A poco menos de dos semanas

No se que pasa, pero estoy entrenando casi religiosamente como dice mi plan de entrenamiento, casi porque es ilógico que pueda hacer todo con lo complejo que es mi schedule, pero vengo bien, y lo positivo de esto es que es un “circulo vicioso incresendo“.  La semana pasada hice los tres estímulos de runing y los tres de spining (fue semana de descarga) y esta ya estamos subiendo nuevamente para lograr éstas últimas semanas previas a la carrera el volumen y la calidad adecuados (ésto último es lo mas difícil).

Este fin de semana entrené como hace muuuucho que no lo hacía, claro… ahora tengo las piernas que lo notan, pero parece que está haciendo efecto el recuperador muscular que comencé a tomar. También incorporé un complejo vitamínico desde hace un par de meses, esta última semana lo cambié por otro, por nada en particular, como para variar.

Salimos con mi compañero de equipo, e hicimos una hora y media de cuestas, lo terrible del caso es que a mitad de camino yo ya no podía mas de sed. Evidentemente no tengo dotes de camello y casi no podía tragar de lo seca que tenía la garganta, cada vez que llegaba arriba me fijaba si había una canilla en alguna casa (de las que usan para limpiar la vereda) pero no tenía suerte…. En un momento estaba tan deseperada que ví unos tipos que vendían lombrices que a mi pregunta de si conocían una canilla me ofrecieron un trago de agua de una botella que tenían ahí.. lo pensé un poco y me mandé un trago porque ya no podía ni salivar. Ahí Very me dice ” ahora vamos hasta el auto antes de seguir a la próxima cuesta”, ya que el trabajo que estábamos haciendo había sido entrar en calor para alejarnos y empezar en la última calle y hacer series de entre 6/4/5/8/6/6. Las cuadras van variando en distancia y grados de pendiente, pero la peor fue —por suerte— la que vino después de tener agua.

El día estuvo espléndido y después de la corrida salimos a remar, Very tiene que entrenar remo en Kayak sit on top porque en febrero hace Tierra Viva y los 130 km de kayak son en estas palanganas. Fue como hacer kayak en una cinta, no lográbamos avanzar nada entre el viento que teníamos de frente y que la embarcación tiene muy poca aerodinamia, no logro imaginarme hacer esa cantidad de distancia arriba de esa cosa!

Hoy supuestamente mandan el mapa de la zona de la carrera, ya estamos casi en la fecha.

Ya está la lista de inscriptos, somos el equipo MARMOT ——> http://www.conquistatucumbre.com.ar/inscriptos.htm

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Se viene…

LA MISION

Llegó nuevamente La Mision, y ando con tan poco tiempo que ni siquiera pude contar algo de CTC los gigantes…

Ayer llegué a Bariloche temprano y me esperaba Gus, teníamos pensado hacer nuestro último entrenamiento haciendo un trekking, asi que luego de almorzar algo livianito (unas truchas petagónicas que nos decían “Pedime… pedime”) partimos hacia la base del Cerro Lopez. La idea era subir hasta el refugio Lopez (hay uno intermedio, el Roca Negra), él ya lo había hecho en Mayo cuando estuvo por laburo y me había dicho que era bien escarpada la subida… Pero una cosa es decirlo y otra vivirla.

Llevamos un par de agüitas y largamos. Hasta mas de la mitad de la subida, era practicamente en ángulo de 45 grados… y mi co equiper me llevaba flameando! No nos dio tiempo ni de entrar en calor que ya estábamos parriba parriba

Subiendo, en un leve descanso de la pendiente (sino ni loca sacaba la foto)

La subida tuvo de todo, sendas cerradas entre los arbustos, nieve, y pequeños arroyitos de deshielo… Y llegamos al Refugio en una hora! La vista desde ahí es increíble… Nos sacamos una fotos y comenzamos la bajada… que Very me dice “trotamos hasta el camino” … “si, dale” -le digo, ilusa- Al final bajamos en una maraton continua donde solo paramos cuando a mi, en un acarreo se me llenó la zapa de tierra!

tramitos de nieve

tramitos de nieve

Esto era lo ibamos viendo!

