MARATONISTA

Crónica de “mi”
Maratón de Buenos Aires.

Viernes a la noche… vuelvo de la Expo BA, con mi chip sin saber si la corro o no, y Paula tiene el alta médica… ¡nos vamos a casa!

Venía de 15 días de casi no dormir y esa noche logré dormir casi seis horas seguidas, y después 3 más, medio entrecortadas, mas la siesta… no me alcanzó el día para dormir!

El día amaneció inusalmente frío para un noviembre bonaerense, es evidente que el “de arriba” estaba con nosotros… Cuando fuí en busca del micro que me llevaría a la largada, todavía no amanecía. Y en la oscuridad, vi en uno a Zanetti y a Fertz, emponchados y listos para comerse los 42km…
Me había llevado un buzo “descartable” para ponerme hasta la salida, pero el sol, ya cerca de la hora “D” había calentado el ambiente y dejé todo en el guardarropas.
El clima de la gente era alucinante, los olores a las diferentes cremas deportivas, la excitación de todos, la variedad de idiomas que se escuchaban…
Saludé a muchísimos conocidos de las carreras, del foro; conocí a otro tanto y no se como pero se hicieron casi las 7:30 asi que nos separamos con Fransisco José, yo para el “corral” de las cuatro horas y el para “seguir charlando con la gente al fondo”.

¿Estaba nerviosa? si, un poco, pero me sentía agradecida de poder estar ahí. Es como que no me lo creía todavía y sin darme cuenta, escucho el countdown y ¡largamos! De apoco me fui acomodando, me sentía rara saliendo así… despacito… Pero estaba feliz.
Al poco tiempo, se cruza Chuzito, nos saludamos y al ir charlando nos fuimos acomodando, y sin darnos cuenta, seguimos tirando juntos. El famoso tramo de la autopista, tan temido por todos, resultó de lo mas normal, está bien que íbamos a 5:40 promedio, pero lo disfruté un montón. Tomé agua en cada puesto y paré en cada puesto de gatorade a tomar del vasito. O sea, cada 2.5km me hidraté a conciencia.

Me asombró ver gente que antes del km 5 ya tenía que hacer paradas técnicas, es mas, hubo algunos que antes del 2!
El día se había convertido en un culto al maratonista, un sol radiante para que no haga frío, pero un leve “fescor” para que no pedeciéramos el clima común de cualquier 4 de noviembre acá. ¡Cuánta gente! ¡Cuantas historias! Ahi en la 25 de mayo, se iba mas en patota… Se escuchaban las conversaciones de los otros, como lo estaban viviendo, era re lindo…
Me sentía tan bien… Un par de veces hablamos con Chuzito de la tentación de meterle pata, pero el cagazo fue más fuerte y nos mantuvimos ahi. Al bajar para “la” 9 de julio, el empujón y el vientito, hizo que marcáramos un 5:33 si no recuerdo mal. Había una comparsa animando a los corredores. Mas adelante un bombero mojaba a los que quería, yo me dije gracias escapando para un costado (que tanto calor no tenía). Había grupos de familiares y amigos de corredores dando a su apoyo a todo el que pasaba.

Chuzito, yo y Miguel

Seguimos hasta Diagonal Norte (o era la SUR?) para agarrar la Plaza de Mayo y la Casa Rosada, escuchando un grupo de Tango que la organización había posicionado por ahi… se acercaba el km 17 y estaba entera! Ahí ya se nos había unido MGRIFFA, que salió de la nada diciéndome “¿no era que salias del corral de 4?” Siii le digo, salí de ahí… !!!!

Agarramos por Paseo Colón y de repente me pasa algo que no podía creer (me acordé de vos, Slowpepe) ¡se me desató la zapatilla! casi llegando a Parque Lezama me tuve que para a atarme los cordones… apuré el paso después para alcanzar a mis compañeros de ruta y seguimos camino para la cancha de Boca.

