería la subida, sobresalía notoriamente entre todos los volcanes de la zona. Se recortaba en una lejana inmensidad que estremecía.

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Largada en la plaza de Malargüe

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El domingo a las 11 de la mañana era la cita en la plaza de Malargüe para iniciar la caravana hacia “la pasarela”, lugar desde donde sería la largada simbólica hasta uno de los labios del volcán Coco. A medida que nos acercábamos hacia allí, el paisaje se convertía en un inhóspito desierto. Y en mi interior iba creciendo el nerviosismo y el miedo a lo desconocido.

Pasada las dos de la tarde,  se inició la largada simbólica, adelantándose un poco al cronograma para tratar de aprovechar un poco mas las horas de luz.

Largada simbolica desde la pasarela

Si alguno acaba de aterrizar en este momento acá, hago un pequeño paréntesis en esta crónica para explicar brevemente en dónde exactamente me estaba metiendo. Conquista tu cumbre es una carrera que busca en cada edición, que los corredores vayan conquistando una cumbre diferente. En ediciones pasada fueron el cerro “Mal Barco” en Los Molles, con 3300 msnm; el Cerro Champaquí de casi 3000 msnm, en La Cumbrecita y este año, la cumbre a conquistar era el Payún Liso de 3820 msnm. Transitando 100 km planimétricos a los que había que agregarle el gran desnivel acumulado, alrededor de  4000.

Munidos de un mapa, la brújula y algunos también el GPS, había que ir pasando diferentes puntos cronológicos llamados “Puestos de Control”, algunos de ellos con horarios de cierre, por lo que tiempo apremiaba. Y con el condimento de llevar en una mochila todo lo necesario para sobrevivir los días que nos llevase la prueba.

Cuando arrancamos la caminata hasta la cumbre del coco, me doy cuenta de que de mi camel (bolsa de hidratación)  no salía agua, me quería morir,  no había controlado al cargarlo que saliera agua, y me entró una desesperación porque sin agua, poca vida tenía en esta aventura.

Pero no quería detenerme, fui caminando apurando el paso, hablando con los corredores con los que iba empatando en el camino.
Pero llegando al Coco, vi que estábamos sobre la hora, asi que abrí rápido la mochila y vi que la válvula de seguridad del camel estaba desconectada, conecté rápido y seguí la subida. LLegué justo cuando había arrancado la cuenta regresiva y al son del último  4, 3, 2 1, me lancé como loca hacia abajo, ¡como todos! En una locura que nos había contagiado a todos sin pensar demasiado que por delante teníamos mínimamente 35 horas.

Preparados para largar en el labio del VOlcán Coco
Largada del Volcán Coco

De lejos veo a unos amigos, el Negro y Zanetti y fui tras ellos, pero luego de un tiempo largo, los dejé ir. El Negro avanzaba con un tranco infernal y tuve miedo de quemarme de entrada. Así que bajé un poco los decibeles y sobre todo la ansiedad.  Era la primera que largaba sola con mi alma una carrera. Y tenía que acostumbrarme a la idea.

Se hizo una fila india e iba trotando y caminando en las subidas. Fui pasando un montón de gente y se sentía una adrenalina increíble.
Seguí sola todo el camino, llegué al primer CPO en el Volcán Clemente, pero fue un paso sin mucha ceremonia, anotaron mi número de corredora sin siquiera detenerme.

Había que enganchar la entrada al escorial en el CPO siguiente, en el mapa figuraba que había justo una senda de animales y en la charla nos habían dicho especialmente que no intentemos avanzar por el escorial por otro lado porque se nos iba a hacer difícil. Quedé justo en la entrada buscada. Seguí la senda, siempre tomando agua cada 5 minutos. A la hora me tomé un gel, había intentado pasar algunas frutas secas pero se me apelotonaban en la garganta, y como tenía que empezar a recuperar el gran desgaste que estaba haciendo, intenté con eso.

Todo venía saliendo de 10. A esa altura  me había pseudo  adoptado otro  Corredor, estábamos  casi los dos solos y de vez en cuando chequeaba si venía atrás, si paraba para sacarme la arena  de las zapatillas, él me esperaba —un divino—, sobre todo ¡porque no habíamos emitido diálogo alguno!

Daniel, que así se llamaba, venía con buen ritmo, y me servía para no quedarme atrás.
Llegué al PC 1 apenas pasada las  20 horas, cuando el sol se había ido casi por completo y era solo  un destello lejano detrás de la cordilllera.