Very en la nieve

Llegamos al Refugio Lopez, en el fondo se ve el lago Nahuel Huapi

Final feliz para el entrenamiento… A la noche lo festejamos con unas pastas en un lugarcete italiano, yo me castigué con unos sorrentinos de masa de sepia rellenos de salmon ahumado y camarones de muerte… y me desmayé en la cama!

 

Hoy ya amaneció ventoso y bajó la térmica, está pronosticado muchas lluvias e inclusive nevadas los días de carrera, asi que habrá que apechugar. En un rato ya salimos a la Villa, yo intenté laburar pero no me reconoce el pendrive la maquina de Gus, me quiero matar… ! O mejor dicho, me van a matar.. en fin, por suerte tengo una vista insuperable del nahuel Huapi mientras hago que laburo que me consuela un poco…

 

Intentando laburar mirando el Nahuel Huapi picadisimo por el viento que hay

Como todos los años en la web oficial hacen un vivo de la carrera… así que por ahi algo se sabrá del Equipo Deporcamping Fundasol

Tengo muchas expectativas de la carrera, es la segunda carrera con Gus pero la primera Mision…

 

obviedades

Que hace frío en invierno creo que no es novedad para nadie, y que está haciendo mas frío de lo habitual…  tampoco.  En realidad no es que “haga mas frío” sino que tuvimos un continuado de temperaturas super bajas todas juntitas que no nos dieron respiración. Y ahí estamos todos, quejándonos a quien quiera escucharnos —y con los que no quieren también— que nos estamos cagando de frío mal.  Sí, así de fino.

Y hoy no fue la excepción,  obvio. Pero para darle mas condimento al tema, también llovió. Y esto no sería la gran cosa si uno se pudiera quedar en la casa haciendo… nada, panza arriba. Pero (si, siempre hay un pero, malditasea) estando a dos semanas de una carrera de 80 km que se me ocurrió ponerme de objetivo en algún momento de ocio neuronal, tengo que seguir entrenando y haciendo buena letra. Asi que con todo el dolor del mundo me preparé para salir.

La chica que trabaja en casa, dominicana ella,  me mira con cara de incomprensión… miraba a travez de la ventana y me volvía a mirar “ahiiifuera cain unahs gotiiicah Ana”, ¡como si yo no las hubiera visto!

Y me fuí, cuando llegué a la puerta, miré afuera por el cristal, y veía las “goticas” (garúa molesta que le decimos por acá) y no quise salir, me negaba rotundamente… Pero salí. Fue como un acto de reveldía-contra-mi-misma. Comencé a trotar al toque, nada de llegar a la vía como hago siempre. Recién a los cinco minutos comencé a entrar en calor, y claro, ya a los 18 minutos me estaba cagando de calor, y eso que no estaba abrigada, apenas tenía una remera técnica (no térmica) y una camperita de correr impermeable. Eso si, el cuellito abrigado y las calzas mas abrigadas que tengo, con guantes para no mojarme. En realidad, la única piel expuesta al clima era mi cabeza.

Y así seguí, hice mi trabajo y volví. Las orejas y la nariz congeladas, contenta por haber podido sabotear ese yo interno —muy razonable— que quería hacerme quedar en casa.

Go for it

Luego de haber encontrado el “fondo aeróbico” que tanto rastreaba durante todo enero, este lunes comencé con el trabajo mas específico. Que después de tanto tiempo, comenzar con velocidades se siente bien. Cuando pienso en hacer las pasadas me da mucha fiaca, pero al comenzar ahacerlas siento que voy volviendo en si, ese algo que me estaba faltando y no me daba cuenta que. Igualmente fue una semana “tranqui”, de adaptación. Ayer hice unas cuestas, pero fueron pocas en comparación a cuando andaba en las etapas finales de la misión.

