Hay un refrán…

Cuando uno tiene tantas cosas por hacer, siempre van quedando en el camino varias, y el viernes, que tenía que hacer un 10×800 me quedé vestidita y con las ganas. Se me fue complicando la tarde y se hizo la hora de que las seudocorredoras se convierten en mamás, y no pude salir.
Puse el despertador a las siete, y aún sin apoyo del público presente, o mejor dicho, sin fe en que me despertaría para salir a entrenar, me fui a dormir.
Sonó el malnacido, y yo sin entender nada, pensé que tenía que empezar a levantar a mis hijos para el cole. Acomodo un poco las ideas, y antes de arrepentirme, me vestí rápido y salí.

¡Que lindo que es correr temprano! ¡Cómo lo extrañaba! y eso que eran 7:30, pero es muy singular la sensación de salir con los ojitos apenas abiertos, el sol de la mañana, y la brisita primaveral que se dejaba caer.

Me fui al lago grande, “lago regatas” como dice el mapa. Y después de 22 minutos de entrada calor, salieron perfectas las 10 pasadas de 800, en el tiempo estipulado. Y como las hacía de ida y vuelta, no me hice lio para contarlas. Volví contenta, y con pilas para comenzar el día.

El domingo tenía que hacer el trabajo del sábado, y era el día de la madre. Tenía que de nuevo madrugar para poder entrenar, porque no iba a tener demasiadas chances de hacerlo, si lo dejaba para después de la idalclubporelfestejo.

Sonó demasiado temprano el despertador. Mi hija, a mi lado, roncaba en su desfachatez infantil de haberse escabullido durante la madrugada a robar un pedazo de cama materna. Como la amo. Pero sigo durmiendo, no puedo despegarme de las sábanas. A las ocho decido que ya es hora, si no los tiempos no dan.
Con mas sigilo que mi Paula, comienzo a vestirme, pero en cuanto me descuido, escucho un “HOLA MAMI” con sonrisa-en-boca. Y tras mi ataque de amor maternal, decido que primero levanto la prole, les dejo el desayuno y ahí si, enfilo para las cuestas que me tocaban.

La entrada en calor resultaron casi 2.5 km. Y cuando veo la cuadra donde tenía que hacer el trabajo, casi me infarto, tenia casi 45º. La puerta de una casa, quedaba a la altura del final de la casa de al lado.

cuadra
Pero no quedaba otra, al grito de “coraje y valor” comencé. Tenía que subir y bajar en continuado 5 veces, tampoco era tanto —pensé, muy equivocadamente— a la segunda ya maldecía a mi profe, ¿a quién se le ocurre? o mejor dicho, ¡¿cómo corno la encontró a esa cuadra?!
Hice las cinco, y seguí una cuadra mas en plano para volver y comenzar de nuevo, cinco veces la subida pero con trote de una cuadra en plano. Repetir todo.

Al final, fueron 7 km en plano, 2 km en subida y 2 km en bajada. Mortal.

Podría decir como reflexión: “tarde pero seguro” (ésta es la parte del refrán…).

Hoy empiezo una semana heavy de entrenamiento, por suerte la próxima baja un poco (para después volver a subir, obvio).

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Cuestan

Entre el subte que no andaba (cosa nada rara en la línea D) y que hacía frío, y había posibilidad que siguiera lloviendo, había poca gana de entrenar en este ser humano. Menos mal, que a pesar de Argentina-Uruguay igual nos juntábamos, porque de no ser así, me hubiera encontrado la noche en mi casa calentita.

Eran las siete y veinte, y yo estaba atrapada en el subte en alguna estación camino a Palermo, sin visos que el tren se moviera. Pero como no llevaba mochila, se me ocurrió de irme corriendo apenas saliera del subte rumbo a plaza Francia, asi no me tenían que esperar los chicos del grupo. Y menos mal, porque recién 7:30 pude llegar a destino.

Comencé a trotar haciendo mi entrada en calor en soledad, tenía por delante casi cuatro kilómetros. Llegué a Agüero y Libertador, y la profe con los chicos no había llegado, pero esperé unos minutos y llegaron. Estaba transpirada de no haberme sacado la campera, pero soplaba viento y preferí quedarme así, ya tengo dolor de garganta, no lo empeoremos mas.