No iba mirando el tiempo, solo marcaba los parciales para ver el ritmo que iba, faltaba poco para la media y estaba bien, entera y con ganas de más. Se me ocurre parar en el baño en el 20, mala idea, tuve que esperar a que se desocupe y cuando salí no pude alcanzar mas a los chicos. El km 22 lo pasé a 5:22 por apurarme y por suerte había alguna neurona por ahi funcionando y bajé a mi 5:40. Andábamos por el puerto, y alguno de algún barco estaba tocando a full la bocina a cada rato, festejándonos el pasar.

Llegamos a la costanera. Había un retome, y ví varios foristas entre los que corrían y los que alentaban. ¡Era una fiesta! Veo a lo lejos el km 30, que tenía un arco y había promotoras que te daban un gel, me vino bárbaro porque era de la misma marca que habia comprado yo, que desconocía hasta el momento que la compré el día anterior, pero me había caido bien, IronGel, jaja, lo único Iron que puedo tener por ahora…

Al poco tiempo de pasar, aparece de la nada de nuevo Miguel (MGRIFFA) y de ahí, seguimos juntos. En esos momentos me estaba costando, el 31 lo pasé en 6:10, el 32 a 6:11, el 33 a 6:29, en el 34 me esforcé un poco, y salió en 6:13, no sirvió de nada, el 35 cayó en 6:24, el 36 en 6:34, el 38 fue la debacle, 6:42… pensaba que peor no podía estar, me dolían las piernas, las rodillas. Miguel me decía de que formabamos parte de una religión de la autoflagelación y yo casi ni tenía fuerzas para responder, veníamo divagando maaaaal. Se veían “cadaveres” a diestra y siniestra, pero la verdad, que no pasaba por mi cabeza dejar las cosas ahí…

Me ardían las axilas, como me iba a imaginar eso, nunca me había pasado, asi que vaselina no me había puesto, era el complemento que me faltaba…

En algún momento de los treintaypico, me dice… si querés tirar mas fuerte andá eh… (jaja pensaba yo, ¿¡mas fuerte?! ¿¿Como??) Pasando Ciudad Universitaria logré un ritmo que me permitió seguir, a veces Miguel se rezagaba y me alcanzaba, me daba vuelta y estaba ahí. Ya para el 41 no podía ni darme vuelta, lo veo a ESTEBITA que no me veía… VIV lo codeaba y me señalaba y el salame no me veía… hasta que me vió! Yo lo había buscado en el 35, pero no estaba, asi que me alegró un montón verlo ahí.

Al doblar para el Parque de los Niños, sentía que me moría en cualquier momento, es una recta laaaarga, que en ese momento se me antojó interminable. En eso aparece IronGirl, se me pone a la par dándome ánimo y corriendo conmigo esos últimos 500 metros, ¡hasta creo que subí la velocidad a mi pesar!

Con Paula por la recta interminable

Me daba la sensación que iba en cámara lenta, en eso Paula me dice “cuando doblás, faltan 200 metros y ya ves la meta!” ¿Cuándo? ¿Dónde? Doblamos y veo el reloj difuso, la gente que gritaba !vamos! ¡ya llegás! ¡ya la tenés! y… LLEGUÉ!!!! miré de repente el reloj y vi un 4:16 o 4:17 pero no me importaba en ese momento, había cruzado la meta corriendo los 42km y me sentía exausta pero feliz.

Llegando

Un paramédico me agarra la mano y me dice “estás fría, te bajó la presión” pero no le dí bola, seguí caminando como pude, me fueron dando líquidos que acumulé en mis manos sin prestar demasiada atención, necesitaba descansar… Intenté buscar las cosas del guardarropas pero era un caos, y me dije “ni en pedo” vuelvo después, en otra vida…

Continué caminando, me encontré con amigos del foro, charlé un rato, pero necesitaba descansar en paz, cerrar los ojos y dormir todo lo que no había dormido en estos 15 días… Me fuí al pasto y mientras elongaba algo ¡me quedé dormida! No se cuánto tiempo fue, el suficiente para que haya casi terminado todo, fui a la carpa de masajes y ví llegar al último, en 6horas 2 minutos si mal no recuerdo, y al ratito, llegó el “Coche escoba” con los que no habían podido terminar, fue re triste ese momento… muchos lloraban o tenía cara de frustración.