El tema es ¿y para qué el entrenamiento?  Tengo varias cosas en mente, pero la que mas está cerrando es CTC, ir a la Payunia a conquistar algunas cumbres volcánicas.  Son 100 km planimétricos  y todo orientación, como me gusta a mi. Está bien que en esta carrera en particular se puede llevar gps, pero como yo no tengo la haré a pulmón o a la forma antigua con brújula y mapa topográfico. Es un poco mas liviana la mochila ya que no es obligatorio llevar calentador o ollitas como en La Misión, y comida creo que se va a poder comprar en algunos de los Pc Camp.

Lo único en contra es que  no hay agua. Aunque la busqués no encontrás salvo en algún canal que hay por ahí pero que parecería que no va a quedar en el radio de la carrera. Así que la News salió diciendo que habrá “Islas de hidratación” donde se podrá cargar agua. La logística de la carrera es medio complicada, creo que habrá dos largadas, desde dentro del cráter del volcán, o algo asi. Un alucine.

Veremos, hay varias cosas que todavía tengo que ver de arreglar pero justo toca mi cumple, y yo que le escapo a los festejo va a ser una forma increíble de festejarlo. Si, estoy entusiasmada. Sobre todo porque pinta que la voya hacer solita con mi alma.

Acá hay algunas palabritas supermotivantes de la página de la carrera:


Conquista Tu Cumbre es una carrera de expedición y autosuficiencia que combina de manera muy particular la adrenalina de la competencia, con la inigualable sensación de llegar hasta la cima de una montaña. En esta travesía, las distancias rondan los 100km de trekking y si bien es necesario utilizar técnicas de orientación, es una carrera apta para todos los competidores de aventura, trekkers y montañistas que se animen al desafío.

¿Por qué La Payunia?:
Porque consideramos que es una de las geografías más importantes de nuestro país y del mundo. Claro está que la logística para organizar una carrera aquí es compleja, pero gracias al apoyo de Malargüe y gobierno de Mendoza decidimos enfrentar el desafío y por primera vez en Argentina, llevar a cabo una carrera de aventura de esta envergadura y en esta zona.
La Payunia se caracteriza por ser una región de grandísima densidad de conos volcánicos de entre 2000 y 3800 metros sobre el nivel del mar. Muchos de ellos tienen grandes cráteres en sus cumbres y otros tantos resultan ser “conos perfectos”. También encontramos las coladas volcánicas más largas del mundo.
El paisaje de La Payunia es realmente distinto a todo lo conocido. En él predominan los colores rojos y negros, es por eso que se encuentra similitud con la superficie del planeta Marte y que por su alta densidad de cráteres también toma un aspecto lunar.
Entre sus cumbres más importantes se encuentra el volcán Payún Liso, un cono perfecto que con algo más de 3800 metros sobre el nivel del mar, es la cumbre más alta de la zona y permite una vista completa de 360º. La vegetación es escasa y entre la fauna podemos encontrar guanacos, choiques (avestruces), mulitas y cóndores entre otros.
Enmarcada por La Cordillera de Los Andes, El Volcán Domuyo, la laguna de Llancanelo y el cerro Nevado, LA PAYUNIA es una geografía sencillamente PERFECTA para una carrera de expedición distinta, mágica e inolvidable.

Próxima: 20 a 24 de marzo 2010 – La Payunia, Malargüe, Mendoza.

Sobreviviendo al calor

La idea era levantarse temprano, siendo verano y con unos calores sin tregua posible, era lo mejor. Pero no puse el despertador y me encontré desayunando a las 10:30 de la mañana. En realidad estuve creída que eran como las 9, me dio la sensación por la luz, pero cuando me puse el reloj, ¡ja! me había ganado morfeo.