Nunca había hecho cuestas ahí, asi que esperé que diera las indicaciones asi nos acompañaba al otro nuevito en el lugar y a mi.

Teníamos que hacer un U, subir por Agüero esa cuadra, bajar y  seguir corriendo hasta República  del Líbanos, subir hasta al monumento y volver al punto de partida. La vuelta era poco mas de 1 km, tenía que hacerla 4 veces . Ahí recuperamos 2 minutos y comenzamos las cortas: subir por Agüero y bajar, repetir 5 veces. Recuperar y subir por Rca del Líbano y bajar, repetir 4 veces. Terminé con la lengua afuera, esta última entre subir y bajar son mas de 400 mts!


Por suerte ahí terminó y volvimos los 3 kms que nos separaban del lago  trotando para “volver a la calma”… calma era lo que sobraba ¡no había nadie en la calle! ¡creo que fuimos los únicos que no miramos el partido por entrenar! Estábamos intrigadísimos como había salido Argentina, en eso se sienten bocinazos ¡gol! Entramos al lago en medio de un desierto de nada, pero con la tranquilidad de haber cumplido y también, porque no, de que después de estar en la cuerda floja, entramos en el mundial…

Ahora que veo, si no conté mal, fueron casi 14 kms con cuestas incluídas. ¡Buen entreno!

Si, comenzó.

correr_noche_lluvia

Luego de mi esguince en Balcarce, de mi parate por el esguince, seguí entrenando muy esporádicamente. Pero, hace ya unos meses, hablé con mi entrenadora para comenzar mi entrenamiento para La Misión. Cuando finalmente pude arreglar  todas las cosas para ir (bueno, casi, siempre queda algún detalle) tenía que comenzar a mover el esqueleto para llegar medianamente bien a la carrera.

Lo primero que me dijo, era que tenía que recuperar el fondo aeróbico, que me había quedado perdido en la Sierra Volcán, bajando a las corridas para llegar a tiempo en el orientatón. Me esguincé y bueno, se complicó.

Costó bastante, es mas, ¡pensé que no lo iba a encontrar nunca! Pero todo llega, y ya la semana pasada empezamos con el plan FINAL para La Misión.

O sea, voy a empezar a morir gradualmente. Ayer, ya tuve un poco de mi medicina. Me tocaban 5 x 1500.

Ni bien salí de casa para encarar a Palermo, salía toda la orda del River-Independiente. Imposible agarrar para allá. Así que me tomé el subte hasta Palermo, y ahí empecé mis 20 minutos de entrada en calor. Terminé justo en el Ø. No me decidía a empezar ¿los podré hacer?

Cronómetro en cero, y arrancar. Controlaba cada 100 metros, y venía perfecta, según el tiempo estipulado. En el 1500 paré y fui recuperando en los 100 metros que tenía para llegar al 0. No me imaginaba haciendo otra, pero bueno, terminó el tiempo de recuperación activa, y empecé de nuevo. Se me iban filtrando algunos segundos cada 100 metros, hasta que a los 500 me estabilicé, y no se agregaron mas. Pero sentía el uff de lo que estaba haciendo… llego al mil y el tiempo es el correcto, y me alienta a seguir esos 500 metros que restan. Termino estos segundos 1500 sin visos de poder hacer los tres que me faltan.

Recupero. O lo intento. Y sin pensarlo demasiado, al llegar al Ø le doy iniciar, y comienzo. ¿Quién me mandó? —pensaba—. Lo bueno, era que al acercarme al 700 se sentían las damas de noche que perfumaban el aire, era un mini regalito que obtenía por el esfuerzo. Ya cercano a los 1000 era olor a porro lo que me “regalaban”, que se le va a hacer.

Terminé la tercera y pienso en hacer la cuarta y listo, la quinta quedaría para otra ocasión.

Sentía re cargada las piernas. Buscaba divertirme  con los ocasionales patinadores, la música de la escuelita de rollers, en fin, algo para disparar la mente de la corrida.

Terminé la cuarta y me tentaba colgar, pero antes de que termine el tiempo de recuperación, me largue en la quinta, para no pensar demasiado.