La pobre masajista ya estaba harta, cuando terminó conmigo me dice “pensé que eras la última, no doy mas” y ya tenía otro esperando…

Lo tragicómico del asunto, es que cuando quise enfilar para casa, había que hacer mil cuadras hasta la avenida Libertador, me acompañó un amigo que me hacía de muleta en cada cordón para que pueda bajar porque las piernas eran una maraña de dolores. Y nunca conseguí un taxi, fuimos caminando y cuando finalmente vemos un taxi, quedaban 5 cuadras… Seguí caminando como si fuera discapacitada y al llegar a casa Lucio me tuvo que ayudar a subir las escaleras de casa…

Hoy me siento un poco mejor, aunque Santu me dijo en un momento : “Mami, voz necesiitás un palo pada caminar” mueriendose de risa… En fin.

Finalmente hoy me enteré que fueron 4hs12min48seg según la foto que me sacó Emilio de adorocorrer.com.ar. Pero importa que pude terminar, luego de mil peripecias para entrenar y todo lo que pasó…. ¡LLEGUÉ!

Podría contar mil anécdotas, pero la verdad… sigo cansadísima. Y con la dormida al sol, me insolé y estuve con un poco de fiebre a la tarde… Hoy me siento super satisfecha, en la próxima entrenaré bien, y buscaré marca, ahora estoy chocha con lo que hice!

(En el picasa hay fotitos del recorrido… )

y?

Mi gemelo derecho me volvió a dar guerra, el muy cretino el jueves pasado, dijo ¡epa anita ¿qué onda?! Había tenido una seguidilla de tres días; uno con 2×5.000 (casi 5.000), otro de 13 km a 5:45, otro de pasadas de 860mts (en cinta, si si, 10 pasadas en cinta, que fue un gran descubrimiento, porque uno marca el ritmo y es cuestión de aguantar apretando los dientes) y esa noche ya clamaba por mimos el muy desgraciado.

Descansé —a la fuerza— viernes y sábado y el domingo, día de fondo… fuí a la reserva toda preparada para hacer un “fondo” y primero que salí embalada, cuando terminé el primer circuito de 7.9km miro el crono: 41 min, demasiado rápido, y yo pensando que iba a seis, es que con el gentío que ya se había juntado siendo las 14:30 y que no tengo manera de saber los kilómetros, me fuí de mambo. Mis gemelos que me zumbaban los oidos y yo pensando lo hecha pelota que estaba que no me podía mantener a 6xkm!

Tomé con mas calma el segundo circuito, pero esta vez, hice uno de 4.6km, para poder escapar fácilmente si los chicos se ponían en pie de guerra (mis gemelos, no “los chicos” que rondan por ahi, que yo estoy salvada de toda “guerra” por ser mujer….) Al final, dejé ahí la cosa, tenía miedo de terminar mal y no poder contarla, o poder contarla pero no poder correrla… 56.5 km la semana.

El lunes intenté la cinta, pero 10 min después me bajé porque a pesar de las sesiones de calor y la elongación, estaban duritos.

Hoy, decidí salir por los bosques de palermo, en plan ablande, como los autos. Ni me fijaba cuanto iba. Imaginaba que venía a velocidades tortuguesas porque como si nada. Di dos idas y dos vueltas por detrás del club del golf y me volví. 1:23 para el recorrido, que acabo de ver que son 13.43 km. Bien, mis gemelos bien y yo mas tranquila.

Y por ahora, se terminó lo que se daba, que me voy a la cama, luego de haber hecho mi TPN2 de mi curselli y de haber puesto un poco de orden por acá.