Tipo once de la mañana finalmente salimos con mi compañero de etnrenamiento, la idea era ir juntos hasta la Autopista, y ahí cada cual a lo suyo. Así que después de un kiss de despedida seguimos corriendo pero la distancia cada vez era un poquito mas. La realidad que con el calor que hacía era imposible entrenar mirando las pulsaciones, espiaba de vez en cuando pero solo para confirmar que estaban por las nubes. Pegué la vuelta por uno de los cruces peatonales y ahí me daba cada tanto un poquitín de sombra. Venía con la boca seca, creo que lo único que motivaba era llegar a la estación de servicio que  veía al hacer el último cruce y volver al lado desde donde había comenzado.  Pero cuando fui bajando luego de la tremenda que acaba de hacer (¿exagerada yo?) mis peores temores comenzaron a hacerse realidad, veía que la estación de servicio estaba en obra, y comencé a temer porque no hubiera un mísero baño…. cada vez me acercaba más y veía con mas detalle esos dos verdes, chiquitos y espantosos ¡baños químicos!

Me acerco al playero y con mi mejor sonrisa —la mejor sonrisa que posible en esa situación— y le pregunto por una canilla, él estaba con una cola impresionante de coches y medio con cara de culpa me dijo “acá no, hay al lado” o sea detrás del muro de tapia de lo que estaban construyendo. Como suelo tener fe en la gente, y estaba también bastante desesperada porque era eso o nada, me fui hasta unos escaloncitos en al esquina y me puse a esperar a mi compañero ahí con la esperanza que el playero se apiade de mi. Al rato se vació de autos, y de lejos me hace con mímica si lo que quería era agua para tomar… ¡siiiiiii! me fui volando para allá y él sacó de la heladerita de hielo “Rolito” una botella de agua a medio llenar congelada a la que agregó agua de otra botella, y el divino, se escusaba que no me había ofrecido porque pensó que era agua para refrescarme lo que quería yo.

El placer que fue tomar eso… inexplicable, y cuando fue mezclándose con el hielo y me empezó a llegar agua helada.. uf, impagable. Le super agradecí y ahí me fui para enfrente, para ver si el desaparecido hacía su aparición. Finalmente como 20 minutos después, lo veo que bajaba con por el puente. Un rato antes,  un chico que había pasado en bici, me había dicho que “me andaba buscando”… habíamos entendido mal y él pensó que me había perdido o desmayado por ahí, así que anduvo corriendo yendo y viniendo hasta que finalmente me vio.  Je, me quería matar.

Por suerte esta semana seguí con mis corridas, el martes salí casi al mediodia y a pesar de que sigue el calorón, me sentí muy bien, ¿me estaré aclimatando?

Otro día

By: Harold Burchards

Me dejé llevar por los cantos de sirenas, evadiendo tendencia de quedarme en casa. Entre VS y yo no juntábamos demasiadas ganas, pero me cambié sin pensarlo demasiado y salimos.

La tormenta del día anterior todavía dejaba sentir un leve fresco, asi que parecían prometedores los +/- 50 minutos que teníamos por delante. Caminamos hasta que no dio para mas…

Cronómetro en marcha y a correr. A los 15 minutos iba controlando mi ritmo cardíaco y para mi sorpresa, venía mucho mejor que los días previos. Seguimos hasta Dorrego y ahí pegamos la vuelta. Lo mejor era que charlábamos y aún así me podía mantener masomenos bien con mis pulsaciones.

Finalmente fueron casi 57 minutos (56:52 … ¡epa!) y volví con la hermosa sensación que dejan las endorfinas, que cual embrujo cambiaron mi humor en 100%.

Un día mas, un día menos

Pampa Negra, Payunia, Mendoza.

Pampa Negra, Payunia, Mendoza.