Belive or not, fue la más rápida de todas, iba restando segundos cada 100 mts. Igualmente, era como correr en cámara lenta, me costaba tanto que me daba la sensación que no avanzaba, que tenía las piernas de roca, pero el crono me decía que iba cada vez más rápido. Al final, faltando 100 metros, me suena el celu, era mi chico, ¡ ni loca atendía! Quedé cantando el contigoyoquieroestarcontigo como su ringtone y llegué al 1500 con la lengua afuera

¡Había terminado todo el trabajo!

Seguí corriendo despacito hasta el subte para volver a casa. Ya era de noche y el día casi terminaba. Justo antes de llegar a la boca, me ligué un piropo de un pendejo, de esos piropos que ya no se escuchan… “Adiós, flor de la primavera” … Me tomé el subte sonriendo.

Hoy toca descanso, mañana cuestas. Seguimos.

Coletazos

Esta imagen que se mandó Estebita, está buenísima! con el recorrido del Orientatlón sobre el Google Earth. Queda bien en claro, como dimos vueltas al cuete en muchos casos.

Pero lo mas importante… lo mas mas importante, es que esta semana, luego de mas de siete meses.. ¡corrí! (en la cumbrecita me pegué varias carreritas, pero no seguidas) Por 30 minutos, estuve corriendo, iba a seis por kilómetro, pero me sentía Paula Radcliffe! iban pasando los minutos y yo seguía. No lo podía creer… Hubiera seguido, de no ser porque tampoco hay que matarse el primer día (o segundo) Me sentía tan pero tan bien… la primavera llegó, y con todo! Siento que la sangre comenzó a circular de nuevo por mi cuerpo.

Videito de la cumbrecita hecho por Horacio, se ve nuestro momento triunfal cuando llegamos el primer día, y las acotaciones tontas que decíamos por la ansiedad…

agregado a último momento: esta foto que va a continuación, es de uno de los equipos padre/hijo, que es una de las categorías que hay en los orientatlones ¡me encantó! y a mi hijo Lucio tambien… ya me veo en próximas ediciones con “niño”

Recomenzando

¿Con miedo yo? ¿Pánico? Quién lo hubiera dicho… Así quedé después de MBA, tenía como “un vago temor a no se qué” cuando pensaba en salir a correr.
Eso fueron las dos primeras semanas, después fue solamente, que no lograba reunir mis ganas con algún hueco.

El vienes pasado, finalmente salí a entrenar, era solamente para ver como andaba. Hice 11.6 km en bastante tiempo. Y no puedo decir que la palabra “disfrutar” sea la descripción exacta para lo que sentí. Me dolió todo, y cuando digo todo, es todo. Y no solo ahí, después durante todo el día, siguieron diciéndome de todo mis pobres músculos, está bien que habían pasado 20 días sin hacer nada, apenas un par de veces al gym.

Pero ante esto, hoy salí de nuevo, con cierto temor a que todo mi estado se haya ido al cuerno. Pero desde el minutos “0” me sentí bien, y esto me hizo sentir aliviada. Que quedan tres meses para el Cruce de los Andes, y como que no puedo “ahora” quedarme “parada”. Asi que los 11 km los hice a buen ritmo (de fondo) pero con muchas esperanzas de recuperarme bien y poder empezar a entrenar a full para la próxima aventura.

Ya estamos ultimando detalles y sin que nos demos cuenta, vamos a estar camino a Bariloche… ¡pilas pilas pilas! (esto es para mi, que mi coequiper anda enchufadísimo)

y?

Mi gemelo derecho me volvió a dar guerra, el muy cretino el jueves pasado, dijo ¡epa anita ¿qué onda?! Había tenido una seguidilla de tres días; uno con 2×5.000 (casi 5.000), otro de 13 km a 5:45, otro de pasadas de 860mts (en cinta, si si, 10 pasadas en cinta, que fue un gran descubrimiento, porque uno marca el ritmo y es cuestión de aguantar apretando los dientes) y esa noche ya clamaba por mimos el muy desgraciado.

Descansé —a la fuerza— viernes y sábado y el domingo, día de fondo… fuí a la reserva toda preparada para hacer un “fondo” y primero que salí embalada, cuando terminé el primer circuito de 7.9km miro el crono: 41 min, demasiado rápido, y yo pensando que iba a seis, es que con el gentío que ya se había juntado siendo las 14:30 y que no tengo manera de saber los kilómetros, me fuí de mambo. Mis gemelos que me zumbaban los oidos y yo pensando lo hecha pelota que estaba que no me podía mantener a 6xkm!