Hicieron la primera marca en mi pasaporte y para mi significó mucho mas, era un pedacito de carrera que ya nadie me podía quitar.
No había mucha gente en el PC, pero en el interín que cargué agua, me tomé otro gel, me comí dos barritas y me abrigué, se llenó. Necesitaba imperiosamente “ir al baño” pero no había arbustos, ni nada que se le parezca, asi que partí hacia mi próximo destino, con la idea de hacer una “parada técnica” en la oscuridad. En eso estaba, cuando veo que se me acercan cuatro luces, apuro el trámite y enciendo mi luz. Los chicos que venían eran unos amigos de mi novio, el equipo La legión Infernal, que como ví que se me venía la soledad de la noche en ese lugar tan inhóspito, les pregunté si me podía acoplar con ellos y marchamos hacia el Pc. Lo encontramos bastante rápido, y seguimos. No se bien que hora era, por ahí pasada las diez de la noche.

Pampas negras

Comenzamos a transitar la zona de Pampas Negras, donde el suelo está cubierto por una formación volcánica llamada “pilis” que se asemeja a una arena gruesa pero de color absolutamente negro, en si toda La Payunia se caracteriza por no tener prácticamente huellas de presencia humana y en ciertos sectores, como éste que teníamos por delante,  la organización priorizó el cuidado de áreas sensibles y era obligatorio transitar por las huellas ya hechas. Fueron mas de 15 kilómetros de un camino en un falso plano hacia abajo, donde el sueño, el cansancio y el frío fueron las vedettes. Agradecí ir en compañía, pero ni eso era suficiente. Llegó un momento, cerca de la una de la mañana donde comenzamos a dormirnos. Había momentos que me daba cuenta que había estado caminando dormida. Alucinaba que las mochilas de Claudio y Lucas —los chicos que iban unos metros adelante— cobraban vida, me hacían morisquetas y se reían.

Finalmente a las 3:15 de la mañana llegamos al PC3, la base del Payún. Ahí me entero que La legión abandonaba, había dos que estaban esguinzados y otro que venía mal del coco.

Me comí la carbonada caliente y me fui a buscar un lugar dentro de la carpa-hospital que se había  convertido en carpa-dormitorio. Puse la alarma del reloj como para despertarme un rato antes de que se cumplan las dos horas. En pocos minutos había entrado en un sopor de cansancio y adrenalina extraño.
Cuando sonó  el despertador, me incorporo  y veo al Negro del otro lado que estaba en la misma, fueron un ida y vuelta  de preguntas y respuestas en las que quedé en ir con él y con quien fuera que fuese él.
La organización había dispuesto que mínimo teníamos que parar tres horas, a repartir como quisiésemos en los dos PC Camp que había en el recorrido, yo había “pagado” dos ahí y  ya estaban cumplidas, pero decidí que era mejor emprender esa gran odisea de subir al Payún con amigos que salir sola por no perder tiempo.

Pampas negras, de fondo el Payún Liso

Al final éramos un lindo grupo de seis amigos que emprendimos la subida. Todavía no eran las seis de la mañana y ni rastros del sol.

Creo que no tomé conciencia en ningún momento de lo que estaba haciendo, y por eso no dejó de sorprenderme nunca la dureza y la aspereza que fue subir al Payún ¿liso?
Fueron horas y horas de luchar contra piedras, contras las piernas que no daban mas de subir y subir, pidiendo internamente que alguien detenga el paso para descansar. Hubo algunas que las pedí yo, no daba mas. Otras que disfruté el pedido de stop de los otros.
Eran unos segundos donde era imperioso detener el paso y dejar descansar los cuádriceps, ni hablar de los deliciosos minutos que parábamos para comer algo, un par nada mas, pero que eran gloria para la espalda, las piernas y cualquier parte del cuerpo con músculo  presente.
A medida que subíamos se incrementaba la tecnicidad del terreno.

En un momento, desde una de las quebradas, nos grita alguien que el chico del CPO había  bajado por el frío, creo que nos lo decía para que bajemos a buscarlo, pero no era una opción esa. Seguimos hacia arriba.
Ya habían pasado varias horas, el sol había salido pero ni remotos rastros del calorcito.
Lajas y rocas, móviles o quietas eran nuestra compañía. Llegamos al PC 4, toda una odisea. En el camino   hubo momentos en los que teníamos que caminar agarrados de una pared de piedra para no caer al precipicio.