Ayer corría por Palermo, la cuarta vez desde que terminé la Misión,  la tercera de este año y la primera de esta semana. Pareciera esas adivinanzas tramposas de los juegos de mente, pero no. Es que el año pasado salí una vez, a la semana de haber llegado de Villa La Angostura y como ví que todo estaba en su lugar, lo dejé ahí. Y me propuse empezar la primera semana de enero, y eso hice. El lunes pasado corrí unos 45 minutos, estrenando el flamante regalo de navidad que me decía que mis pulsaciones se me iban a las nubes, así que cada 15 minutos caminaba durante un par de minutos como para que bajen un poco y ahí recién el crono en marcha de nuevo. Igualmente, en seguida volvían a estar en 160. Para colmo de males, se me ocurrió salir pleno mediodía con un calorón épico.

La segunda vez me fue mejor, me sentí menos hipopótamo en estampida, aunque mis pulsaciones también rodaban los 160 y por momentos mas. La idea era esa, ir ganando fondo y que mi cuerpo se acostumbre nuevamente a correr. Pero por ser la primera semana, quedó en esas dos veces.

Ayer lunes, volví a la carga. Fui dejando pasar el día nosebienporqué y 18:30 “rumbié” a Palermo. Andaba ofuscada y meditabunda, y fue un placer salir hacia allá. Aunque comenzé el trote recién por Monroe y Alcorta, cuando se me pasó la mufa que llevaba. Apreté el botoncito y puse play.

Y así como salí mi mente se disparó hacia posibles objetivos de este año. Todavía no defino nada, e imagino que será un año de tranquilidad. Anduve viendo la otra vez una media maratón que se hace el 7 de marzo, tendría dos meses para prepararla y culminando con una maratón que hay el 11 de abril. Sería mi plan base. Si fuera por mi, me iría a Conquistar una Cumbre la semana del feriado del 24 de marzo, ideal para festejar mi cumple en medio de los volcanes de la Payunia. Pero marzo es un mes complicado, comienzan las clases y no creo poder ir.

Asi que intentaré prepararme y ver de hacer mi plan base.

Las pulsaciones venían bien, apenas por debajo de 160 pero me sentía mejor que las otras veces, una brisa me refrescaba cada tanto y como no me acerqué a los lagos, no hubo nubes de mosquitos que me atacaran. Pero mi cabeza se disparaba hacia el obejtivo que me encantaría tener este año, me imaginaba corriendo rodeando el Mont Blanc ¡mis pulsaciones se disparaban! porque de pensar en eso, comenzaba sin querer a correr cada vez mas rápido.

Habiendo finalizado La Mision, tengo los cuatro puntos necesarios para anotarme. Pero va a ser un año dificil, y para nuestro cambio, llegar hasta el lugar de la largada es demasiado complicado. Pero es una carrera que le tengo unas ganas terribles…

Mejor me voy a dormir, que es la una de la mañana, con suerte mis sueños nocturnos sean benignos.

Una menos

La semana pasó, y yo casi la puede terminar compelta. Digo casi, porque ayer domingo no hubo forma de hacer los 10km a FRc: 119. Llegué pasadas las 20:30 e intenté imaginarme saliendo a las nueve de la noche por palermo… mmmm

Pero si se puede decir que entrené contra viento y marea. El lunes entrené bajo el acoso de nubes de mosquitos, llegué al lago grande donde nos encontrábamos con una amiga después de casi cuatro kilómetros de trotecito, e hice los 12 x 800 sin chistar, con alguna diferencia de tiempo, y millones de ronchas de picaduras. Fue medio terrible, porque aún corriendo, sentía los pinchazos de los mosquitos. La primera mitad la hice con mi amiga, la segunda la hice sola, y cuando terminé la anteúltima, miro al cielo mientras recuperaba, y una luna gigante me sonreía. Me quedé como tonta mirándola, hasta que reaccioné y seguí con mi rutina.