Ah… la página de la MBA dice que faltan … 18dias 40 min 54 seg… ayyyyyy
Si alguien anda pensando correrla, y todavía no sabe bien los puestos de “vituallas”, acá tengo un cuadrito que me robé de por ahi…

éramos tan pocos…

Ya es sabido que ando con falta de tiempo, desde principio de septiembre, ya no salgo más a las 13:00 horas de trabajar, o si, pero de ahí me voy a otro laburo, que salgo tipo 5 de la tarde.

Mis rutinas se cambiaron completamente, y del trabajo de la tarde, salgo con la cabeza “en reparación”, por más que me gusta, ya que es bien de lo mío, necesito prestar mucha atención.

Mi jefe de la tarde, no tuvo mejor idea que mandarme a hacer un curso de capacitación…. “Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación”… (y-la-que-te-tiró-de-las-patas) como me sobra el tiempo a mi.

Es “a distancia”, ok, pero el único momento me queda para hacerlo es a la noche después que acuesto a los chicos. Podría hacerlo en horario laboral, pero me retraso con mi trabajo. Asi que ayer a la noche, cansada como estaba, hacía mi TPNº1, ¿el tema? “Los foros”, diosss.

Y para frutilla de la torta, desde le viernes pasado que estoy con un comienzo de “infección urinaria”, y hoy cuando salí a entrenar me molestó bastante. Hice el primer km, y me mandé en el local de un lavautos que está enfrente a river, con un tremendo cartel que decía “El baño es solo para clientes”, puse mi mejor sonrisa al muchacho que atendía y pasé.

Salí y hasta sentía mas liviana las piernas.

El mandato del día eran 30 min + 2×5.000 + 15min

Me había hecho un circuito de 1500 para repetir 3 veces y agregar 500 mas, precioso me había quedado. Lástima que como llovió toda la noche, Palermo estaba pasado por agua, y mi hermoso descubrimiento del domingo con pastito mullido para correr, no era la excepción. ¿Qué hago? La única que me quedaba era dar vueltas por el lago, pero por la calle.

Así que eso hice, la primera pasada fueron dos vueltas y media, viendo en el mapa me da 4.800 y la segunda fue de 4.700.

Volví a casa, pero tenía unas incontrolables ganas de caminar, seguí hasta Udaondo y ahí paré, faltando 600 mts para llegar.

Igual me siento satisfecha, cuando iba camino al cole de los chicos con Santu de la mano, pensaba que no tenía media gana de entrenar, había viento, tenía frío y en cualquier momento se largaba el chaparrón. Así que con el solo hecho de haber dicho, ¡ok! vaaaamonos y arrancar, estoy contenta.

Hice 17km y los considero de bastante calidad.

la inmensidad por delante

Y se hicieron las 10 y las 11, las 12 y … las 12:30… esa fue la hora que recién pude salir a hacer mi fondo del domingo. Me puse la mochi, porque la reserva estaba descartada ya como lugar (se llena de gente despues de las 11 y pico) asi que necesitaba llevarme hidratación encima.

Me había hecho un planito “haaarrrmooosssoo” de casi 27 km, que ví hecho cenizas, cuando salí y la zona estaba llena de hinchas de river, así que sin poder meterme por Udaondo, tuve que seguir por Libertador, esquivando hinchas a diestra y siniestras. Mi cabeza iba a mil ¿qué hago? ¿por donde entro a Palermo? Llego a Monroe, y lo descarto de un plumazo… ¡ahí estaban todos los de boca! Diosss Seguí esquivando, ahora hicnhas de Boca, me tenía que meter por la calle, menos mal que los autos venían de frente, por lo menos de esta manera, le veía la cara al que me estuviera por “llevar puesta”.

Cuando llegué a Juramento, pude doblar y me metí para el lado de Palermo. El problema que se me presentaba ahora, era que tenía que innovar recorrido, y no tenía idea de ritmos ni de nada.