Tomé con mas calma el segundo circuito, pero esta vez, hice uno de 4.6km, para poder escapar fácilmente si los chicos se ponían en pie de guerra (mis gemelos, no “los chicos” que rondan por ahi, que yo estoy salvada de toda “guerra” por ser mujer….) Al final, dejé ahí la cosa, tenía miedo de terminar mal y no poder contarla, o poder contarla pero no poder correrla… 56.5 km la semana.

El lunes intenté la cinta, pero 10 min después me bajé porque a pesar de las sesiones de calor y la elongación, estaban duritos.

Hoy, decidí salir por los bosques de palermo, en plan ablande, como los autos. Ni me fijaba cuanto iba. Imaginaba que venía a velocidades tortuguesas porque como si nada. Di dos idas y dos vueltas por detrás del club del golf y me volví. 1:23 para el recorrido, que acabo de ver que son 13.43 km. Bien, mis gemelos bien y yo mas tranquila.

Y por ahora, se terminó lo que se daba, que me voy a la cama, luego de haber hecho mi TPN2 de mi curselli y de haber puesto un poco de orden por acá.

Ah… la página de la MBA dice que faltan … 18dias 40 min 54 seg… ayyyyyy
Si alguien anda pensando correrla, y todavía no sabe bien los puestos de “vituallas”, acá tengo un cuadrito que me robé de por ahi…

éramos tan pocos…

Ya es sabido que ando con falta de tiempo, desde principio de septiembre, ya no salgo más a las 13:00 horas de trabajar, o si, pero de ahí me voy a otro laburo, que salgo tipo 5 de la tarde.

Mis rutinas se cambiaron completamente, y del trabajo de la tarde, salgo con la cabeza “en reparación”, por más que me gusta, ya que es bien de lo mío, necesito prestar mucha atención.

Mi jefe de la tarde, no tuvo mejor idea que mandarme a hacer un curso de capacitación…. “Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación”… (y-la-que-te-tiró-de-las-patas) como me sobra el tiempo a mi.

Es “a distancia”, ok, pero el único momento me queda para hacerlo es a la noche después que acuesto a los chicos. Podría hacerlo en horario laboral, pero me retraso con mi trabajo. Asi que ayer a la noche, cansada como estaba, hacía mi TPNº1, ¿el tema? “Los foros”, diosss.

Y para frutilla de la torta, desde le viernes pasado que estoy con un comienzo de “infección urinaria”, y hoy cuando salí a entrenar me molestó bastante. Hice el primer km, y me mandé en el local de un lavautos que está enfrente a river, con un tremendo cartel que decía “El baño es solo para clientes”, puse mi mejor sonrisa al muchacho que atendía y pasé.

Salí y hasta sentía mas liviana las piernas.

El mandato del día eran 30 min + 2×5.000 + 15min

Me había hecho un circuito de 1500 para repetir 3 veces y agregar 500 mas, precioso me había quedado. Lástima que como llovió toda la noche, Palermo estaba pasado por agua, y mi hermoso descubrimiento del domingo con pastito mullido para correr, no era la excepción. ¿Qué hago? La única que me quedaba era dar vueltas por el lago, pero por la calle.

Así que eso hice, la primera pasada fueron dos vueltas y media, viendo en el mapa me da 4.800 y la segunda fue de 4.700.

Volví a casa, pero tenía unas incontrolables ganas de caminar, seguí hasta Udaondo y ahí paré, faltando 600 mts para llegar.

Igual me siento satisfecha, cuando iba camino al cole de los chicos con Santu de la mano, pensaba que no tenía media gana de entrenar, había viento, tenía frío y en cualquier momento se largaba el chaparrón. Así que con el solo hecho de haber dicho, ¡ok! vaaaamonos y arrancar, estoy contenta.

Hice 17km y los considero de bastante calidad.

la inmensidad por delante

Y se hicieron las 10 y las 11, las 12 y … las 12:30… esa fue la hora que recién pude salir a hacer mi fondo del domingo. Me puse la mochi, porque la reserva estaba descartada ya como lugar (se llena de gente despues de las 11 y pico) asi que necesitaba llevarme hidratación encima.