La luna es mi cómplice, me guiña un ojo y me sonrie

El miércoles, con la profe hicimos “Circuito oregon”. Increíble como algo tan cortito, te puede hacer tan pelota…

Jueves descansamos (mis patitas y yo) y el viernes salí con un calor aplastante hacia el Lago Regatas, ya cuando iba pasando por la estación de servicio de Echevarría, empezaron unos truenos y rejucilos terribles, 500 metros adelante, entré a la zona del lago con un remolino de viento huracanado que casi me pego la vuelta.

Empecé la primer pasada, pero hice unos cambios sobre la marcha, de los 6 x 1500 que tenía que hacer, negocié en hacer de 1400, porque las marcas en ese lago van cada 200 metros, y no quería estar viendo donde corno tenía que terminar.

Ya caían algunas gotas. Seguí, terminé la primera. Recupero. Cada vez mas lluvia. Termino la segunda y fue como si se abriera el cielo en dos y dejara caer toda el agua acumulada de todo el mes. Cada vez mas y mas fuerte. Los pocos que estaban dando vuelta, escaparon bajo el grito de “¡corredor salvado sirve para otra vez! Y a mi me dio cosita irme sin terminar, pero recordé que últimamente cada vez que llueve, graniza. Y me quedé atenta, miré donde resguardarme si sucedía esto, pero no había demasido.

Seguí haciendo la 4ta, y ahí me dije, mejor las sigo haciendo por tiempo camino a casa. Ya era noche cerrada, y encima noche mojada.

Terminé la 5ta llegando a Monroe y ahí ya casi las tenía adentro, la sexta la terminé llegando a la vía. Uff.

Pero estaba contenta, después de todo, durante la carrera puede pasar cualquier cosa, ¡hasta nevar! Este finde en Villa la Angostura estuvo nevando, y estamos a un mes de la carrera. Asi que entrené hasta la parte climática.

El sábado tenía que hacer un fondo con cuestas. La profe me mandó a hacerlas a San Isidro, asi que me fui para allá. Tenía que hacerlas a ritmo tranqui “como si estuvieras en la misión” me dijo. Asi que troté tranquila. Es un circuito costero, que están todas las barrancas que en su momento daban al río. Y tuve que ir trotando por la Avenida y en cada cuadra doblar hacia la iquierda y subirla trotando para luego bajarla y seguir. Así fueron poco mas de 16 kilómetros, que mis piernas a lo último los notaban ¡y mucho!

curva de la corridita del sabadoLa curvita de las cuestas.

Hay un refrán…

Cuando uno tiene tantas cosas por hacer, siempre van quedando en el camino varias, y el viernes, que tenía que hacer un 10×800 me quedé vestidita y con las ganas. Se me fue complicando la tarde y se hizo la hora de que las seudocorredoras se convierten en mamás, y no pude salir.
Puse el despertador a las siete, y aún sin apoyo del público presente, o mejor dicho, sin fe en que me despertaría para salir a entrenar, me fui a dormir.
Sonó el malnacido, y yo sin entender nada, pensé que tenía que empezar a levantar a mis hijos para el cole. Acomodo un poco las ideas, y antes de arrepentirme, me vestí rápido y salí.

¡Que lindo que es correr temprano! ¡Cómo lo extrañaba! y eso que eran 7:30, pero es muy singular la sensación de salir con los ojitos apenas abiertos, el sol de la mañana, y la brisita primaveral que se dejaba caer.

Me fui al lago grande, “lago regatas” como dice el mapa. Y después de 22 minutos de entrada calor, salieron perfectas las 10 pasadas de 800, en el tiempo estipulado. Y como las hacía de ida y vuelta, no me hice lio para contarlas. Volví contenta, y con pilas para comenzar el día.

El domingo tenía que hacer el trabajo del sábado, y era el día de la madre. Tenía que de nuevo madrugar para poder entrenar, porque no iba a tener demasiadas chances de hacerlo, si lo dejaba para después de la idalclubporelfestejo.