Dí un par de vueltas por el lago, y calculé que andaría por 8 km. Pero era un bolonqui de gente, necesitaba huir de ahí en ese mismo instante. Agarré por la callecita que bordea el Lawn Tenis Club, pero por el pasto, cuando pisé esa “alfombrita” pense: ¡interesante! era super acolchonadita. Me propuse dar varias vueltas por ese “rombo” que se formaba, al final fueron varias las vueltas ahi, calculando que tendría masomenos 2 km, a la octava dije listo, ya me había tomado un gel a la hora y por ese momento ya iba para las dos horas. Mis rodillas en esa ultima vuelta clamaban paz. Tenía por delante 4 km mas, así que enfilé rumbo a River, deseando poder pasar sin problemas.

En total fueron 2hs 28 min, y después me enteré que fueron 24.1 km. Lo cual me iguala a Manuelita. Si lo que buscaba era seguridad con este fondo, no lo logré. Estuve todo el resto del día pensando que hacer, si jugarme a salir bastante rápido y tratar de pasar la media en 1.40 y monedas y después “ver” a donde me lleven mis piernas, pero de este modo no joderme tanto las articulaciones; o salir conservadoramente para llegar sin problemas ( bueh, casi nungún problema).

Me miré todas las tablitas de paso de maratón.. si salgo a tanto, llego en tanto… ¡me estoy volviendo loca!

Se que este último mes va a ser dificil, voy a tener mil dudas, mil escollos. Me preguntaré y repreguntaré mil cosas. Pero soy así, medio obse, que se le va hacer.

Ya por lo menos me voy haciendo amiga del recorrido, me lo sé casi de memoria, los primero 12 km no los cononozco en realidad, son por la autopista y es como terreno desconocido para mi, pero ni bien entra en la 9 de julio, ya se lo que me espera.

O no… soy una baby ante esta “señora carrera”.

aüita

Las mil caras de la Maratón de Buenos Aires, o mejor dicho, los mil cambios. Ahora no llegamos mas fuera de la cancha de river, ahora la llegada (y esto es por ahora) va a ser en el Parque de los Niños. No se bien si es bueno o malo, como leí por ahí, mientras lleguemos a algún lado… y encima sigue siendo cerca de mi casa, todo bien.

Es el perfil de MBA

Vengo hace un rato de hacer los deberes, no me salieron guauuuu que bien. Pero, por lo menos, entrené que es lo importante. Pude lagarme a la calle recién después de las siete de la tarde, enfilé para el lago grande, e hice 5.1 km a 5:33, ahí llegué a un bebedero que lo podía usar para comienzo/fin de mis series de 2.000. Tenía por delante 5 de éstas guachas, así que tomé aire, puse el crono en 0 y largué.

La idea era hacerlas entre 8:50 y 9:15, niet niet niet, cuando estaba por llegar a destino, pienso en mirar el reloj, pero, ¿que iba a cambiar? era la primera pasada, venía con el bofe salieno, si iba mal con el tiempo, ya no podía hacer nada, y si iba bien… bien.

Llegué al bebedero, pliiin (es el ruido de que paré el crono) miro, 9:18’. Fuck! no me acordaba bien la recuperación que tenía que hacer, y como el día anterior me habían recomendado 3 min, hice casi 3 y me fuí por la segunda.

Cuando estaba llegando al arquito, miro el crono (la vuelta anterior estaba ahí en el min 4:17), 3:58, ¡ni en pedo llegaba! venía un 130 amenazadoramente en mi dirección y estaba leeejos, pasé el arquito con el crono marcándome 4:25, mal Anita, mal. Llegué al bebedero: 9:25’

Acá ya estaba empezando a morir de sed, y el desgraciado bebedero que no largaba agua ni que te pongas de rodillas. Decidí hacer 2 min de recuperación, me dió la sensación de que me había enfriado mucho en la anterior.