Me había hecho un planito “haaarrrmooosssoo” de casi 27 km, que ví hecho cenizas, cuando salí y la zona estaba llena de hinchas de river, así que sin poder meterme por Udaondo, tuve que seguir por Libertador, esquivando hinchas a diestra y siniestras. Mi cabeza iba a mil ¿qué hago? ¿por donde entro a Palermo? Llego a Monroe, y lo descarto de un plumazo… ¡ahí estaban todos los de boca! Diosss Seguí esquivando, ahora hicnhas de Boca, me tenía que meter por la calle, menos mal que los autos venían de frente, por lo menos de esta manera, le veía la cara al que me estuviera por “llevar puesta”.

Cuando llegué a Juramento, pude doblar y me metí para el lado de Palermo. El problema que se me presentaba ahora, era que tenía que innovar recorrido, y no tenía idea de ritmos ni de nada.

Dí un par de vueltas por el lago, y calculé que andaría por 8 km. Pero era un bolonqui de gente, necesitaba huir de ahí en ese mismo instante. Agarré por la callecita que bordea el Lawn Tenis Club, pero por el pasto, cuando pisé esa “alfombrita” pense: ¡interesante! era super acolchonadita. Me propuse dar varias vueltas por ese “rombo” que se formaba, al final fueron varias las vueltas ahi, calculando que tendría masomenos 2 km, a la octava dije listo, ya me había tomado un gel a la hora y por ese momento ya iba para las dos horas. Mis rodillas en esa ultima vuelta clamaban paz. Tenía por delante 4 km mas, así que enfilé rumbo a River, deseando poder pasar sin problemas.

En total fueron 2hs 28 min, y después me enteré que fueron 24.1 km. Lo cual me iguala a Manuelita. Si lo que buscaba era seguridad con este fondo, no lo logré. Estuve todo el resto del día pensando que hacer, si jugarme a salir bastante rápido y tratar de pasar la media en 1.40 y monedas y después “ver” a donde me lleven mis piernas, pero de este modo no joderme tanto las articulaciones; o salir conservadoramente para llegar sin problemas ( bueh, casi nungún problema).

Me miré todas las tablitas de paso de maratón.. si salgo a tanto, llego en tanto… ¡me estoy volviendo loca!

Se que este último mes va a ser dificil, voy a tener mil dudas, mil escollos. Me preguntaré y repreguntaré mil cosas. Pero soy así, medio obse, que se le va hacer.

Ya por lo menos me voy haciendo amiga del recorrido, me lo sé casi de memoria, los primero 12 km no los cononozco en realidad, son por la autopista y es como terreno desconocido para mi, pero ni bien entra en la 9 de julio, ya se lo que me espera.

O no… soy una baby ante esta “señora carrera”.

aüita

Las mil caras de la Maratón de Buenos Aires, o mejor dicho, los mil cambios. Ahora no llegamos mas fuera de la cancha de river, ahora la llegada (y esto es por ahora) va a ser en el Parque de los Niños. No se bien si es bueno o malo, como leí por ahí, mientras lleguemos a algún lado… y encima sigue siendo cerca de mi casa, todo bien.

Es el perfil de MBA

Vengo hace un rato de hacer los deberes, no me salieron guauuuu que bien. Pero, por lo menos, entrené que es lo importante. Pude lagarme a la calle recién después de las siete de la tarde, enfilé para el lago grande, e hice 5.1 km a 5:33, ahí llegué a un bebedero que lo podía usar para comienzo/fin de mis series de 2.000. Tenía por delante 5 de éstas guachas, así que tomé aire, puse el crono en 0 y largué.

La idea era hacerlas entre 8:50 y 9:15, niet niet niet, cuando estaba por llegar a destino, pienso en mirar el reloj, pero, ¿que iba a cambiar? era la primera pasada, venía con el bofe salieno, si iba mal con el tiempo, ya no podía hacer nada, y si iba bien… bien.

Llegué al bebedero, pliiin (es el ruido de que paré el crono) miro, 9:18’. Fuck! no me acordaba bien la recuperación que tenía que hacer, y como el día anterior me habían recomendado 3 min, hice casi 3 y me fuí por la segunda.