Sonó demasiado temprano el despertador. Mi hija, a mi lado, roncaba en su desfachatez infantil de haberse escabullido durante la madrugada a robar un pedazo de cama materna. Como la amo. Pero sigo durmiendo, no puedo despegarme de las sábanas. A las ocho decido que ya es hora, si no los tiempos no dan.
Con mas sigilo que mi Paula, comienzo a vestirme, pero en cuanto me descuido, escucho un “HOLA MAMI” con sonrisa-en-boca. Y tras mi ataque de amor maternal, decido que primero levanto la prole, les dejo el desayuno y ahí si, enfilo para las cuestas que me tocaban.

La entrada en calor resultaron casi 2.5 km. Y cuando veo la cuadra donde tenía que hacer el trabajo, casi me infarto, tenia casi 45º. La puerta de una casa, quedaba a la altura del final de la casa de al lado.

cuadra
Pero no quedaba otra, al grito de “coraje y valor” comencé. Tenía que subir y bajar en continuado 5 veces, tampoco era tanto —pensé, muy equivocadamente— a la segunda ya maldecía a mi profe, ¿a quién se le ocurre? o mejor dicho, ¡¿cómo corno la encontró a esa cuadra?!
Hice las cinco, y seguí una cuadra mas en plano para volver y comenzar de nuevo, cinco veces la subida pero con trote de una cuadra en plano. Repetir todo.

Al final, fueron 7 km en plano, 2 km en subida y 2 km en bajada. Mortal.

Podría decir como reflexión: “tarde pero seguro” (ésta es la parte del refrán…).

Hoy empiezo una semana heavy de entrenamiento, por suerte la próxima baja un poco (para después volver a subir, obvio).

Cuestan

Entre el subte que no andaba (cosa nada rara en la línea D) y que hacía frío, y había posibilidad que siguiera lloviendo, había poca gana de entrenar en este ser humano. Menos mal, que a pesar de Argentina-Uruguay igual nos juntábamos, porque de no ser así, me hubiera encontrado la noche en mi casa calentita.

Eran las siete y veinte, y yo estaba atrapada en el subte en alguna estación camino a Palermo, sin visos que el tren se moviera. Pero como no llevaba mochila, se me ocurrió de irme corriendo apenas saliera del subte rumbo a plaza Francia, asi no me tenían que esperar los chicos del grupo. Y menos mal, porque recién 7:30 pude llegar a destino.

Comencé a trotar haciendo mi entrada en calor en soledad, tenía por delante casi cuatro kilómetros. Llegué a Agüero y Libertador, y la profe con los chicos no había llegado, pero esperé unos minutos y llegaron. Estaba transpirada de no haberme sacado la campera, pero soplaba viento y preferí quedarme así, ya tengo dolor de garganta, no lo empeoremos mas.

Nunca había hecho cuestas ahí, asi que esperé que diera las indicaciones asi nos acompañaba al otro nuevito en el lugar y a mi.

Teníamos que hacer un U, subir por Agüero esa cuadra, bajar y  seguir corriendo hasta República  del Líbanos, subir hasta al monumento y volver al punto de partida. La vuelta era poco mas de 1 km, tenía que hacerla 4 veces . Ahí recuperamos 2 minutos y comenzamos las cortas: subir por Agüero y bajar, repetir 5 veces. Recuperar y subir por Rca del Líbano y bajar, repetir 4 veces. Terminé con la lengua afuera, esta última entre subir y bajar son mas de 400 mts!


Por suerte ahí terminó y volvimos los 3 kms que nos separaban del lago  trotando para “volver a la calma”… calma era lo que sobraba ¡no había nadie en la calle! ¡creo que fuimos los únicos que no miramos el partido por entrenar! Estábamos intrigadísimos como había salido Argentina, en eso se sienten bocinazos ¡gol! Entramos al lago en medio de un desierto de nada, pero con la tranquilidad de haber cumplido y también, porque no, de que después de estar en la cuerda floja, entramos en el mundial…

Ahora que veo, si no conté mal, fueron casi 14 kms con cuestas incluídas. ¡Buen entreno!