Pongo el crono, y oootra vez a por los 9:15. Estaba fatal, un calorón, sed, y estaba cansada. En eso me vuelve a pasar un hombre de shorcitos rojos que iba a toda velocidad, corría casi dándose los talones contra el glúteo, pero era una ráfaga el guacho! Poco a poco, se me va quedando al lado, primero no entiendo que pasa, y al rato me doy cuenta. Evidentemente venía haciendo cambios de ritmos, y el muy… (¿como decirle sin que quede demasiado mal?) estaba “recuperando” a 4:40, corrimos a la par unos 300 metros y de repente mira el reloj, y sale disparado al hiperespacio! naaa —pensaba yo— no existe! Pero por lo menos, llegué al arquito y el reloj decía 4:15 (jeje). Al final, la tercera la hice en 9:20.

Estaba molida, me quedaban dos mas por delante. Me venía engañando de la siguiente manera: para hacer la tercera, pensé que después de esa mi iban a quedar menos de la mitad, y ahora, pensaba que después de terminar esa, me faltaba la última. Como una especie de autoengaño ¿no?

EN fin, termino la recuperación y largué de nuevo. ¿iba a terminar viva? me dolía todo, en un momento me puse a hacer cálculos mentales y me agobiaba más, vaderetrosatanas!! trataba de cambiar el pensamiento pero los desgraciados número se me venían encima… el “arquito” lo pasé en 4:35=la decadencia. Cuando llegue al final, 9:44!!!

Y no podía mas! empezé a plantearme seriamente sumergirme en el lago putrefacto, o sorber la sabia de algún árbol, y ahí se creó la duda… ¡¿una mas?! ¿¿como??

cuando largué para la última, ya lo sabía, en vez de irme para la izquierda y hacer la pasada, ¡me fuí derecho para Figueroa Alcorta! Si me quedaba dando una vuelta mas, fijo tenía 10 min más en la vuelta a casa y tomar AGUA. Asi que “sin repetir y sin soplar” me fuí para casa, los primeros 3.2 km me los mandé a 5:22, ahi me frenó el semáforo y los restantes 700 metros trote un poco más.

Llegó el calor y el agua no puede faltar en el entrenamiento! Cuando iba corriendo, veía botellitas de agua por todos lados….


Plano del recorrido de la Maratón de Buenos Aires

AH! el martes hice 11.9 km a 5:27, mas los 17 de hoy, suman casi 29 km, si puedo meter dos dias mas, casi casi que cierro otra buena semana (escalofrios)

Actualización unos minutos después: JAAAAAAAAAA, la recuperación era de 1 min!!!!!!!!!!!!! shhhh, que no se entere…

53.5

La primavera inundó cada rincón estes fin de semana, el sol y el calorcito nos acompañó como un tónico fortalecedor. Por donde uno mire, el verde y todas sus gamas, comienzan a imponer su tiranía cromática.

Cerré la semana con 53.5 km, siii… increible, ni yo me lo creo, por fin logré redondear un número aceptable. Digo “aceptable”, que no “óptimo”, pero me sirvió para ganar confianza.
El domingo, al final, fueron 21 km de fondo, no de carrera. Mi ritmo osciló entre 6 y 5:08, pero fueron sobre tierra (mis articulaciones agradecidas) Pero la ventaja de esto, es que no tengo días perdidos de recuperación. Y cómo el sábado sumé 10.5 km también, cerré un buen número.

Este domingo que viene, intentaré hacer mi primer fondo laaargo. Espero poder meter otro, por esto digo “primero”, si todo sale bien, el 21 de octubre podría hacer el segundo fondo laaargo, y ya ahí, me quedarían dos semanas para el día D. Asi que en teoría ya no tendría que hacer locuras.

Hoy, me siento un poco optimista, a pesar de los rayos y centellas que nos caen del cielo desde la madrugada. Aunque esta semana, voy a tener que jugar al ajedrez con el tiempo para poder cerrar una semana de ¿60?….