Pero la felicidad que nos embargó en es ese momento vino acompañada de un cachetazo, justo habían recibido la orden por radio de cerrar el paso hacia la cumbre… ¡no nos querían dejar subir! Le pedimos por favor al muchacho que se comunique nuevamente, que le diga quiénes éramos (todos teníamos experiencia)  hubiera sido injusto, dos segundos habían pasado desde la orden y nuestra llegada. Finalmente escuchamos el distorsionado “ok, que suban”. Encaramos por el filo, pero camino a la cumbre pasó algo que después cambiaría mi historia: el viento, el cansancio, la falta de reflejos o no se bien que, de repente me llevaron de cabeza hacia a la derecha. Caí como una bolsa de papas y di de lleno contra una roca. El casco hizo la diferencia en que hoy esté contando el cuento, pegué también con toda la fuerza del golpe con mi rodilla derecha. Quedé como tonta sin saber que hacer por unos segundos hasta que entre todos me ayudaron a salir de ahí.
Sentí un poco de molestias después, pero ni aún bajando por el Payún me dolió demasiado. Y eso que la bajada fue también otro motivo para no entender el por qué del adjetivo “Liso” a este volcán.

El acarreo infernal que había en esa bajada nos estaba dejando exhaustos, eran rocas del tamaño de una pelota de futbol. Te caías, te levantabas y te volvías a caer en esa eterna pendiente que nos llevó hasta la base.

Uno de los chicos,  no quería saber nada de ir al PC6 y aunque primero concordé con él, luego decidí ver el mapa para ver realmente donde corno estaba el dichoso PC6, en realidad era de pasada, valía la pena ir hasta allí porque después seguíamos hacia el siete. Y Sergio opinó lo mismo.
Nos costó encontrarlo, estaba escondido, y cómo sabíamos que éramos los últimos que habíamos estado en la cumbre, cabía la posibilidad de que lo hubieran levantado. Comenzamos a hacer entre todos un rastrillaje, el GPS anunciaba que estábamos en el puesto, pero no se veía por ningún lado. Finalmente alguien lo vio y dio el grito, fuimos a firmar y rápido emprendimos el caminos hacia el siete. Estaba atardeciendo, y de repente nos aplastó la noche.

El sueño ya pegaba, pero había que seguir. Cuando llegamos al seis ya era notorio que había muchas bajas, yo tenía que pagar una hora, pero estaba decidida a dormir por lo menos dos. Comí rápido unos fideos y les pregunté al Negro y a Zanetti para volver salir con ellos y me puse el despertador.
Esta vez no había carpa ni nada. Armé la bolsa con el vivac en un resguardo que se creaba entre la carpa, un arbusto llamado “El Molle” y una camioneta. Dormí profundamente, cuando me desperté, abro un ojo y estaba todo apagado, y no se veía a nadie.
Me agarró algo así como un ataque de pánico. Pensé rápido y me fui haciendo a la idea de tener que salir sola. Eran la una de la mañana y el cielo era un colchón de estrellas que me dejaba pasmada.

Salí disparada de la bolsa de dormir y fuí para donde habían armado sus bolsas los chicos y los vi. Uff. Alivio.
Salimos nuevamente los cinco hacia el PC8. Mi rodilla comenzó a quejarse (el golpe, con el cuerpo frío, se estaba haciendo presente) , le pedí un calmante fuerte que tenía Sergio y seguí.
En el ocho, que lo habían bajado a la ruta, me agaché para que me firme el pasaporte el chico y siento un ruido raro en mi rodilla, no se si algo se movió, no se… Pero a partir de ahí empezó un calvario.
Seguí calladita con mi dolor hasta que en un momento les digo a los chicos de parar, para vendarme la rodilla y tratar de menguar esa tortura. Pero fue solo un paliativo. No podía mas. El cansancio tampoco ayudaba, nuevamente veníamos durmiéndonos. Y yo fui masticando la idea de no seguir. Es mas, comencé a fantasear quedarme literalmente ahí, en el medio de la nada donde nos encontrábamos. La idea era abrir el VHF para avisar y dormir hasta que haya luz o me fueran a buscar.

Obviamente, mis compañeros no me dejaron hacer esa locura. Me alentaban con un “dale Anita, hasta la ruta que ya llegamos, faltan dos kilómetros” YO pensaba, “ok, serán media hora con toda la furia”. EL viento pegaba muy fuerte y sumado al cansancio, contribuían a que la temperatura corporal decienda de a ratos demasiado.
Al llegar a la ruta, vemos que no había nada. “Hasta el PC, Anita” me decía Sergio, “dale, ahí es seguro”. “Ayyy —pensaba—, no puedo, no puedo”.
Venía al lado mío, intentando insuflarme ánimo, trataba de que se me pase rápido el tiempo, me cantaba cuanto faltaba… “1,60 km… 1,20 km… ya casi estamos!”