Cuando estaba llegando al arquito, miro el crono (la vuelta anterior estaba ahí en el min 4:17), 3:58, ¡ni en pedo llegaba! venía un 130 amenazadoramente en mi dirección y estaba leeejos, pasé el arquito con el crono marcándome 4:25, mal Anita, mal. Llegué al bebedero: 9:25’

Acá ya estaba empezando a morir de sed, y el desgraciado bebedero que no largaba agua ni que te pongas de rodillas. Decidí hacer 2 min de recuperación, me dió la sensación de que me había enfriado mucho en la anterior.

Pongo el crono, y oootra vez a por los 9:15. Estaba fatal, un calorón, sed, y estaba cansada. En eso me vuelve a pasar un hombre de shorcitos rojos que iba a toda velocidad, corría casi dándose los talones contra el glúteo, pero era una ráfaga el guacho! Poco a poco, se me va quedando al lado, primero no entiendo que pasa, y al rato me doy cuenta. Evidentemente venía haciendo cambios de ritmos, y el muy… (¿como decirle sin que quede demasiado mal?) estaba “recuperando” a 4:40, corrimos a la par unos 300 metros y de repente mira el reloj, y sale disparado al hiperespacio! naaa —pensaba yo— no existe! Pero por lo menos, llegué al arquito y el reloj decía 4:15 (jeje). Al final, la tercera la hice en 9:20.

Estaba molida, me quedaban dos mas por delante. Me venía engañando de la siguiente manera: para hacer la tercera, pensé que después de esa mi iban a quedar menos de la mitad, y ahora, pensaba que después de terminar esa, me faltaba la última. Como una especie de autoengaño ¿no?

EN fin, termino la recuperación y largué de nuevo. ¿iba a terminar viva? me dolía todo, en un momento me puse a hacer cálculos mentales y me agobiaba más, vaderetrosatanas!! trataba de cambiar el pensamiento pero los desgraciados número se me venían encima… el “arquito” lo pasé en 4:35=la decadencia. Cuando llegue al final, 9:44!!!

Y no podía mas! empezé a plantearme seriamente sumergirme en el lago putrefacto, o sorber la sabia de algún árbol, y ahí se creó la duda… ¡¿una mas?! ¿¿como??

cuando largué para la última, ya lo sabía, en vez de irme para la izquierda y hacer la pasada, ¡me fuí derecho para Figueroa Alcorta! Si me quedaba dando una vuelta mas, fijo tenía 10 min más en la vuelta a casa y tomar AGUA. Asi que “sin repetir y sin soplar” me fuí para casa, los primeros 3.2 km me los mandé a 5:22, ahi me frenó el semáforo y los restantes 700 metros trote un poco más.

Llegó el calor y el agua no puede faltar en el entrenamiento! Cuando iba corriendo, veía botellitas de agua por todos lados….


Plano del recorrido de la Maratón de Buenos Aires

AH! el martes hice 11.9 km a 5:27, mas los 17 de hoy, suman casi 29 km, si puedo meter dos dias mas, casi casi que cierro otra buena semana (escalofrios)

Actualización unos minutos después: JAAAAAAAAAA, la recuperación era de 1 min!!!!!!!!!!!!! shhhh, que no se entere…

53.5

La primavera inundó cada rincón estes fin de semana, el sol y el calorcito nos acompañó como un tónico fortalecedor. Por donde uno mire, el verde y todas sus gamas, comienzan a imponer su tiranía cromática.

Cerré la semana con 53.5 km, siii… increible, ni yo me lo creo, por fin logré redondear un número aceptable. Digo “aceptable”, que no “óptimo”, pero me sirvió para ganar confianza.
El domingo, al final, fueron 21 km de fondo, no de carrera. Mi ritmo osciló entre 6 y 5:08, pero fueron sobre tierra (mis articulaciones agradecidas) Pero la ventaja de esto, es que no tengo días perdidos de recuperación. Y cómo el sábado sumé 10.5 km también, cerré un buen número.

Este domingo que viene, intentaré hacer mi primer fondo laaargo. Espero poder meter otro, por esto digo “primero”, si todo sale bien, el 21 de octubre podría hacer el segundo fondo laaargo, y ya ahí, me quedarían dos semanas para el día D. Asi que en teoría ya no tendría que hacer locuras.

Hoy, me siento un poco optimista, a pesar de los rayos y centellas que nos caen del cielo desde la madrugada. Aunque esta semana, voy a tener que jugar al ajedrez con el tiempo para poder cerrar una semana de ¿60?….