Dilema shakespeariano

Ya queda poco mas de un mes para la Maratón de Buenos Aires, y no logro salir mas de dos días por semana, por lo menos así fue éstas dos últimas. Tres días con toda la furia en las anteriores.
Veo a los demás que están preparándose para esta carrera, que están metiendo hasta 108km semanales! y a mi se caen las medias…
Tenía muchas ganas de prepararme bien, para poder correrla bien. Pero todo no puedo, por más que abra mis brazos, no llegan a abarcar todo lo que quiero hacer. Asi que tengo decidido ver un tiempito antes como estoy, y así decidir que hago. Correrla o no correrla, ese es el dilema. Lo que menos quiero, es estrolarme contra el famoso muro, pero como siga asi…

Esta semana hice:
-El martes, 8km en 45 min.
-Hoy, hice 6.23km (36min) + 6×1.000 (entre 4:30/4:38) R1:30’ (+o-) + 2.83 km en 14 min (4:57 el km). Las últimas dos pasadas, me costaron un huevo, pero paradógicamente, fueron las mejores…”cosa-e-mandinga“.

Se hacen duros los miles. Pensar que si sigo con el plan, hay un momento que me tocan series de 2.000.

Y completaría la semana con la media maratón que tengo el domingo, ahí tengo asegurado 21km. Me gustaría mantenerme entre 5 y 5:10, pero no se si me va a dar el cuero. Por si acaso, pinta que a pesar de ser una carrera de calle, va a tener bastante lindo paisaje para ver, si no logro dar con el ritmo…

Mi madre tiene una frase que suele decir, o mejor dicho, solía decir… “mas se perdió en la guerra”… jajaja

En camino

Puede ser que se esté encaminando el plan, puede ser que esté encaminando todo en mi vida. El secreto está, en saber que es lo importante. Muchas veces uno tiene la sensación de perder el horizonte, el oriente, o, como uno quiera llamarle. Pero por suerte —para mi— siempre vuelvo al rumbo.

Esta semana, logré hacer dos días seguidos de entrenamiento. El lunes, bajo un cielo gris, salí y completé 11.6 km, el primer km lo hice hecha una bestia, casi diría un chita en su máximo explendor: a 6:30 x km! Después logré bajar los decibeles de esa locura y me acomodé… jeje. En fin, logré seguir los casi 5 km restantes a 5:40 y finalicé los 5.8 km restantes a 5:15, que los hice acompañada de una lluvia intensa que me refrescaba. Podría haber seguido, me sentía bien, pero tenía death line con los chicos en casa.

Y no quedó ahí, ayer por la mañana, salimos (la lluvia y yo) y lo hicimos mejor, 5,6 km a 5:15, acá hice parada técnica y seguí completando 6,4km más a 5:15 también de promedio.
Me hizo sentir bastante bien esto, porque a pesar de andar haciendo tanto parate, parece que no me está haciendo tanta mella. Sobre todo porque me sentí muy bien mientras corría, buenas sensaciones que le dicen.

Igual, como decía al principio, que corra o no corra, en definitiva no es el motivo principal de mi vida, por lo menos, en este momento, tengo cosas mas importantes en las que pensar. Está bien que me hace muy, pero muy bien, pero no tengo que perder de vista que es lo importante.

Sigo

La vida continúa, es lo importante, y te lleva sin que te des cuenta. A veces la disfrutás y a veces no (pero siempre trato de guiarme por mis elecciones, de esta manera si me equivoco, se a quien reclamarle).

Anduve medio desparecida, pero solamente de “la vida pública”, se me sumaron problemas personales y anduve colapsada. Pero intenté en algunos momentos entrenar, si… si… intenté, tampoco voy a decir que andaba a full, porque no.