Amanecía en la Payunia.
Comenzó la bajada y sentía que me  moría, bajaba a dos por horas y mi rodilla gritaba y pataleaba ( y yo con ella).

Pensaba “¿dónde esta el “#$# PC, porrrrdiossss?”
Pero todo llega, y llegué al PC10. Ya había tomado la decisión de quedarme ahí. Asi que mientras los chicos se iban hacia el 11 yo me iba al DOMO a descansar un poco y esperar que me vayan a buscar.

El domo del PC10

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Tipo 9 de la mañana comienzan a despertarse los que ya estaban ahí y me sentí un poco mejor, pero la rodilla seguía doliendo. Pensé por un momento en seguir, pero era una locura. Me sentía impotente, con bronca, había hecho la peor parte de la carrera  (o la mejor) y estaba ahí, sentada, atada de manos.

Mi carrera terminó ahí, a poco mas de 20 kilómetros. Cerca del mediodía llega una camioneta que nos llevaría a “la pasarela”, donde había comenzado esta aventura hace casi 48 horas.

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¿Marte? no, La Payunia

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Fue la carrera mas dura, fue mi primer abandono. Duele, pero por lo menos me queda la satisfacción de haber entregado todo, y de haber disfrutado algo totalmente distinto.

En septiembre se hace la segunda edición de “Conquista tu Cumbre 2010”, esta vez en Los Gigantes, y si todo se acomoda  ¡iré en busca de mi revancha!

Estebita, Viv, Mua, Gus.. foto oficial

.fotos:

Conquista tu cumbre 2010

Rumbo a la Conquista

“El desafío no será ganar…
El reto será superar tu límite… llegar alto…
El objetivo… LA CONQUISTA DE TU CUMBRE
…una expedición hasta tu propia cima.”

Finalmente logré acomodar las cosas como para poder estar presente en esta edición de Conquista tu Cumbre y a pocas horas de iniciar esta nueva aventura en mi vida de atleta amateur, aprovecho unos minutos libres entre el armado de la mochila y las tareas escolares de los chicos para contarles un poco de que se trata.

“Conquista tu Cumbre” es una carrera itinerante, en su tercera edición estaremos recorriendo la geografía de La Payunia, lugar de nuestro pais con la mayor aglomeración de conos volcánicos del mundo, situada  a 120 km de la localidad de Malargüe, en la provincia de Mendoza. Tiene características tan particulares, que uno pensaría que está en realdidad en el planeta Marte, con pampas negras y cumbres desprovistas de vegetación.

Volcán Payún Liso, 3850smnm

Volcán Payún Liso, 3850smnm

La carrera consiste en transitar 100 km, y llegar hasta una cumbre. En este caso subiremos al Volcán Payún Liso, de 3850 msnm. Es con orientación, o sea que nos darán un mapa a escala a definir por la organización y con este y la brújula, nuestro objetivo será recorrer los distintos puestos de control cronológicamente puestos y llegar a meta. También es de autosuficiencia, esto quiere decir que tendremos que llevar en nuestra mochila todo lo que necesitemos para los días que nos demande la competencia, desde la bolsa de dormir, la ropa de abrigo, el botiquín de primeros auxilios y la comida que vayamos a consumir.

Debido a que en la zona no hay agua, la organización va a tener puestas 3 “islas de hidratación” donde podremos cargar un mínimo de 3 litros por participante, digo mínimo porque será obligatorio ir con esas dos botellas, aparte habrá coolers con Gatorade. Mi idea es ir con dos caramagnolas de 750 mas un camel y abollar las botellas para meter en la mochila (es obligatorio llevarlas hasta el próximo PC para control de basura).

En el recorrido, tendremos que llegar hasta la cima del Payún Liso, que según calcula la organización, el groso de los corredores estaremos haciéndolo entre la noche del domingo y la madrugada del lunes. ¡Toda una aventura para los 250 privilegiados!

Entrené muy duro para esta prueba, desde enero que arranque luego de mi descanso de diciembre-post-Mision y pude completar el plan casi sin inconvenientes. Asi que en ese sentido estoy tranquila.

Y como siempre, voy acompañada de toda la ilusión y las ganas de superarme día a día. En esta ocasión, me acompaña como Sponsor FUNDASOL, Fundación Soldados. A los que agradezco la confianza depositada!

Largaremos a las 15 hs del día domingo, en una largada simbólica iremos todos juntos hasta el crater de un volcán desde donde será la largada oficial y tenemos tiempo de llegar a meta hasta el martes a la tarde. La organización tiene armada una página para el seguimiento en vivo (dentro de lo que se puede hacer en una zona que se dificulta un poco la señal de celular). Se puede acceder a ella desde las secciones “VIVO” en la parte superior derecha.:

http://www.conquistatucumbre.com.ar/home.html

Y para terminar, acá hay mas fotos del lugar: http://www.conquistatucumbre.com.ar/fotos/payunia_imageneslugar/index.htm

¡Nos vemos a la vuelta!

Go for it

Luego de haber encontrado el “fondo aeróbico” que tanto rastreaba durante todo enero, este lunes comencé con el trabajo mas específico. Que después de tanto tiempo, comenzar con velocidades se siente bien. Cuando pienso en hacer las pasadas me da mucha fiaca, pero al comenzar ahacerlas siento que voy volviendo en si, ese algo que me estaba faltando y no me daba cuenta que. Igualmente fue una semana “tranqui”, de adaptación. Ayer hice unas cuestas, pero fueron pocas en comparación a cuando andaba en las etapas finales de la misión.

El tema es ¿y para qué el entrenamiento?  Tengo varias cosas en mente, pero la que mas está cerrando es CTC, ir a la Payunia a conquistar algunas cumbres volcánicas.  Son 100 km planimétricos  y todo orientación, como me gusta a mi. Está bien que en esta carrera en particular se puede llevar gps, pero como yo no tengo la haré a pulmón o a la forma antigua con brújula y mapa topográfico. Es un poco mas liviana la mochila ya que no es obligatorio llevar calentador o ollitas como en La Misión, y comida creo que se va a poder comprar en algunos de los Pc Camp.

Lo único en contra es que  no hay agua. Aunque la busqués no encontrás salvo en algún canal que hay por ahí pero que parecería que no va a quedar en el radio de la carrera. Así que la News salió diciendo que habrá “Islas de hidratación” donde se podrá cargar agua. La logística de la carrera es medio complicada, creo que habrá dos largadas, desde dentro del cráter del volcán, o algo asi. Un alucine.

Veremos, hay varias cosas que todavía tengo que ver de arreglar pero justo toca mi cumple, y yo que le escapo a los festejo va a ser una forma increíble de festejarlo. Si, estoy entusiasmada. Sobre todo porque pinta que la voya hacer solita con mi alma.

Acá hay algunas palabritas supermotivantes de la página de la carrera:


Conquista Tu Cumbre es una carrera de expedición y autosuficiencia que combina de manera muy particular la adrenalina de la competencia, con la inigualable sensación de llegar hasta la cima de una montaña. En esta travesía, las distancias rondan los 100km de trekking y si bien es necesario utilizar técnicas de orientación, es una carrera apta para todos los competidores de aventura, trekkers y montañistas que se animen al desafío.

¿Por qué La Payunia?:
Porque consideramos que es una de las geografías más importantes de nuestro país y del mundo. Claro está que la logística para organizar una carrera aquí es compleja, pero gracias al apoyo de Malargüe y gobierno de Mendoza decidimos enfrentar el desafío y por primera vez en Argentina, llevar a cabo una carrera de aventura de esta envergadura y en esta zona.
La Payunia se caracteriza por ser una región de grandísima densidad de conos volcánicos de entre 2000 y 3800 metros sobre el nivel del mar. Muchos de ellos tienen grandes cráteres en sus cumbres y otros tantos resultan ser “conos perfectos”. También encontramos las coladas volcánicas más largas del mundo.
El paisaje de La Payunia es realmente distinto a todo lo conocido. En él predominan los colores rojos y negros, es por eso que se encuentra similitud con la superficie del planeta Marte y que por su alta densidad de cráteres también toma un aspecto lunar.
Entre sus cumbres más importantes se encuentra el volcán Payún Liso, un cono perfecto que con algo más de 3800 metros sobre el nivel del mar, es la cumbre más alta de la zona y permite una vista completa de 360º. La vegetación es escasa y entre la fauna podemos encontrar guanacos, choiques (avestruces), mulitas y cóndores entre otros.
Enmarcada por La Cordillera de Los Andes, El Volcán Domuyo, la laguna de Llancanelo y el cerro Nevado, LA PAYUNIA es una geografía sencillamente PERFECTA para una carrera de expedición distinta, mágica e inolvidable.

Próxima: 20 a 24 de marzo 2010 – La Payunia, Malargüe, Mendoza.