El jueves pasado salí con las chicas, e hicimos 3×12 min con R1’ de cuestas y pasadas (en la rotonda que está al lado del monumento a Güemes, por Figueroa Alcorta que tiene esa subidita espectacular al costado de la entrada a la Lugones); el domingo hice 11.6 km, fue cuando me crucé con José Angel que me gritó un GURIISSSAAA, me sentía como un hipopótamo en estampida, las piernas super pesadas; el martes de esta semana salí temprano e hice una hora, circuito nuevo, ni idea cuantos km fueron.
Hoy amaneció neblinoso, luego de dejar a Santu reee tarde en el cole (estuve peleando con el para que se despierte ¡UNA HORA!) me fuí a correr, empezé en Udaondo y Libertador, pero para el lado de provincia., seguí por Libertador y me metí para ir para el Parque de los niños. Tenía ganas de inovar recorrido.
Fue una salida hermosa, apenas salí de abajo de la autopista, a mi derecha, ya se veía el río, había un silencio y una paz increíble. Lo único que escuchaba era mi respiración y el ruido del oleaje golpeando en las rocas. Iba corriendo por la bicisenda, rectísima, al fondo no se veía nada, la neblina cubría el horizonte y se mezclaba con el agua. Estaba corriendo sobre el pasto mezclado con tréboles y las gotitas de roció salpicaban mis zapas. No había nadie, estaba sola corriendo por el parque, pero no sentía miedo, me parece que la bruma reinante me había trasladado a otra realidad.

Llegué al puentecito para cruzar hacia Vicente López, paré el crono y caminé porque el piso de lata estaba mojadísimo, pero al llegar al otro lado del puente, estaba cerrado, había un cartel que decía “Abierto de lunes a viernes de 9 a 18”, miro el reloj y eran las 9:05 ¡qué mala suerte! el “abridor” de puertas se había quedado dormido. No me quedaba otra que volverme. En el arroyito que pasaba abajo del puente, había una garza blanca, con las patas metidas hasta la mitad en esa agua mugrienta, y me imaginé que era una metáfora del destino hacia mí. La garza buscaba algo que comer metida en esa inmundicia, y yo tenía que sumergirme en mis problemas para poder salir adelante.

Seguí corriendo y me encontré una marca de 10km de FC MAX, podía usarla para medir a que velocidad andaba, el crono estaba en 26:30, llegué a la marca de 9km y el crono marcaba 31:59 o sea que andaba por 5:30 el km, y lo mejor de todo era que me sentía super bien. Para hacer este pequeño cálculo, había parado y me puse a mirar por la baranda el río. Me llamó la atención, entre el sinfín de cosas que traía la corriente, unas “maderitas” flotando, no lograba darme cuenta que era, hasta que entendí que era una pescado panzarriba y de pronto comprendí que estaba lleno de “maderitas” … ayyyy —pensé—, mejor no me lo tomo como mensaje hacia mi. Prendí el crono y salí disparada alejando los malos pensamientos, y dejando que la neblina me sumerja en sus ensoñaciones.

Fue 1:01hs, algo es algo, mañana voy a tratar de salir nuevamente, y el domingo me espera la segunda fecha del Circuito Adventure Days, esta vez en Barker, 21 km por las sierras de la Tandilia. No la voy a hacer como carrera, me lo tomo como parte del intento de entrenamiento para la maratón. Aparte que no me daría el cuero. Voy a hacerla, como le dije alguna vez a Sylvie, disfrutando del paisaje… (la foto que inagura este post es de Barker)

Stop

Aquí estoy, espectante de normalizar mi rutina con el plan para la maratón de Buenos Aires.

Esta semana, corrí el lunes 11.6 km a ritmo “sensaciones”, salí sin crono, para no meterme presión. Y anduve bárbara. Ayer, nos juntamos con las chicas, e hicimos dos vueltas a lago, ¡no es un chiste! realmente hicimos 4 km de morondanga y para colmo, la terminamos con desayuno en la ypf. En fin, esperemos que este compás de espera haya dado sus frutos y no vuelva ningún dolor de nada… pero nada! Ya no tengo tiempo de sufrir dolores de ningún tipo.

Y los días se me pasan volando, me parece que en cualquier momento, me va a aplastar fin de año, con lo que odio las fiestas. Parece mentira pero estamos casi en primavera, es lo único bueno de esta vorágine, que se acercan los calorcitos y se van los días grises.

No se si a todo el mundo le pasa, pero a mi, cada vez siento que vivo menos. Antes, cuando era chica, los años eran eternos… hoy en día cierro los ojos y me despierto tres meses mas tarde, hay momentos que me gustaría detener el reloj, por lo menos unos segundos…